Daily Archives: 1 abril, 2013

Carta de amor.

Buenas noches, cariño:
¿Qué tal estás? Espero que sigas bien. Bueno… Mi día de hoy ha sido horroroso, y no sólo porque lleve enferma toda la semana, con fiebre y ganas de morirme, sino porque, además, ha sido un día lluvioso, de esos en los que lo único que me apetece es envolverme en una manta, tomarme un chocolate caliente y ver una “peli” mientras oigo el ruido del agua chocar rítimicamente contra el cristal de la ventana. Y es en estos días en los que más te echo de menos. Además, hoy es el día número 87 sin saber nada el uno del otro, y lo peor es que creo que por suerte, o por desgracia, te es indiferente.
Ya no quiero esperar más. Es el momento de decite adiós, de abandonar toda esperanza de que las cosas cambien. Probablemente, esté mal decir que “no fue culpa mía”, aunque ya sé que tú me crees la responsable de que estemos como estamos. Pero no fui yo la que decidió llegar hasta este punto de abandono.
En fin, después de tantas mentiras, tantas traiciones; después de tanto dolor, puedo asegurarte que aprendí mucho. Cometí errores, pero de ellos aprendí. Cometí muchos y aprendí más de lo que quería que la vida me enseñara.
Desde mi parte de culpa, te pido perdón porque creo que lo mereces. Pero también creo que yo merezco alguna explicación.
Te pido perdón por no haber aguantado hasta el final, como prometimos. Te pido perdón por no haber conseguido estar a tu lado en no solo en los buenos, sino también en los malos momentos. Perdón por no haberte mentido nunca –a veces, oír la verdad duele-.
Y espero de ti que lamentes no haber respetado mis sentimientos con tus engaños y no haber creído en nosotros por encima de lo demás.
También quiero agradecerte el que me hayas hecho vivir de ilusiones porque de eso “también se vive”, ¿no? Gracias por enseñarme cosas que sólo de ti podía aprender. Gracias por esas tardes, días y noches en las que nunca dejaste que estuviera sola. En fin, gracias por haber entrado en mi vida y haberle dado sentido en los momentos felices que hemos compartido.
Puedo decirte que, a pesar de todo lo que ha sucedido, me siento orgullosa de esta historia, quizás no por lo que ha pasado dentro de ella, sino por las personas que ha han protagonizado.
También puedo decir que te he querido inmensamente.
Ahora no llueve tras los cristales, ni tengo una manta bajo la que esconderme para llorar por lo que no ha podido ser. Solo me queda cerrar los ojos, recordar tu mirada, y besarte por última vez.
Buenas noches, mi amor.

La media naranja.

El aire olía a azahar, y todo  estaba impregnado por ese delicioso aroma que anuncia la llegada de las naranjas. María caminaba despacio por el paseo, dejándose envolver por la brisa perfumada mientras llegaban a su memoria los días de cosecha, y aquellos ceretos cargados de fruta. De pronto, un recuerdo, ya casi centenario, puso brillo en su mirada y la retrajo en el tiempo. Volvió a sentir aquella vertiginosa sensación de pertenencia. Cuando Víctor se desvió del camino, fue hacia ella, descargó la enorme cesta de mimbre y sacó de su bolsillo una preciosa naranja.

La partió por la mitad y se la ofreció:

-Tome, señorita. Es la más dulce del huerto.

Ella la recogió. Y ya no se separaron jamás.

Futuro.

Año 2587.
La población se ha vuelto completamente china. Los chinos empezaron dominando Europa, luego América del Sur, seguido de América del Norte. Oceanía y por último África. Las personas no caminan, no usan las piernas para nada. Van en una especie de cama flotante que se mueve con las órdenes del cerebro.
Los niños no van al instituto ni al colegio. Los datos y los conocimientos son introducidos en sus mentes mediante un cable que conecta una base de datos al pulgar de cada mano.
La gente no se relaciona hablando, sino por mensajes.
El mar está totalmente contaminado y es altamente tóxico. El agua se recoge de Marte, dónde viven los Reyes más poderosos y gente con mucho dinero. Seguimos teniendo el esquema socio-político del siglo XX. Eso sí, desde Marte.

Unas vidas por otras

Mi nombre es Evonie, curioso nombre, ¿no? Bueno, no estoy aquí para hablar de nombres, estoy aquí para contarles un suceso ocurrido en mi casa. Comienzo:
Un día, exactamente un martes, llegué a casa después del instituto, todo parecía normal, la comida servida en la mesa, la casa recogida, no faltaba nada a excepción de una cosa… mis padres. ¿Dónde estaban? Busque por toda la casa, recorrí cada rincón de todas las habitaciones, solo faltaba un lugar… “El ático”.

-Cariño, por lo que más quieras no subas al ático –me decían siempre mis padres-.

Esas palabras vinieron a mi cabeza, ¿”por lo que más quieras no subas al ático”? ¿Que escondía “el ático”? Tenía que subir, ¿y si la vida de mis padres estaba en peligro? Así que me armé de valor, cogí aire y subí dispuesta a abrir esa puerta, la puerta del famoso “ático”.
Abrí la puerta, lo que vi a continuación fue algo que no me esperaba: habían dos cadáveres con unas sábanas por encima. Me asusté, me acerqué dispuesta a ver que caras se escondían tras esas sábanas. El corazón me latía tan fuerte que pensé que en cualquier momento se saldría de mi pecho; se me pasó lo peor por la cabeza, ¿podrían ser mis padres?
Destapé la sábana y solté un suspiro, no eran ellos. Pero entonces… ¿quiénes eran? Escuché ruidos y me giré, mis padres estaban en la puerta del ático. Corrí llorando a abrazarles, pero recibí un bofetón por parte de mi padre seguido de una frase:

-¿No te habíamos dicho que no entraras aquí? Mira que eres retrasada, niña –dijo fríamente-.

