El viaje sin retorno

Había llegado el día.

Sentada en el suelo del baño agarra la hojilla con decisión. Las caras de sus amigos y familiares invaden su mente uno por uno, pero aun así ella estaba decidida a proseguir. Empezó a pasar la hojilla por su fina piel, dejando una marca no muy agradable.
Sus padres, sus amigos… realmente no tenía a nadie y ella lo sabía. ¿No se había acostumbrado ya a sentir soledad? Bueno, sus muñecas no dicen lo mismo.
– ”Nadie lo notará” – pensó mientras caía una lagrima más por su ya mojada mejilla. Acto seguido apretó con mas fuerza la hojilla.
La gente que pasaba por su mente tenía caras de terror, angustia… incluso había quienes estaban en shock. Aun así ninguno lloraba. Ella veía así a quienes un día pudo llamar amigos cuando se enteraban del por qué no la verían nunca más.

Siguió apretando, haciendo un ultimo esfuerzo, hasta que al final consiguió su objetivo. Se dejó caer, descansando mientras esperaba que el tiempo acabara con el trabajo que ella misma había empezado.
– ”Mi madre esta en casa y no se ha ni enterado, irónico, ¿no?… bueno, adiós mamá…”
Su pequeño gato, triste por la expresión de su dueña y preocupado el color carmesí que cubría el suelo, se recostó sobre su abdomen, deseándole un buen viaje sin vuelta atrás.
Ella, con una leve sonrisa de alivio, se marchó para no regresar.

 

Escritura Creativa

 

 

IES Isabel de España

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