Monthly Archives: febrero 2014

808 latidos por segundo.

Voy por los pasillos, de clase en clase, los profesores se dan por satisfechos con su materia, aunque sin embargo yo no. Todo es ruido. Gente a mi alrededor todo el rato a todas horas. Agobio. Deberes. Un sin fin de estupideces. La cabeza me da vueltas como si de una noria se tratase. No aguanto ni un segundo mas, voy a explotar…Un momento. Le he visto, sí, le he visto. Me centro él como el eje de mi mundo y doy vueltas en mi noria imaginaria al igual que el planeta gira, ya no me puedo concentrar en nada mas. Dejo de oír ruido. Dejo de pensar. Dejo que mi mente se disperse imaginando las mil formas en las que nos pudiéramos besar. Tengo clase, debería moverme, pero mi cuerpo no reacciona. Mi corazón va a 808 latidos por segundo y solo has pasado a mi lado. Tiemblo tan solo con la sensación de tu movimiento cuando caminas sin más al lado mío. Eres sexy chico.
Ya te has ido, y contigo se va mi mirada. Me doy cuenta de donde estoy. Mi ataque al corazón ya ha parado, y tu has pasado y ni me has mirado. Soy tan idiota. Me gustas mucho demasiado. Vuelvo a la realidad y me doy cuenta de que llegó tarde. Otra vez he vuelto a perder el tiempo pensando en un posible nosotros sin ser nada. Me pasa a menudo, ya es costumbre en mí… Da igual, es mejor amar que no sentir.

La compleja simplicidad de la mente

Es muy habitual oír decir esa típica frase de «la mente del ser humano es muy complicada´´ y también es común poder demostrar todo lo contrario. Si, es cierto que aún no se tiene todo el conocimiento necesario de la mente,  que nos permite cosas tan esenciales como pensar pero ¿es totalmente real que somos tan complicados?  o ¿es nuestra mente, capaz de ser manipulada de una manera sencilla, complicamos  las cosas más fáciles? . Este podría ser un tema de especial interés para algunos y de aburrimiento para otros. Planteándolo, a primera vista, se puede creer que el cerebro, base de nuestro conocimiento y del saber, es poderoso y a la vez inmutable. Es ahí donde reside la barrera imaginaria entre lo que se puede llegar a creer que es y lo que, analizando, se descubre. Por un lado, es cierto que este complejo órgano, de gran importancia, es la base de todo, nos permite crear obras de arte,  dar rienda suelta a la imaginación, hacer experimentos,  preguntas sobre el mundo, avances científicos…y por otro lado, es el propiciador de locuras, miedos e incluso de lo que llegamos a creer sentir.  Lo más curioso es que procesos como la hipnosis, demuestra la simpleza de la mente, este proceso en el que un hipnotizador hace que el sujeto se quede en un estado inconsciente, hace ver como es muy fácil dejarnos llevar y lo permitimos porque, a pesar de lo que se llegue a creer, en la hipnosis no se hace nada que no queramos. No sólo con el proceso de hipnotismo, la publicidad, los discursos que muchas veces oímos antes de unas elecciones, algunas canciones o incluso los programas que están haciendo fama que juegan con el cerebro…todo es propicio para cambiar en un momento lo que creemos saber. Ya lo decían los grandes pensadores, no hay mayor ignorante que el que ignora que ignora. Con estas breves palabras, en una época más actual, es esa línea de pensamiento la que se plantea, ¿eres consciente de todo lo que puede influirte y lo aceptas o crees por el contrario que estás por encima de esos pequeños estímulos y no llegan a tu cerebro?,  mejor no me lo digas a mí, sigue la cadena de la compleja simplicidad y plantealo a quien quieras.

Color esperanza.

Frente al lago como siempre,  tú y yo,  fieles compañeros del silencio. El juego de las miradas también nos acompaña, en un día tan azul como tus ojos. Con un ligero cosquilleo en el estómago y la ilusión puesta en el momento, me acerco a tu oído para susurrarte un par de versos. Entre palabras,  te sorprendo con un lazo azul claro. -¿Qué es esto? – me preguntaste algo curiosa -el lazo que nos une- te respondí con ternura.

