Relato del futuro

En la sociedad actual hemos sido modificados genéticamente, ya nada es como antes, en la conocida Tierra no viven solo simples humanos, unos extraños seres con aspecto normal conviven con nosotros.
Todo comenzó un 22 de diciembre de 2014, yo, Bella,  era una chica normal morena de ojos azules, con 16 años, era una verdadera adolescente que solo le importaba salir, emborracharse y volverse loca, también tenia claro que no iba a dejar los estudios así que a pesar de volverme loca en fiestas, también era muy buena estudiante.
Ese día, me levanté como cada mañana y fui a lavarme la cara, era sábado así que mamá habría preparado sus deliciosas tortitas que para entonces ya debían estar preparadas.
Me apresuré a bajar las escaleras y al cruzar el salón una sensación de soledad me aturdió, me di cuenta que mi hermana Samira no estaba como cada sábado viendo la TV, tampoco estaba mi padre leyendo su periódico en la mesita de café así que entré a la cocina en busca de mi madre la cual no estaba y sus tortitas tampoco. Asustada me dirigí al sótano y allí estaban , alguien me agarró con fuerza los brazos pero a penas me percate ya que no podía dejar de mirar a esos seres, eran tan diferentes, a cierta vista parecían humanos pero había una cierta perfección y hermosura en todo lo que hacían que los hacían diferentes a nuestra raza. Mire hacia mi izquierda y vi a mis padres y a mi hermana en una camilla, dormidos a causa de la anestesia que les habían puesto. Las manos que rodeaban las mías me empujaron hacia una camilla y aunque intente resistirme consiguieron amarrarme a ella. Lo último que recuerdo es el ser que había estado agarrándome, tenia un brillo en los ojos de los que no pude apartar vista, su pelo rubio y lizo le quedaba de forma demasiado perfecta en conjunto con esos dientes blancos, iba vestido con una camiseta blanca que hacía resaltar sus chocantes músculos y unos vaqueros que se ajustaban maravillosamente a su cintura, era irrealista, un ser hermoso, un ángel.
Poco a poco mis ojos se iban cerrando a medida que miraba a ese extraño, yo quería seguir contemplándolo y me recistáa contra el cansancio que de repente se apoderaba de mi cuerpo pero en algún momento, sumida en mis pensamientos me quede dormida.
Al día siguiente, desperté en mi cuarto, y un poco mareada por la anestesia intenté incorporarme. A los pies de mi cama se encontraba él, ese ángel hermoso que me había deslumbrado el día anterior. no entendía nada, estaba confusa y fue entonces cuando el interrumpió mis pensamientos.
-Hola, mi nombre Dilan, de hoy en adelante pasaremos mucho tiempo juntos, como podrás haber comprobado, no soy humano, vengo de otro planeta donde nuestra forma de vida es superior, y bien , ¿ Alguna pregunta ?-
Yo no le respondí solo podía repetir sus palabras una y otra vez en mi cabeza, sonaban tan dulces y aterciopeladas aun no podía creer como alguien podía ser tan perfecto.
-Bien veo que aun estas algo aturdida, veras ayer al dejarte dormida te colocamos un cronometro en tu organismo- rebuscó en una maleta y saco un aparato cuadrado de color negro y me lo entregó
– Con esto podrás saber cuanto tiempo te queda.
-¿Cuánto tiempo me queda para qué?- Pregunté
– Para tu muerte, no debes dejar que tu cronómetro llegue a cero y para ello tendrás que trabajar para mi gente y a cambio te daremos minutos, horas o días de vida según vayas trabajando, todo depende de ti.
En ese momento me quede helada, pensaba que era una pesadilla, era subrealista, solo pensaba en mi familia, en mis amigos, sobretodo en mi hermana en si tendría miedo y si estaba en la misma situación que yo así que solo pude preguntar:
– ¿Y mi familia?
-Ellos tambien tienen el cronometro al igual que el resto del mundo
-¿podré verlos?
-Primero debes hacer unos trabajos para ganar tiempo ya que solo dispones de una hora
