Daily Archives: 13 febrero, 2014

La ambulante mente de Manhattan.

Esa mañana era fría, me temblaban los dedos de las manos, mis pequeños dientes blanquecinos cascareaban, mi cuerpo se balanceaba a son del viento mientras que veía la gente pasar desde una vieja silla de aquel añejo lugar.

Mi mente se paraba a pensar de si esa triste tarde se iba a convertir en algo más si el día, mejoraría o si una vez más me encontraría como vagabundo de mis sueños en el mismo lugar, me sentía pequeña en aquel grande mundo de aquella pequeño ciudad, digo mundo porque para mí, un indigente de la calle mi ciudad se me queda grande, así como a los ricos les da igual. La gente me miraba con maldad y ya mis sentimientos a flor de piel requerían de cariño, todas esas lágrimas derramadas en mi soledad no se reflejaban en mi rosto sino cuando el Sol caía y la noche cubría la ciudad.

Manhattan y sus luces se quedaban sin estrellas, el cielo se convertía en un misterio y la gente no sabía el porqué,  no se dan cuenta que hasta un ‘’ pobre miserable’’ como yo, me doy cuenta de que la vida se nos va y nuestra tecnología no nos sirve para avanzar. Donde se han quedado esas sonrisas en rostros de niños por el hecho de tener unas alpargatas nuevas o por un simple balón de trapo, ¿Dónde?.. Mi triste alma en esta ciudad se ve sola ante la oscuridad, si es que hasta un simple día ya se convierte en muchedumbre, la gente camina sin cesar y no se paran a mirar ya, los ricos mueven el mundo  y los pobres les dan igual.

En vista de que la tarde se disponía como una rutina más, yo mohíno, ávido y afanado ambulante, me dispuse a caminar para encontrar una pequeña grieta de luz que gritan mis entrañas. Caminando sin cesar me reparé en que mis enlodadas alpargatas estaban desatadas por lo que me dispuse a agacharme para atarlas cuando, un pequeño niño, se agacho y me ayudó a atármelas, fue la primera vez en diez años, que alguien me dirigía una ‘’dulce’’ mirada, era un niño con apariencia tímida, ojos castaños y pelo rizado rubio cuyos pequeños pies  y manos se, movían con agilidad entre los cordones de mis abarcas.

Ese niño fue mi esperanza, me hizo pensar en qué puedo hacer con mi vida, en cómo estoy vagabundeando sin rumbo ante la ciudad, a cómo dejo que me miren con superioridad el resto sin saber mi historia pues hoy en día el mundo lo mueven los ricos y cada vez, somos mas los que nos quedamos sin hogares, no solamente me refiero a un hogar físico (refugio) sino como un hogar interno (sentimiento, alma), al vernos sin nada nos convertimos en nada y dejamos de luchar por nuestros sueños pensando que nunca los podremos alcanzar;  hoy ese niño me ha devuelto un parte de mi felicidad y creo que si un dulce niño es capaz de ayudar a un indigente, a atar los cordones, yo, puedo ser capaz de abrir los ojos y creer que puedo salir de este mundo lúgubre en el que solo el rico puede tener lo que quiere; por ello desde hoy, me declaro la guerra de ‘’ Mi Felicidad’’, desde hoy ,voy a ser feliz y conseguir mis metas, y no descansaré hasta conseguirlo. Cuando lo haga me dedicaré a ayudar a la gente como yo, a la gente humilde que intenta sobrevivir ante este mundo superficial y egoísta, sólo entonces, los vagabundos dejarán de ser los excedentes de las calles y verán la vida con mas luminosidad que los ricos, pues si algo he aprendido yo, es que la tecnología y los privilegios, nos quitan una de nuestras mayores virtudes y es conocer el mundo desde el no tener nada y ponernos las metas de conseguir lo que nos proponemos sin tener los recursos para ellos, eso compañero, se llama ’’ ser humano ‘’ y no como ahora, que la gente se ha convertido en ‘’Robot’’ y tiene todo al alcance de la mano.

Por ello, mi meta desde hoy será mirar hacia arriba por el bien de la humanidad, mirar hacia las estrellas que se esconden bajo las luces  y ser el primero en dar la mano , y si es necesario, mi alma y mi cuerpo  para ayudar a todo el que pueda.

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