Daily Archives: 11 febrero, 2014

«El buscador sin rumbo»

Por lo que respecta a esos tiempos en los que venderías lo que no tienes para ir en busca de una aventura en la cual encontrarás el tesoro de tu vida.

Pudiera ser un hombre perdido en vida, cuya brújula no marcaba el norte, y se embarcaba en cualquier hazaña, sin importarle lo que una aventura deparase. Al no tener ningún objetivo en el que fijarse, suelta el lastre de su velero, y a donde la corriente lo llevase. Curiosamente, el rumbo de su velero se vio fijado hacia unas elevaciones de tierra rodeadas de agua, con formas muy curiosas. Extrañado y a su vez entusiasmado por ver las islas con formas impactantes, soltó el ancla, descolgó su lancha y se dirigió a la isla.

Para llegar a la isla fue un reto. H, el hombre sin rumbo, dijo que aquello era peor que un campo de minas, ya que tenía rocas salientes. Una vez  llagado a la isla observa su perímetro y se dio cuenta  de que tenía un parecido con un caballito de mar. Sorprendido de la belleza que poseía dicha tierra, decidió realizar una caminata por la isla, ascendió hasta la cumbre y mirando al horizonte divisó otras islas, a una de ellas la llamó «La Bella Palma».

H estaba sintiendo un amor especial por esa tierra. De repente, a lo cercano de la vista, vio una gran tierra a la que denominó tierra de los secretos. Para H, al ver una tierra llena de misterios, con diversidad de vegetación, desiertos, lagunas…etc, le llenaba el alma.

Sorprendido, cuenta que en la tierra de los secretos estaba habitada por persona que tenían un de nominador en común, que era hallar el tesoro de su vida. Como ser humano que es H se recorrió poco a poco toda la isla, descubriendo en donde habitaban el resto de las personas y cada rincón de la isla.

Misteriosamente el velero de H fue hallado a la deriva, dentro del velero se encontró su libreta de apuntes en la que se encontraba toda sus hazaña.

Y así es como H logró encontrar el tesoro de su vida, el que a cada momento te llena el alma. Y su rumbo ya fue establecido.

«Amor Azul»

Azul estaba el cielo

cuando surcaba el mar azul con un velero,

transcurría durante una mañana

cuando del mar olas hermosas saltaban.

Olas que te llamaban a torear

tal llamada no la sentí solo

también la sintió una joven bella,

que por sus ojos azules

parecía un ángel caído del cielo.

Disputando que ola torear

un encontronazo nos hizo saltar,

zumbados y perdidos,cabreados y exaltados

un abrazo nos dimos

por lo que el amor comenzó

con uun abrazo y un perdón.

 Scroll to top