Daily Archives: 19 marzo, 2013

La sencillez de un único ser.

Un frío sepulcral asolaba el nevado bosque, a lo lejos, se podía contemplar unas huellas que a la par de profundas, majestuosas, se abrían paso hacia un sendero sin fin.
Una huellas no tan comunes, mas describían a la perfección el animal que había caminado por ahí.
Un cuerpo voluminoso cuyo pilar para mantenerse de pie, eran unas patas de felino, rígidas y solidas, rápidas y ágiles capaces de abrirse paso por el inexorable bosque de Wincop; un cuerpo robusto como el de un toro, un pelaje oscuro como el mismo tártano recubría su cuerpo, en su lomo; fácil de cabalgar; una gran mecha de pelo claro se abría paso hacia la larga cola que otorga el equilibrio necesario para cazar, comer la carne de cualquier animal; que era, su único deber; y así poder sobrevivir, la gran y tosca mandíbula, de la cual salían radiantes unos desgarradores colmillos; que le facilitaba el poder matar; hacia que su cabeza soportara el fuerte peso de sus dos grandes cuernos que se tornaban hacia dentro. Haciendo de este animal, un ser fuerte, hermoso y feroz.

Un fin de semana un tanto extraño .-Capitulo 3

El día comenzó soleado y nos pusimos a trabajar. Y con esto me refiero a preparar el almuerzo, las mesas, las sillas… La temperatura subió y a mi padre y a mi nos mandaron a comprar hielo y a ir a la bodega.
Cogimos el todoterreno de mi tía Yoli y fuimos hacia la bodega. La bodega se encuentra un par de curvas antes de llegar al pueblo. No es grande, es un pequeño cuarto lleno de barriles para el trasiego y unas estanterías llenas de botellas de vino tinto y cajas de corchos y etiquetas para las botellas. Ya habíamos visitado al viejo señor de la bodega antes. El señor era un hombre de campo, y como todo hombre de campo una persona cariñosa y siempre muy atenta a la gente conocida:
– Buenos días señor – dijo mi padre mientras se asomaba a la puerta – venimos a llevarnos un par de cajas de vino
– Buenas, ustedes por aquí otra vez. Ya se les echaba de menos, tanto tiempo sin venir… Entren, entren – el señor parecía muy contentos de volvernos a ver – mire acabo de empezar a hacer el rosado, a ver si sale
No entiendo mucho de vinos, pero me había dado cuenta de que el seños solo hacia vino tinto, pero esta vez la etiqueta era distinta: » Peña Rajada vio rosado » . Este no lo había echo antes y estaba probando si le salía. Le ofreció probar una copa de este a mi padre:
– Mmmm… Le esta quedando muy bueno ehh – le dijo mi padre antes de darle otro sorbo – ¿ y dice que es la primera vez que lo hace ?
– Si, a ver que tal nos queda, por ahora creo que va bien ¿no?
– Si, si. Muy bueno. Nosotros venimos a por un par de cajas
– Muy bien jajaja – rieron juntos
El señor cogió una caja y metió las botellas con cuidado dentro. Mientras lo hacia nos contó anécdotas del pueblecillo. Se nos hacia tarde, nos despedimos, metimos la caja en el maletero y pusimos rumbo al pueblo. Paramos en el supermercado y compramos la bolsa de hielo. Me toco llevarla a mi y hacia calos así que al llegar a la casa estaba empapada de agua. Bueno pasaron las horas hasta las cuatro de la tarde. Empezaba a notar una sensación algo extraña y fui a detrás de la casa donde podía estar sola…
Continuara….

El Cocotortuga

Un domingo por la tarde, el animal tan conocido como es el cocotortuga. Tenía el morro de cocodrilo, patas pequeñas y caparazón de tortuga. Este animal era carnívoro y herbívoro; prácticamente se comía todo lo que encontraba, pero a la vez era divertido y tranquilo.

Deseaba salir de un pantano cubierto de tierra mojada y pegajosa para alimentarse de plantas, setas y algunos bichos muertos esparcidos por el suelo. El cocotortuga intentaba salir pero no podía, seguía atrapado sobre esa tierra molesta. No avanzaba con esas patas pequeñas de cocodrilo y ese enorme caparazón de tortuga. Tras haberlo intentado logró salir del pantano y llegó hasta unas piedras grandes y se arrimó donde había sombra. Siguió caminando hasta encontrarse en una especie de selva rodeado de raros bichos de tamaño exagerado. Probó una araña amarilla, luego un escarabajo verde y por último una pata de tigre de color violeta y con un sabor agrio. Al fin decidió quedarse en esa selva extraña y pobre para el resto de su vida.

