Mi ángel.

No pensé que me había convertido en tal mala persona hasta que le conocí. Lo único que hacía era ayudar a todos los de su alrededor, y las úniicas palabras que salían de su boca eran pura sinceridad. Yo encerrada en una habitación de mentiras, engaños y soledad durante más de un año, no pensé que fuese a cambiar. Pero todo es posible, ya que por él hice lo posible para que estuviese orgulloso de mí y para que me quisiese. Se lo debo todo, me enseñó  a sonreirle al mundo y a sacar el demonio que llevaba dentro.

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