Allí

Allí te vi. Junto a la fuente donde solíamos desear todos nuestros sueños. Donde la magia empezaba y las sonrisas no paraban.

Tan solo una mirada bastó. Solo una demostró lo que se había acabado y lo que estaba por empezar.

Allí cuando te vi  todo pasó deprisa. Me acerqué, cómo no y te saludé. Dejando a un lado el pasado y dándote la bienvenida me senté contigo. A veces es tan complicado volver a empezar que cuesta mirar a los ojos sin pensar ¿por qué?

Pero, querida princesa de viejos recuerdos ¿sabes una cosa? Todos los grandes poetas lo dicen, nada es imposible. Vivamos por el día, volvamos a soñar por la noche. Tan solo mírame, siénteme un poco. Esta vez sin hechizos o delirios.

Atentamente: La esperanza en un mundo de cristal.

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