Cuando todo eran sensaciones

Al acabar el día, el cielo se oscurece y las nubes limpias se dispersan de la vista alcanzable. Mas mejor luz clara y bella refleja el azul cielo ahora, y los enamorados en una clara colina se besan, los niños en el columpio juegan, y los ancianos en su porche de madera recuerdan sus historias e contemplan la destrucción del día.

Las golondrinas se acuestan, y despiertan los cuervos, y tú los dibujaste en el cielo con sonrisa, mientras yo contemplo la acabada pintura que refleja la llorosa añoranza del tiempo que ya nunca más volverá. Y de espaldas a mi te veo, y siento como tus lagrimas te van consumiendo y agrietando tu piel suave, y transformando tu palidez en rojos infiernos, no sientes nada, no hay mas sentimientos que dar o robar, ya no hay ninguna posesión de valor que refleje el antiguo tiempo de recuerdos no devueltos a tu memoria, verte sufrir aunque sea a espaldas hace que me sienta mil degollamientos repelentes de sangre humana, es como si te quemaran el corazón, cada segundo, de cada día, de toda una eternidad.

Acaba el sufrimiento, y susurrándole al oído digo: no llores más, pues el ocaso volverá mañana.

Deja un comentario