Tan bonita como el mar en verano me sonreíste, era lo que buscaba y lo encontré. La esperanza de tu sonrisa me decía que valía la pena estar ahí contigo. Con ganas de parar el tiempo me detuve un momento más a admirar el cielo en tu mirada, no me había equivocado, el amor también se encuentra a primera vista.

Amor a los 15

La historia de mi primer amor,comienza un lunes, en el instituto.Entonces yo tenía quince años y , me dirijía junto a mis amigas a clase de mates y ahí comenzo todo. Él estaba ahí al lado de la puerta, aunque entonces él para mí no era más que un simple desconocido. Acaba de llegar a nuestro instituto, era nuestro nuevo compañero de clase y si tengo que ser sincera reconozco, que al principio me llamo algo la  atención, ya que era bastante guapo y altísimo. Al saber que era nuestro compañero de clase mis amigas y yo, nos volvimos locas, estabamos deseando presentarnos, pero todas nuestras ilusiones se fueron cuando, él,abrio la boca y se presentó en italiano. Cuando termino de hablar, el profe nos explico que se llamaba Alessandro y  que se acababa de mudar a Las Palmas, con su familia. Además nos contó que venía de Roma y que no sabía nada de español. La verdad no lo entiendo para una vez que llega un chico de nuestro agrado y tiene que ser italiano. Pero por la tarde sucedió lo más extraño, mientras iba caminando a casa de mi abuela. Miré al suelo y vi un papel tirado y sin pensármelo dos veces, lo cogí. Había sido como si algo,me hubiese obligado a coger lo. Cuando lo abrí me lleve una sorpresa, era un anuncio de clases particulares de italiano. Todo lo que me estaba pasando era como si me quisieran decir algo, así que lo primero que hice al llegar a mi casa, fue decirle a mi madre que me quería apuntarme a italiano. Al principio mi madre se lo tomó como si fuera una broma, ya que ella había intentado muchas veces apuntarme a inglés o por lo menos a francés, pero yo siempre había dado como respuesta un NO, bastante contundente.Pero al ver que seguía insistiendo, se dió cuenta de que iba en serio y me dijo que sí. A los tres días empezaba con las clases y cuando llego el día  estaba super nerviosa, como si el simple echo de ir a clases de italiano fuera a cambiar lo todo. Cuando llegue a las clases y entre me quede paralizada, como si hubiese visto un fantasma. Estaba Alessandro, él era el profesor de italiano y al entrar note como me saludaba con la mirada, me había reconocido. En ese momento se me vinieron toda clases de preguntas a la cabeza, no entendía porque estaba realmente allí. Alessandro resultó ser un buen profesor de italiano a pesar de no saber nada de español. Y al terminar las clases me presento a su hermana Lucy, que tiene 17 años y  habla un poco español. Ella me explicó que dan clases de italiano para sacarse algo de dinero y que se mudaron porque su padre había conseguido trabajo aquí. A los dos meses gracias a las clases de italiano, Alessandro se había convertido en mi mejor amigo y yo en su mejor amiga. Más o menos teniamos entre los dos pequeñas conversaciones, en español mezclado con italiano. Yo en ese momento me negaba a mi misma la verdad y es que cada vez se me notaba más lo enamorada que estaba de él. Yel día de mi cumpleaños apareció con su puelsera de la suerte, que me regaló y me pidió que fuese su novia. En ese momento fuí conciente por primera vez de que estaba enamorada de él. Y a las semanas de estar saliendo con él me contó que cuando me vió por primera vez, en la puerta de la clase de mates, le había transmitido un sentimiento de confianza hacía él. Alessandro y yo fuimos novios durante todo una año,parecía que estabamos hechos él uno pra el otro, hasta que llego aquella noticia inesperada a mis oidos. Aún recuerdo como vino corriendo a mi casa, con el rostro triste y apagado. Entonces ne contó que en una semana él y su familia iban a volver a Roma. A su padre lo habían despedido y su familia ya no veía sentido,a seguir viviendo en Canarias. También me contó que su hermana, ya mayor de edad se iba a quedar aquí, para terminar la carrera y ella le había propuesto que se quedara con ella. Pero yo sabía que este no era el lugar de Alessandro y mucho menos lejos de su familia. Hasta los últimos dos días habíamos acordado seguir con nuestra relación por el ordenador, pero sabíamos que no era o mismo por ello, el día que se fue y me despedí de él, en el aeropuerto, nuestra relación se quedo allí, pero nuestro amor nos lo llebamos cada uno. Con él he seguido manteniendo el contacto e incluso he viajado a Roma varias veces y por supuesto seguimos siendo amigos, pero ya nada es lo que fue en su día.

