Daily Archives: 1 febrero, 2014

La casa del faro

Esta noche no he podido dormir nada, no he parado de pensar en aquella imagén. Todo empezó el domingo cuando cogi mi tablet y abrí mi correo. Entonces fue cuando vi aquel mensaje que decía «Te acuerdas de mí», era un mensaje algo extraño, y venía acompañado de una imagén de una casa, al lado de un faro, pero lo peor, era que por alguna razón, esa casa me sonaba de algo. Ahora estoy pensando en esa casa, intentando recordar algo , que no sé ni lo que es. A la hora, estoy en clase de mates y le pregunto a mi mejor amiga, que si por casualidad, le suena la casa, pero me ha dicho que no la ha visto nunca. Creo, que cuando llegue a mi casa, le preguntaré a mi hermana si le suena de algo, la imagen. A la noche, entro en el cuarto de mi hermana para pregunatarle, pero ella me saca rápidamente de allí, dice que hay algo que no quiere que vea. La verdad es que estoy algo preocupada por ella, últimamente se comporta de una manera algo extraña. Cuando mi madre llego a mi casa, le pregunte por la casa y me dijo que sí, que recordaba haber me llevado a un cumpleaños, de mi mejor amiga, del colegio. Estoy algo más tranquila, ya que ahora sé el motivo por el que me sonaba la imagén, pero también estoy triste, ya que he recordado a Sara, ella era mi mejor amiga, hasta que un día cuando teníamos nueve años murio y la verdad nunca he sabido el verdadero motivo de su muerte. Ya son las diez de la mañana y me estoy levantando de la cama, hoy como es sábado he podido dormir más, aunque en verdad no he parado de pensar en Sara. No me lo puedo creer, llevo más de cinco años viviendo en una total inocencia, si saber, ni imaginarme nada de la verdad. Mi madre me ha contado que Sara fue asesinada el día de su 9º cumpleaños. ¿Pero cómo?, ¿por quién?, no paro de hacerme estas preguntas y me voy acabar volviendo loca. Necesito saber más cosas, pero mi madre no quiere contarme nada, quizás deba preguntarle a mi hermana. Entro en su cuarto:

Yo: -Sé que estas algo rara y lo último que te apetece, es hablar conmigo, pero necesito que me cuentes una cosa.
Hermana: -Vale, pasa, ¿qué quieres?
Yo: -Cuéntame todo lo que sepas sobre el asesinato de Sara.
Hermana: -¿ Te han envíado la imagen de la casa del faro?
Yo: -¿Cómo lo sabes?, ¡no estarás viendo mis mensajes!
Hermana: -No digas tonterías, que tengo cosas mejores que hacer. Sé lo de la imagen porque te llego a ti por equibocación.Por alguna razón, él que la envío cree que tú, eres yo.
Yo: -No estoy entendiendo nada.
Hermana: – Esta bien, te lo voy acontar todo,el día del cumpleaños de Sara, estabamos todos fuera de la casa y yo, entre dentro para buscar a Sara. Al encontrarla,me di cuenta de que había un hombre detrás de ella, que llevaba un cuchillo. Asustada me escondí en un armario de la habitación y vi como aquel hombre asesinaba a Sara.
Yo: -Pero y todo lo que me estas contando lo sabe alguién más.
Hermana: -No, nunca he tenido el valor de contárselo a nadie. Ahora sé que aquel hombre me vio, pero por alguna razón solo estaba interesado en Sara. Y bueno, el porqué estoy tan rara es porque no me paran de llegar imagenes de la casa del faro y mensajes extraños e incluso amenazadores.
Yo: -Deberías de contárselo a la policía, ellos atraparán a ese hombre y todo se acabará.
Hermana: -Y si no lo hacen, que pasaría, acabaría como Sara.

Salgo del cuarto de mi hermana, no puedo creer lo que he escuchado, sé que debo contarlo, pero no quiero poner en peligro la vida de  mi hermana. No he podido evitarlo, le he contado todo a mis padres y por suerte, la policía no ha tardado en arrestar al hombre que asesino a Sara y acosa a mi hermana. Lo han declarado culpable y estará encerrado lo que le queda de vida. Por fín todo vuelve a estár tranquilo y por fín han cerrado el caso de Sara, lo único malo es que mi hermana aún no me habla, pero sé que hecho lo correcto y algún día se dará cuenta.