-¿ UNA HORA DE VIDA ?- dije gritando, y este racciono de forma tranquila y sumisa
-Tranquila no es tan grabe, puedes conseguir tiempo enseguida y pronto te acostumbraras a estar con una hora de vida.-
Me quede paralizada pero no a causa de tener una hora de vida si no por lo deslumbrada que me habia dejado su sonrisa.
Despues de que me tranquilizara me llevo hasta lo que seria mi trabajo , era en un empresa, técnicamente era una empresa para generar electricidad pero en realidad era mas que eso, resulta que en el planeta de esos seres la electricidad era una fuente escasa y muy solicitada, por lo que yo entendi la tierra era el planeta con mas electricidad del universo por lo que nos habían exclavisado a todos para que generáramos electricidad para ellos a cambio de nuestra vida.
El trabajo era fácil, yo tan solo tenia que cargar unas cajas de varillas nucleares hasta un cuarto donde se quemaban, aunque ese trabajo después de unas 8 horas ( que me habían suministrado cada 60 minutos) me tenia cansadísima, al final de la jornada me suministraban las horas necesarias para dormir y levantarme temprano con el tiempo justo para ir a trabajar y no morir.
Al salir del trabajo me esperaba Dilan aun no entendia porque tenia que pasar tanto tiempo conmigo asi que me dispuse a preguntarle
-¿ Dilan ?
-¿ Si ?
-¿ Por qué tienes que pasar tanto tiempo conmigo?
-Me aseguro de que no te suicides, te necesitamos con vida para generar electricidad
-¿ solo por eso?
– Mmm…
– ¿ Que significa eso ?
-Hay otra razon pero ya la sabras mas adelante, ahora disfruta de tu tiempo con tu familia.
Al llegar a casa Samira vino a darme un abrazo, al tener 6 años pesaba lo suficientemente poco como para poder achucharla en mis brazos. Entré en el salón con Samira en brazos y encontré a mi madre llorando y a mi padre ensangrentado en el sofá. Al preguntar sobre lo ocurrido mi madre me contó que no la dejaban trabajar por tener que cuidar de mi hermana así que mi padre tenía que trabajar el triple para salvar la vida de todos, y ademas era un trabajo mas duro que el mio, el cual no me quiso decir para no asustarme.
Pasaron días de rutina en los que llegaba cansadísima a casa y siempre encontraba a mi madre llorando y a mi padre ensangrentado , cada vez odiaba mas a esos seres que nos tenían como auténticos exclavos pero al contrario con Dilan me llevaba cada vez mejor, me fui enterando poco a poco que era la única que tenia a uno de estos seres a mi lado pero aun no sabia la razón hasta que un día al salir del trabajo con un brazo lleno de sangre porque me había caído en un montón de cristales, Dilan como siempre me esperaba pero esta vez no sonreía, mas bien parecía disgustado al ver mi brazo, entré en el coche y él, nervioso, rompió el silencio:

– Bella, ¿ Estás bien ? ¿ De verdad ? ¿ No te haz echo más daño?
-Tranquilo, no voy a morir de esto, seguiré haciendo de exclava para vosotros
– No , Bella es más que eso, tu para mi eres mas que eso ¿ Es que no te das cuentas?, te estoy protegiendo
-¿ Qué quieres decir con eso ?
– Que estoy enamorado de ti Bella, por eso estoy aqui contigo en vez de en mi planeta, tengo miedo a que esta situación acabe contigo-
No supe que decirle, estaba aturdida, ¿ Cómo alguien tan perfecto podía estar enamorado de alguien tan simple como yo?

Pasaron meses y el amor de Dilan hacia mi consiguió superar las barreras del egoísmo de la gente de su planeta, y yo por supuesto cada día lo amaba más. Consiguió quitarme el cronometro y quiso llevarme a un lugar seguro pero yo me negué a alejarme de mi familia, y a causa de esto , él dio su vida por salvar mi vida y la de mi familia, ahora vivimos en un lugar seguro cuyo nombre nunca revelaré, solo sé que el dio su vida por mi y siempre seré suya.

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