Hasta pronto.

Hola,

Ya han pasado muchos días desde nuestra pequeña discusión y de aquel accidente. Decirte que te hecho de menos cada día no es nada comparado con el dolor que siento en mi pecho, ni siquiera esa sensación cuando pronuncian tu nombre. Como si me apuñalaran. Una y otra vez.Ya no me queda nada. Cada vez que pienso en ti, mi mente se bloquea sin saber que hacer. Sin saber siquiera que diablos voy a hacer con mi vida.

Hoy amor mío, las estrellas se han caído del cielo y la luna se ha rendido a tus pies. Las rodillas me fallan al ver tu tumba y aún así solo soy capaz de pensar que fue por mi culpa. Ojalá no te hubiese amado. Ojalá estuvieses vivo. A mi lado. Porque de verdad que no puedo seguir con esta mentira que es la vida. Ya no siento nada por nadie. Ni  lo sentiré jamás por ningún otro. Por eso, mientras se me escapan las lágrimas, soy incapaz de atraparlas. Estoy sentada en el piso del baño, sintiéndome más pequeñita que nunca. Sintiendo como se me va la vida poco a poco del cuerpo. Cada vez me siento más cerca de ti querido. La sangre corre por mis muñecas, suelto la cuchilla de mis manos. Todo ha acabado. Y mi único pensamiento ahora es que pronto estaré contigo amor. Perdón por haberte amado.

Palabras grises y mágicas

Una noche donde yacía una bruma húmeda y gris, sonaba la campana de las 12 de la noche en ese campanario, bajaba las escaleras tan rápido que se tropezó, dejando mitad de sus vestimenta casi añicos, tan destrozada estaba el vestido que se le veía cierta ropa íntima, ¿Ruborizarse?, su cara se volvió casi gris tirando a negro de vergüenza, así que,  rápidamente corrió hacia su carroza, dejando atrás su tacón de cristal y salió de ese pequeño pueblo lo antes que pudo.

 

A la mañana siguiente llaman a la puerta por orden del rey, Grisecienta se dispone abrir la puerta y se encuentra a un hombre que por como lo recordaba no era así por la noche, ¿la hada madrina habrá utilizado el mismo hechizo con él? Y es que aquel hombre era muy ancho tenía una grandísima arruga en la punta de la nariz y una gran cantidad de pelo donde se necesitaría un cortacésped para poder quitar esas canas de las gigantes cejas.

-Vengo a probarte este zapato de cristal, si te entra perfectamente serás mi esposa y seremos felices y comeremos perdices.

¿QUÉ? ¿Pero que dice el tipo este de las cejas canosas? Él no es el príncipe estoy segura, él no es con quien baile aquel vals en palacio, pero… ¿Quién se ha creído que es?

-Señorita ¿quiere probarse el zapato de cristal?

Pues mire usted señor, me acaba de poner todo gris en mis pensamientos, no quiero probarme por que soy yo, Grisecienta, aquella chica la que se le cayó este zapatito a las 12 de la noche.

-Claro, señor pero va a perder el tiempo, solo soy una sirvienta de esta casa llena de polvo.-dije

Y cuando me lo pruebe y me queden como un guante ¿Qué? ¿Qué hago?

Mis pensamientos se amontonaron, uno tras otro, mientras me lo probaba.

Hasta que se oye:

 

Bibidi Babidi Bú

¿Esas palabras? Me acaban de salvar, pues mi pie de repente se volvió demasiado grande para ese pequeño y diminuto zapato de cristal.

