Stay

El calor de la tarde me recuerda a él.

Tardes de verano, perdiendo el tiempo en cualquier sitio, pero al fin y al cabo, felices. Felices de encontrar a alguien que por fin nos comprendiese y nos hiciese sentir importantes. Amigos con el único objetivo de encontrar en el otro un hombro en el que apoyarse o un beso correspondido.

No podía creerlo. de repente estábamos juntos y abrazándonos. Me sentía especial. La adrenalina corría por mis venas luchando contra mi cuerpo en un intento de huir. El simple roce o contacto con su cuerpo hacían despegar mis pensamientos hacia otro mundo, más allá de lo imaginable. Cuando después de unos instantes nos separamos, y como si de un libro se tratase, pude ver a través de tu mirada sentimientos puros, intensos . La felicidad en ese momento me agarró de la mano, y quiso guiarme hacia senderos nunca vistos hasta entonces. Su rostro dulce y sereno hizo que me encontrara a mi misma, una persona que no conocía hasta entonces. Todo parecía sencillo, y la verdad es que lo sigue pareciendo hasta ahora.

El tiempo pasa demasiado deprisa cuando estoy junto a ti, y no es justo, porque todo el tiempo del mundo parece insuficiente para satisfacerme.  Abrázame más fuerte, como si no hubiese un mañana, como si hoy fuese el ultimo día de nuestras vidas. Porque aunque perdamos la esperanza en nosotros, caigamos en el peor de los abismos o nos separen distancias inimaginables, mi corazón siempre será tuyo.

Patricia Quesada Torres.

 

 

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