¿”Mira que eras retrasada niña”? No me puedo creer que esas palabras hayan salido de la boca de mi padre, MI padre, ¿acaso no lo conocía bien? Era mi padre… ¿o no?
Corrí a los brazos de mi madre, quien a continuación soltó un:

-Mira que eres pesada, eh.

¿Hola? Mis padres no me tratan así, estoy muerta de miedo, se acercan a los cadáveres y murmuran entre ellos. Logré escuchar las últimas palabras: “la niña esta nos ha descubierto, debemos deshacernos de ella”. Nada más oír eso, corrí, corrí y no miré atrás, baje las escaleras y llegué a la habitación de invitados, habitación en la cual no solía entrar, bueno, no recuerdo haber entrado nunca. Vi una maleta y me dirigí a abrirla. Encontré en ella pasaportes, documentaciones, carnets de conducir, todo falso, con los nombres de “mis padres” . Luego, al lado, vi unos documentos con otros nombres pero las mismas fotos, y también encontré documentación con los nombres de “mis padres” pero las fotos no eran ellos, eran las personas muertas. ¿Acaso mis falsos padres habían matado a mis verdaderos padres? ¿Por qué los mataron? ¿Qué está pasando? Estoy confundida y con ganar de gritar, pero no puedo.
Siento pasos, es “mi madre”, se acerca, debajo de la cama hay un cuchillo, lo cojo y se lo clavo en la pierna, tiene un arma, puede que me sirva para defenderme, pues en estos momentos estoy sola. La cojo. “Mi padre” se acerca corriendo y tengo miedo, no me creo que vaya a hacerlo… *Pum* Sí, he disparado, sé que todo es una mentira, pero he disparado al hombre que me ha “criado”, aun así me mintieron e intentaron matarme. Corrí lo más lejos que pude y llegué a un bar.

Días después entre a un bazar y vi en las noticias que habían encontrado dos cuerpos que llevaban muertos semanas y otros dos que llevaban muertos unos días. Estos dos últimos, “mis padres”, eran una pareja de asesinos en serie que eran buscados por todo el mundo. Si, mi nombre es Evonie y estoy sola en estos momentos, pero hay dos asesinos menos en este planeta.

La naranja que no olía a naranja

Hubo una naranja que no olía a naranja y todo el mundo la rechazaba pero fue acogido por otras naranjas que le aceptaban como era . Pero cuando empezaba a ser feliz una naranja que escapo de la cárcel entro a robar a su casa lo descubrió y intento detenerlo pero fue herido gravemente . Acudimos ha ver a un especialista en cítricos donde nos pudo decir al final que era un injerto de una naranja con una mandarina por eso no olía a naranja al final era una clementina y falleció sabiendo la razón porque no olía a naranja.

Carta de amor

Mi querido amor

Te escribo esta líneas  después de un descanso estoy sentado en el balcón viendo el atardecer en estos momentos quisiera que estuvieras al lado mío estoy loco por verte me muero por ti.

Historia de detectives

Un día iba caminando por el  parque decidí pararme a tomar una foto a una casa abandonada . cuando vi lo que parecía ser un asesinato corrí hacia la casa. Me encontré con un asesinato lo primero que hice es comprobar si seguía con vida pero ya no se podía hacer nada por ella. Entonces tome le tome una fotos al lugar del crimen a primera vista parecía un asesinato premeditación decidí investigar el lugar del crimen encontré 3 huellas de personas diferentes sobre e3l cuerpo de la victima y la cartera de la victima  ahora que sabia como se llamaba la victima fui a la central de policía y encontré a sus familiares . descubrí que la victima tenia un seguro de vida de 500 mil euros y el principal beneficiario era el marido. También descubrí que el marido, la hermana y su hijo tenia varios motivos para asesinarla. Entonces me dijeron cual fue la causa de la muerte la causa de la muerte era un traumatismo craneal causado por una tubería. Tenia que encontrar el arma del crimen por eso investigue en la casa de los tres sospechosos y descubrí que el marido tenia un plan para matar a su cónyuge y  encontré una tubería y guantes ensangrentados en la casa del marido. Los reuní a todos para contarles mis deducciones . le pregunte a todo ellos si sabían cual era el arma del crimen por separado y uno de ellos me respondió. Efectivamente la asesina era la hermana callo en mi trampa y se delato ella sola después de eso lo confeso todo. Dijo que odiaba a su hermana por haberle quitado su prometido y decidió matarla y inculpar al marido dejando las pruebas en su casa por haberle dejado plantada. Al final la arrestaron y va a pasar 20 años en la cárcel mientras que el marido fue también a la cárcel por intento de asesinato y el hijo se quedo con el seguro de vida.

Leonefante

Leonefante vive en la sabana es tan grande como un elefante y tan rápido como un león es omnívoro come tanto carne como plantas

Una carta para ti

Para ti, mi estrella caída del cielo:

En esta carta quiero explicarte lo importante que eres para mí. Pero no existen palabras para explicarte todo lo que siento. Aunque me gustaría que supieses lo mucho que disfruto de tu compañia. Cada hora, minuto y segundo pienso en ti, y en los buenos momentos que hemos compartido.

Puede que hayamos tenido peleas tontas y discusiones, pero esto nos ha hecho más fuertes y nos ha unido aún más. Quizás ya me lo hayas oido decir , pero incluso así, no me canso de decirte que eres todo para mí. Te quiero.

 

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