Le quité toda la ilusión al gran príncipe y justo cuando se fue aparece la hada madrina, le di las gracias por hacer este pequeño hechizo, pero…¿por qué se volvió todo gris, cuando todo era perfecto? Ella no recuerda que el príncipe fuese un hombre con una pedazo arruga ni con demasiado pelos en la frente.

A lo que ella contestó:

Esto es para que aprendas Grisecienta, no te enamores de la noche a la mañana pues por la noche puede ser todo de color de rosa pero cuando amanece te encuentras con la realidad. Así que enamórate estando ciega, no pitando tú a un hombre perfecto.

»Nuestra Propia Historia»

Puede que hayamos pasado muchas cosas juntos, más de lo que imaginemos, más cosas de las que muchas otras personas hayan vivido pues hemos tenido : amor , tristeza, alegría , distancias, llantos,
 risas , enfados, abrazos, comidas, cambios de ropas, pero sobre todo, hemos tenido "NUESTRA PROPIA HISTORIA", nuestra pequeño cuento, un cuento que narra como sin ser todo nos convertimos en nada y como de la nada nos convertimos en todo, un todo que no es todo , un todo que tiene momentos tanto buenos como malos pero sigue siendo un todo, un todo que puede con la gente y que siempre esta  junto. Hemos pasado por muchas cosas y aún así hemos seguido juntos de una manera o de otra pero juntos y no dejaremos que se vaya así como así porque hablando de mi vida, tu ya estas incluida en 
ella. Eres esa persona de la que quiero un buenos días y un buenas noches, esa de la que quiero disfrutar de todo momento, de esa que con tan solo una mirada me explica más que un libro entero,
esa que cada vez que me besa hace que me sienta feliz y como una niña pequeña porque parece que vuelvo a empezar que cada día contigo es como el primer momento en el que de pequeño ponías tus pequeños pies en la puerta del patio para ver al chico- a que te gustaba o para simplemente jugar con la pelota, esos momentos que eras inocente por esos momentos que se repiten cuando estoy junto a ti 
No olvides que después de una noche oscura viene un brillante sol, que después de un mal día viene uno mejor y que después de un mal tiempo viene otro que saca lo mejor . 
No lo olvides nunca ; te amo 

Los piratas de Lazio.

Es nuestra tradición hablar bien del mar

pues nosotros, Piratas gobernamos el mar.

No somos muchos pero nos hacemos notar,

con nuestros parches y espadas volcamos barcos en la mar,

en busca de tesoros a los que asaltar,

somos piratas, miradnos con piedad.

Somos los »Piratas Vengadores»  y nuestra historia te voy a contar:

Todo comenzó cuando mi tatarabuelo se dio cuenta de la gran diferencia de riqueza que había entre sus tierras y las tierras de su alrededor. Todo aquello que los habitantes de su pequeño pueblo situado a las afueras de Roma ,llamado Lazio, querían poseer ,los tenían los otros y por tanto, los habitantes de Lazio, desearon tenerlas para sentirse superiores a ellos, no sentir las rivalidades que tenían, ni la pobreza que les reinaba hasta entonces.

Los habitantes de este pequeño pueblo al verse en una situación de pobreza decidieron formar el ‘’Club de los Piratas Vengadores’’ donde idearían estrategias para hacerse con tierras, barcos  y tesoros que encontraran; con esto los hombres se unieron para formar un numeroso grupo e ir en busca de riquezas para mejorar la vida del pueblo.

Las mujeres se pasaron semanas para coser a los hombres todas las vestimentas : parches, gorros, batas y pantalones para parecer más temerosos. Los hombres comenzaron a hacer las espadas y demás armas para ganarle la guerra a los que ellos llamaban los ‘’contrincantes cobardes’’.

Poco después de haber prepararlo todo, idearon  las estrategias de ataques y se  sintieron preparados para la aventura.

Lazio era un pueblo muy antiguo que deseaba seguir latente entre los pueblos vecinos. Comenzaron la ‘’guerra’’ y no había quien les ganase, todo el mundo permanecía en sus casas y salían en las portadas de las noticias, bueno , no noticias, está claro que no había prensa más que tablones y tablones de anuncios. Las personas más cultas iban al ayuntamiento del pueblo para poder conocer las noticias más recientes (de los últimos meses). Dichos piratas, arrasaban a todo  el que se pusiera delante y esto les hacia coger prestigio.