Una carta para pensar.

Querida amiga:

¿El mundo dejará de girar alguna vez? -No. Esa sería la respuesta más lógica para ti porque es lo que tienes claro. Al igual que tú, yo tengo algo claro, no sólo que el mundo girará siempre sino que estoy cansada de estar así. Creo sinceramente que cada persona tiene sus momentos de debilidades y otros momentos de gran autoestima. Pero, ¿la amistad no va más allá de esas pequeñas peleas?. Posiblemente todos los que piensan en sus amigos me darían la razón y conmigo afirmarían que así es, todos..menos tú. ¿Por qué? puede ser por miedo al pasado, a que vuelvan a decepcionarte o por querer demostrar algo. Bueno, cada uno tiene sus razones, yo no soy quién para juzgar lo que haces aunque al menos intento que leas mi opinión.

Es curioso como pasa todo, tú tan dulcemente llegaste a mi vida. Un día ya todo era vacío, sin sentido y sin cariño. O eso quisimos pensar. ¿Algo que parecía tan fuerte, así de rápido se va? me lo he preguntado muchas veces mientras hablaba con tu silencio.

No quisiera decir jamás porque eso es una eternidad. Prefiero decir que por el momento no hablaremos. Podrás criticar mi manera de ver las cosas como demasiado idealista. Soy feliz siendo yo misma. Aunque aún duele recordar esas cosas que nos unían y que ahora se quedan en la memoria.

Mi querida amiga, puede que esta carta no tenga demasiado sentido. Para ti, todo pasó de una manera. Simplemente me gustaría decir algo. Por lo que fue, por lo que es y por lo que será, brindaré y tomaré el sorbo de la vida a tu salud. Descansa, vive, sonríe y disfruta, yo haré igual y aunque te cueste admitirlo, el mundo es redonda, además de un pañuelo, nunca sabes cuando te encontrarás con alguien en tu vida.

Un saludo para la mañana, un abrazo para la tarde y un beso para la noche.

 

Mi princeso rojo.

Miro mis relucientes uñas recién pintadas de rojo brillante, llevo todo el día encerrada en mi cuarto, aunque para ser más exactos llevo aquí toda mi vida. Sola. Encerrada. Bueno o quizás no tan sola… tengo una mascota, una estúpida rana. El único ser vivo que tengo a mi alrededor es está asquerosa ranita, que bien. Anochecerá dentro de poco y tendré que irme a dormir. Entonces pienso en todos esos cuentos que me leían de pequeña ¿Serían reales? Me miro en el espejo y veo un rostro conocido, ojos inyectados en sangre y mi melena pelirroja alborotada…de no saber que era yo, hubiese pensado que era una psicópata cualquiera. Lo más emocionante que me pasa en este lugar en medio de la nada, es dormir, poder pensar que soy capaz de ser quien sea y hacer lo que quiera. Ser libre, aunque no sea real.

En ese momento pasa una estrella fugaz que interrumpe por completo todos mis pensamientos. Se me vienen imágenes de esas historietas ¿Podrían ocurrir? No lo sé, pero aún así lo intento. Cierro los ojos y le pido un deseo a mi estrella.

-Deseo…deseo… ¿Cómo se dice?…Ah! ya sé… Deseo enamorarme de un princeso rojo!

Le doy un beso a mi ranita, tan viscosa como siempre y me duermo. Abro los ojos a la mañana siguiente y veo mi reflejo de éstos en otros. Tardo un poco en reaccionar. Cuando me doy cuenta, me alejó tan rápidamente como puedo. Observo la escena. Yo en mi cama. Un extraño chico enfrente de mi. Extrañamente hermoso, quiero decir. Ni un solo rastro de lo que era mi rana.  Nada de nada. Intento fijarme más en lo que está ocurriendo y veo que tiene una rosa roja en su mano. Rojo como el color de mis mejillas en ese momento. Algo en mi, una especie de susurro en mi mente parece decirme dos palabras que me cuestan creer. Deseo cumplido.

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