Deambulando buscando respuestas

EDWARD HOPPER

 

»Diiiiiiim doooooon» suena el timbre, pero… ¿que horas son estas para que alguien llame a la puerta?. Y es que eran nada más y nada menos que las 12 de la noche justas.¿ El cartero? no creo que sea y no esperamos ninguna visita, desde que nos fuimos de la capital no tenemos una visita de algún amigo o familiar.

Me dispongo a levantarme de mi asiento me pongo bien el traje y me dirijo a la puerta, la abro y observo que no hay nadie, supongo que habrá sido una broma de algún gamberro, pero… ¿qué es eso? ¿qué hay en el suelo? Miro para la izquierda, luego para la derecha y me agacho para recoger aquella carta misteriosa.

Cuando abro el mensaje, me di cuenta de que era la comisaría, mi antiguo trabajo, como lo echaba de menos, sigo leyendo… y veo que esta pidiendo mi ayuda para un nuevo caso, un nuevo misterio, hacia tanto tiempo que no leía un problema, un asesinato… como lo echaba de menos…

Requerían mi ayuda, era una especie de cita mañana a las diez de la mañana en la pequeña cafetería que hay justo en frente de mi casa pero… lo que no me explico muy bien, es ¿cómo me han encontrado? ¿cómo han sabido mi dirección? Creo que todas esas preguntas tendrían respuesta mañana, me acotaré y me plantearé mi duda de volver o no volver a mi antiguo trabajo.

Después de una noche de reflexión al fin suena la alarma, me levanto de la cama, me estiro, una ducha rápida y me dispongo a salir a esa cafetería.

Salgo de mi casa, y observo que a mi móvil llega un mensaje de »párate ahora», estaba en un paso de cebras cuando me llegó, miro para la derecha e izquierda y cuando miro otra vez a la derecha veo una luz que me cegó la vista, ni siquiera reaccioné solo me dio tiempo a cerrar los ojos y sentir un gran golpeo en mí. Eso fue lo que pasó esa mañana de diciembre, un coche me atropelló justo cuando me insistieron volver a mi trabajo, si no hubiese echo caso a esa carta no estaría aquí siendo un fantasma buscando un culpable de aquel »atropello», estoy seguro que no fue una casualidad, alguien me hizo esto, mi atropello fue intencionado. Seguro no, Segurísimo.

One Response to Deambulando buscando respuestas
  1. Julio

    Lo que me gusta de esta historia es que parece un sueño. No es el clásico relato con un fin convencional, sino que se basa en una sospecha. Lo que ocurre es que tengo ganas de saber quién fue y me has dejado con muchas dudas de saber más. Porque si era de la comisaría, estoy seguro que siendo policía o detective intentaría el personaje adivinar quién lo atropelló. Así que yo te diría que intentaras avanzar un poco más porque el principio es muy adictivo y «engancha». Te lo dejo como reto por si quieres hacerlo, ¿de acuerdo?

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