Una carta de amor verdadero.

Hola cariño, ¿cómo estás? Seguro que bien, siempre has sido un chico fuerte.Como sabrás, esta carta no la escribí hoy ni hace unos días, ya que hace casi seis años que no estoy a tu lado. La escribí -bueno, mejor dicho- la escribo mientras estás en la cocina con tu padre preparando esos macarrones que te salen tan bien y a mí me encantan. Ahora mismo acabas de acercarte a mí corriendo, me has abrazado, me has dado un sonoro beso en el moflete acompañado de un “te quiero mami” y has vuelto corriendo a la cocina. No consigo evitar que las lágrimas inunden mis ojos y una sonrisa un poco amarga aparezca en mi rostro. Todavía no soy capaz de creer que dentro de unos meses no pueda inventarme cuentos donde tú eres el protagonista, no pueda comprarte chocolate a escondidas de tu padre o no pueda hacerte un hueco en mi cama cuando por las noches tengas pesadillas. Sé que papi cuida muy bien de ti, te quiere muchísimo. Quizás te preguntes porqué esta carta llega seis años después y precisamente hoy, en tu decimocuarto cumpleaños. La razón es que el seis es tu número favorito porque es el día que vienen los Reyes Magos. Recuerdo cuando te iba a buscar a la salida del cole y me contabas todo lo que te había pasado en el día relacionándolo con ese número y diciéndome: “Es que el seis es mi número preferido, mami” y luego sonreías. ¡Cómo voy a extrañar estas cosas ahí arriba! Pero esa es una parte de la razón, la otra es porque… crecer significa afrontar la muerte de tus seres queridos y creo que ya eres mayor. Posiblemente ya lo hayas afrontado, ha pasado mucho tiempo. Habrás tenido que crecer antes de lo debido por mi culpa, pero no te enfades, seguro que luché con todas mis fuerzas para poder quedarme a tu lado el mayor tiempo posible.

Es tan extraño escribirte esta carta estando tan cercas…

No sé si te has vuelto un rebelde o has seguido como siempre, pero lo que sí sé es que sabrás cambiar si eso es lo correcto. Bueno…no quiero alargarme mucho más, no creo que hayan cosas que no sepas. Quiero que seas muy feliz cariño y solo espero que esta carta te haya hecho llorar de felicidad y no de tristeza, ya que recordar es duro, y más cuando estás seguro de que nada volverá a ser como antes. Pero tú sabes que aunque no esté…ESTOY.

¡Ah! Una última cosa. Se me olvidaba decirte que sé que los abuelos últimamente están un poco insoportables, pero trátalos bien, para ellos esto está siendo muy duro. Y es que solo hay una cosa peor que tener cáncer y es que lo tenga tu hijo.

Te quiere y te querrá siempre con locura, tu madre.

 

Desirée Serrano Santana (IES La Isleta)

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