Gracias a la fortaleza de los ‘’ Piratas Vengadores’’, Lazio , hoy sigue existiendo y así mismo yo, Paolo Cornament Salomon VInsents, he podido escribirles a ustedes acerca de mi valiente pueblo, Lazio.

1854.

Diario de un tripulante.

Día 1.-

Es mi primer día abordo y un extraño rumor persigue este barco. Según dicen la mujer del capitán ha fallecido recientemente y él sin aliento se embarca en está ruta suicida, creyendo que todo está perdido cuando no hemos ni zarpado. Muchos dicen que esto es un mal augurio…Sin embargo, yo pienso que son todos unos ingenuos.

Día 18.-

Tras tantas semanas vagando entre el vaivén del oleaje hemos llegado a una isla cálida y seca. Pese a ser tierra firme no paramos ni un momento y seguimos hacia delante, como si de un espejismo se tratase.

Día 24.-

Avistamos otras dos islas más, ambas con climas completamente diferentes. En una, un paraíso floral. En otra, todo esta pintado por colores ocre, marrones, dorados, hojas flotando por todos partes. Apenas las separan unos kilómetros y son completamente distintas unas de otras.

Día 27.-

Última isla, hace un frío terrible. Pese a llevar tanto tiempo entre las olas el capitán no piensa siquiera en parar en las islas ya avistadas. La tripulación empieza a tener dudas sobre él, aunque cuando toma el timón tiene demasiada seguridad en si mismo, como si supiera donde llegar exactamente… Al contrario, no sé que nos esperará a nosotros.

Día 31.-

Tras toda una travesía, en este barco con un rumbo fijo, alrededor de las cuatro estaciones llegamos a lo que parece ser tierra firme.  Una vez puesta el ancla en tierra, todos bajamos eufóricos por saber que nos esperaba. Por descubrir el enigmático secreto que nos aguardaba…Hasta que vemos como cae el capitán a la arena. Lentamente, como cuando muere el protagonista principal de una de esas pelis tan famosas. Al darle la vuelta descubrimos una daga en su pecho. Y sus últimas palabras fueron:

» Pensé que podría haber vivido una vida normal, pensé que amaba el mar, que el brillo de los rayos del sol sobre las olas me hacia sentir feliz. Me hacia sentir vivo. Pero estaba equivocado. Pensé que la amaba y eso hice, pensé que no había brillo más hermoso que el de su mirada y ese fuego interno que sentía cuando la hacia reír, eso si que lo amaba por encima de todo. Ella era una parte de mí, y sin ella…ya no me siento vivo».

Tras esto, cerró sus párpados y se sumió en un sueño eterno, llevándose con sí el secreto de nuestra ruta.

 

La felicidad es amor, no otra cosa. El que sabe amar es feliz.

He escrito los versos más profundos que salen de este corazón con el dolor de las uñas, con la tinta de lágrimas y con el papel en blanco del alma, vacía. Poco a poco se ha llenado de los tormentos que abundan por mi ser, y de pequeñas gotas de agua saladas cargadas de sentimientos que salen del infierno de mi vida. Y si los tuviera que leer ahora, lo haría con la voz apagada, como tu amor; con la mirada perdida, como nuestra historia y con los labios temblorosos, como el surco de aquellos escalofríos que sentía cuando me besabas. Pero yo seguiré, y seguiré escribiendo sobre amor, desamor y todo lo que conlleva, porque a mí las palabras se me encajan en el corazón y las miradas en la razón. Esta noche oscura, mi corazón no entiende de razón; y mi alma solo entiende patrañas. Lo más triste de este frío invierno, es que para mi lo único que me da paz, es estar juntos. Pero ya ves, el destino decidió separarnos y si un día quiso juntarnos, fue por algo; aunque ahora mismo lo único que esta junto en mi vida es el dolor, se acumula en el pecho, cómo no, al lado de muchos recuerdos y ya, a estas horas, ningún amor. Ahora solamente y con deprimente vehemencia está separada la palabra «enamorado» de mi impertinente ilusión. Issa.

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