Una montaña de un grano de arena -Dialogo

Iba corriendo a ver a mi hermana. Legaba muy tarde ya:
– ¡ YA LLEGO ! – grite mientras veía su cara enfurecida
– ¡ Como se te ocurre hacerme esperar media hora con el frío que hace y lo mala que estoy ! –
– Lo siento… Es que…
– ¡¡Es que nada ven aquí que te voy a matar !!
Mi hermana empezó a zarandearme y a pegarme, parecía tener hasta poderes mágicos:
– Estoy muy disgustada…- dijo entre lagrimas
– Lo siento, es que me quede mirando los video juegos y se me paso el tiempo volando, sabes que no era mi intención y que te quiero hermanita –

El amor es cosa de dos, no de tres.

Julia y Enrique, la típica pareja que no es perfecta, han quedado para verse en el parque que está junto al Big Ben, Londres. Habían quedado a una hora concreta, y Julia ya estaba allí, pero Enrique no. Julia esperó y esperó, hasta que despues de media hora, vió a alguien a lo lejos.

¿Dónde estabas? – pregunto Julia –

Emmm… esto… se me escapó la guagua – respondió dudoso –

Enrique, a mi no me engañas, sé donde has estado, y sé que ha sido con Lucía. Cuando vea a esa guarra la mataré – comentó Julia –

Julia calmate – dijo Enrique –

¡NO! ¿Por qué me lo vuelves a hacer? – le respondió Julia –

Pero que… – Intentó explicarle Enrique, pero Julia le empezó a agredir y a gritar –

No pongas excusas, Lucía siempre está en medio de nuestra relación, ¿Qué pasó con lo que teníamos nosotros? ¿Dónde están esas llamadas que me hacías por la noche? ¿Dónde está el respeto que me tenías? Todo se ha acabado, y todo por culpa de Lucía. No entiendo como hay chicas que se intentan meter en donde no las llaman, el amor es cosa de dos, no de tres. Ojala algún día se aplique el cuento. – decía mientras le agredía – Seguro que cuando no estabas conmigo estabas con ella, ¿A que si? Me tienes harta con tus mentiras, enserio. – Julia siguió quejándose hasta que tiró a Enrique en el suelo y lo vio como muerto. Ella se acerco y le decía mientras lloraba – ¿Enrique? ¿Enrique? despierta por favor, no te vayas, no quiero que me dejes. Sé que a veces no puedo controlar mi ira, y te pido perdón, porque por eso estás así, tirado, muerto. Te juro que arrepiento de haberte conocido, porque así tu estarías vivo y  feliz con Lucía, y yo no estaría sufriendo.

Yo no me arrepiento de conocerte, – empezó a hablar Enrique – eres lo más bonito que me ha pasado en toda mi vida. Lucía es un pasado que ya ni me va ni me viene, la que me importa eres tu, y es que te aseguro que si no nos hubiéramos conocido, mi vida sería una mierda porque tu eres la que da sentido a mi vida, color a mi cielo, tu para mi lo eres todo. Por eso te amo y te amaré, y si hoy tardé, fue porque te fui a comprar un regalo, pero la tienda estaba cerrada. – terminó de explicar Enrique –

Dios, ¿enserio? ahora me siento como una estúpida por haberte echo lo que te hice. Lo siento enserio. – Dijo Julia –

No pasa nada, solo quiero que hagas una cosa. -Propuso Enrique –

Lo que quieras. – Contestó Julia –

Bésame. – Dijo Enrique –

 

FIN!

 

Mi serpigüeña

Una mañana, me acerqué al balcón de mi casa y vi a una serpiente subiendo un árbol poco a poco, hasta llegar a su rama más alta. Ya en la copa de aquel gran árbol la serpiente, larga y de diferentes colores, agitó sus alas y levantó el vuelo como si de una cigüeña se tratase.

Un amor algo peculiar

En una tarde de domingo, el reloj del campanario, en el pueblo, marca las dos de la tarde. Ella espera impaciente la llegada de su futuro marido, hasta que pasado un largo tiempo él aparece a todo correr y dice…

Él: ¡espera, porfavor!… no te vallas

Ella:¿Te crees que estas son horas de llegar a un evento tan importante cómo este?

Él:¡no!, ya sé que no, pero es que  me surgió un asunto muy importante que tenía que solucionar

Ella: ¿ah?, ¿sí?, ¿y porqué no has llamado ni tan siquiera para que pudiera saberlo y haberme quedado tranquila!!?

Él:¡ porque no tuve la oportunidad de acercarme a una cabina de teléfonos y avisarte !

Ella:!!no me creo nada de lo que dices!!

Tanto era así, que la fuerte discución entre ambos, terminó siendo una terrible batalla campal; aunque al final acabara todo como comenzó y estaba previsto que acabara con un final más que feliz por la reconciliación de ambos después de la feroz discución y batalla y el posterior matrimonio entre los dos enamorados.

Mi gatigre

Mi gatigre ¿Un animal extraño? Puede. Pero está conmigo en todo momento, tanto sea malo como bueno, y solo se contenta con verme feliz y comiendo su comida favorita, gominolas.

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