Un Relato Ahí

Erase que se era una vez, un amable ciegito piso una naranja mientras caminaba por su cocina, naturalmente no la vio (era ciego) al caer rapidamente se levanto y llamo a su Godofredo Waldofaldo, el caballo parlante que le robo a Peter Jackson mientras aun veía, Godofredo el caballo, le dijo:  WOF WOF (lol no) chacho Wenceslao, pisaste una naranja, mira por donde vas *rie para si*, el ciego, que también era medio gitano ante la burla de su fiel corcel decidio jincarle una mardició gitana convirtiendo al caballo en yegua y la naranja le dio el don de la vida, de la vida en su cocina siendo acosada por las otras verduras y odiada por la tostadora, a la cual rechazó en el baile de otoño.

2 Responses to Un Relato Ahí
  1. Julio

    Cómo algo tan bien escrito tiene ese título. Muy mal. A cambiar el título pero ya. El relato me parece ingenioso, divertido y además bien escrito. Wink

  2. Julio

    Por cierto, están obsesionados con los gitanos, encuentro esa palabra o relación con los gitanos por todas partes. ¿Es por Muchachada Nui o algo de eso? Bueno, al título. Wink

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