Unas vidas por otras

Mi nombre es Evonie, curioso nombre, ¿no? Bueno, no estoy aquí para hablar de nombres, estoy aquí para contarles un suceso ocurrido en mi casa. Comienzo:
Un día, exactamente un martes, llegué a casa después del instituto, todo parecía normal, la comida servida en la mesa, la casa recogida, no faltaba nada a excepción de una cosa… mis padres. ¿Dónde estaban? Busque por toda la casa, recorrí cada rincón de todas las habitaciones, solo faltaba un lugar… «El ático».

-Cariño, por lo que más quieras no subas al ático –me decían siempre mis padres-.

Esas palabras vinieron a mi cabeza, ¿»por lo que más quieras no subas al ático»? ¿Que escondía «el ático»? Tenía que subir, ¿y si la vida de mis padres estaba en peligro? Así que me armé de valor, cogí aire y subí dispuesta a abrir esa puerta, la puerta del famoso «ático».
Abrí la puerta, lo que vi a continuación fue algo que no me esperaba: habían dos cadáveres con unas sábanas por encima. Me asusté, me acerqué dispuesta a ver que caras se escondían tras esas sábanas. El corazón me latía tan fuerte que pensé que en cualquier momento se saldría de mi pecho; se me pasó lo peor por la cabeza, ¿podrían ser mis padres?
Destapé la sábana y solté un suspiro, no eran ellos. Pero entonces… ¿quiénes eran? Escuché ruidos y me giré, mis padres estaban en la puerta del ático. Corrí llorando a abrazarles, pero recibí un bofetón por parte de mi padre seguido de una frase:

-¿No te habíamos dicho que no entraras aquí? Mira que eres retrasada, niña –dijo fríamente-.

¿»Mira que eras retrasada niña»? No me puedo creer que esas palabras hayan salido de la boca de mi padre, MI padre, ¿acaso no lo conocía bien? Era mi padre… ¿o no?
Corrí a los brazos de mi madre, quien a continuación soltó un:

-Mira que eres pesada, eh.

¿Hola? Mis padres no me tratan así, estoy muerta de miedo, se acercan a los cadáveres y murmuran entre ellos. Logré escuchar las últimas palabras: «la niña esta nos ha descubierto, debemos deshacernos de ella». Nada más oír eso, corrí, corrí y no miré atrás, baje las escaleras y llegué a la habitación de invitados, habitación en la cual no solía entrar, bueno, no recuerdo haber entrado nunca. Vi una maleta y me dirigí a abrirla. Encontré en ella pasaportes, documentaciones, carnets de conducir, todo falso, con los nombres de «mis padres» . Luego, al lado, vi unos documentos con otros nombres pero las mismas fotos, y también encontré documentación con los nombres de «mis padres» pero las fotos no eran ellos, eran las personas muertas. ¿Acaso mis falsos padres habían matado a mis verdaderos padres? ¿Por qué los mataron? ¿Qué está pasando? Estoy confundida y con ganar de gritar, pero no puedo.
Siento pasos, es «mi madre», se acerca, debajo de la cama hay un cuchillo, lo cojo y se lo clavo en la pierna, tiene un arma, puede que me sirva para defenderme, pues en estos momentos estoy sola. La cojo. «Mi padre» se acerca corriendo y tengo miedo, no me creo que vaya a hacerlo… *Pum* Sí, he disparado, sé que todo es una mentira, pero he disparado al hombre que me ha «criado», aun así me mintieron e intentaron matarme. Corrí lo más lejos que pude y llegué a un bar.

Días después entre a un bazar y vi en las noticias que habían encontrado dos cuerpos que llevaban muertos semanas y otros dos que llevaban muertos unos días. Estos dos últimos, «mis padres», eran una pareja de asesinos en serie que eran buscados por todo el mundo. Si, mi nombre es Evonie y estoy sola en estos momentos, pero hay dos asesinos menos en este planeta.

One Response to Unas vidas por otras
  1. Julio

    ¡Hola! Ya está en la categoría de Mi libro de bolsillo. Veamos: corregí lo básico, échale un vistazo, y recuerda que el final habíamos comentado que podría revisarse. Lo demás creo que está bien. Tiendes a poner «llegué» sin tilde en la «é» final, es aguda y acaba en vocal.

    Por lo demás, me encanta. ¡Pero revísalo y mira a ver las cositas que te dije en la revisión!

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