Diferencias hermosas

Marta era conocida por ser una chica muy feliz. Sí, ella también lo creía así. Tenía amigos, unos padres fantásticos, le iba bien en los estudios… se consideraba muy afortunada pero empezó a pensar que tenía un gran defecto.

Al tenerlo toda tan perfecto y en orden en su vida pensó que su deber era sonreír siempre, estar alegre, feliz y transmitirle todo eso a sus amigos, pero no era siempre así. La mayoría de las veces se sentía decaída, sin ilusión por nada, sin animo y lo peor era que no entendía el por qué. Solo quería estar sola, no pensar en nada mas e intentaba fingir esa felicidad que ”debía” tener siempre.

Un día encontró un texto en el bloc de notas de su pequeño portátil gris plata que decía así:

” Marta, se como te sientes y entiendo tu frustración al no saber el por que de tu malestar, es por eso que quiero que pienses sobre esto:

Todas, y repito, TODAS  las emociones son importantes, y todas y absolutamente TODAS son hermosas, así que no te obligues a sonreír, no te obligues a estar bien, por que llorar es bello  y ayuda a desahogarse.
Así que tranquilízate y llora, llora felizmente, llora hermosamente. Nunca estarás sola y sabes que tienes amigos maravillosos a tu lado que aunque estés mal estarán a tu lado.”

En ese momento Marta rompió a llorar, sintiéndose identificada pudo desahogarse y comprendió que llorar no solo ayuda a sentirse mejor, también entendio que a veces es bello.

Holstee manifesto: All emotions are beautiful.

(Todos los sentimientos son hermosos)

IES Isabel de España

2 Responses to Diferencias hermosas
  1. metaxav65@gmail.com'

    Brian

    Dios mio In Love me ha encantado la frase que has escogido y la forma en la que la has usado, simplemente maravilloso.

  2. julio

    El texto está genial, pero voy al modelo de exposición, por así decirlo. Tiendes a contar las historias y, en vez de que la historia cuente su moraleja, si la tiene, la explicas.
    No la expliques. Deja que la historia cuente su moraleja, si la tiene.
    Caperucita Roja: la abuela le dice tres veces que no vaya al bosque y no se distraiga. Caperucita no hace caso. Casi se la come el lobo. Moraleja: haz caso a los mayores; como no hizo caso, el lobo se comió a la abuela y casi se la come a ella. Pero al final del cuento, ¿hay moraleja? Al final de las películas, ¿hay un personaje que explica: y esta es la moraleja de la historia?
    Aunque es un estilo interesante, intenta que la próxima historia cuente ella misma lo que tenga que contar, como cuando haces historias de intriga. Fíjate que cuando las haces de intriga, como las de detectives el año pasado, no tiendes a hacerlo.
    Pero en cuanto la historia es de un tema personal, íntimo, emocional, ¡zas!, moraleja que explico. No lo expliques, porque mi impresión es que tu historia YA CUENTA una moraleja, si la entiendes; entonces, cuando la explicas, resulta redundante. Es como leer el mismo argumento resumido al final. Ya tu historia es lo suficientemente buena como para que no necesite un epílogo o un añadido que la resuma.
    ¿Entiendes por dónde voy?
    Por ejemplo: la frase final explicando lo que piensa el personaje, entrando en su mente, de narrador omnisciente, EXPLICA además la historia. ¿Por qué no la MUESTRAS actuando con una acción en la que el lector VEA que ha entendido el mensaje, en vez de CONTAR lo que piensa?
    Es como si tu personaje tuviera “retraso” mental: lee un mensaje en el que dice que llorar es bello, y entonces ella, al LEERLO, mágicamente, también lo cree. Si eso fuera así, en la vida real, cuando alguien siente pena bastaría con decirle: no sientas pena, sé feliz. Y entonces esa persona se da cuenta con una simple frase que es cierto y ya es feliz. No tiene sentido, si quieres darle VEROSIMILITUD a tu historia.
    Imagina que quitas esa última frase y rematas la historia con algo del tipo: “Marta rompió a llorar. Pero, al poco, sintió una última lágrima cayendo sobre la mejilla izquierda, y esta vez se detuvo a sentir el calor de la mejilla; y entonces aguardó, y aguardó, y la lágrima apenas tenía peso, evaporada por el calor de su mejilla. Marta sonrió levemente; apenas, un atisbo de sonrisa.”

    Y entonces el lector entiende que ELLA COMPRENDIÓ el mensaje. Yo no digo que este final escrito así a toda prisa sea mejor que el tuyo, lo que digo es que deja AL LECTOR el “esfuerzo” de “atar” o “concluir” por sí mismo.
    No te estreses por el comentario, solo estoy tratando de enfocar uno de tus modelos de escritura para que comprendas cómo funciona la ficción. Yes

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