Diálogo de «Tres son multitud».

– Cariño, lo siento, yo no quería…
+ ¿Pero tú que te crees? Yo no soy el segundo plato de nadie, ¡YO SOY EL PLATO!, a mí no me puedes cambiar así como así. ¿Te crees que alguien te querrá como yo? Estoy muy dolida. Nunca te perdonaré. Has arruinado mi vida. Has destruido mi felicidad. Yo te quería…
– Lo siento mi amor, te quiero, me arrepiento mucho de lo que he hecho, perdoname, por favor, tú eres mi amor y mi vida y no sé lo que haría sin ti, eres todo lo que me mantiene completo y lo que me hace sentirme realmente lleno. Te amo.
+ Yo a ti también.

One Response to Diálogo de «Tres son multitud».
  1. Julio

    Me hizo gracia lo de usar el signo + para diferenciar los diálogos. En realidad, se usa solo el guión largo, pero eso lo miraremos ya en clase.

    La historia es convencional -típica pareja que lo arregla-, pero lo que me gustó mucho fue lo de que no era el segundo plato, sino el plato. Por cierto, ponlo en minúsculas, si lo quieres enfatizar, ponlo con admiraciones, ¡el plato! Aunque no te lo parezca, para el lector suena igual de fuerte que en mayúsculas, porque te imaginas la escena muy bien.

    En cuanto a lo del plato, te confesaré algo: lo que intentas hacer es usar la frase de «yo no soy segundo plato» para que le explique al chico que ella es el primero siempre. Y, como quieres enfatizarlo aún más, dices: yo no soy el primero, soy el plato.

    Pero, en realidad, un plato es algo muy vulgar, como un tenedor o un vaso. Una metáfora que le diera la vuelta sería: «Yo no soy segundo plato. ¡Soy el menú completo!» Por ejemplo. No digo que la tuya esté mal, sino que podrías pensar un poco eso del plato y ver si hay alguna forma de hacer otra metáfora que juegue con esa idea de la frase «no soy segundo plato». Es un reto. Wink

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