La jornada laboral de 65 horas

No sé qué pueden haberle ofrecido a los sindicatos, o si, por casualidad, ni siquiera han contado con ellos.

O sea que, de alguna forma, quieren darle al empresario lo que ha perdido a cambio de mano de obra. Está interesante la cosa. Las condiciones laborales, conseguidas durante siglos por los trabajadores a costa de vidas, malos tratos y acoso, hechadas a la basura porque el Sarkozy y el Berlusconi, la nueva derecha, pretenden aliviar a sus empresarios de la crisis.

Un comentario acerca de la crisis. Meses antes de declararse, las empresas -farmacéuticas, petroleras, alimentación, banca, etc.- habían declarado los mayores ingresos de las últimas décadas. A costa del consumidor, imagino, o les compra el fantasma de Lord Canterville. En dinero fantasma, se entiende. Así que, como siempre, aprovecharán para especular y subir el petróleo -auguran hasta 250 dólares/barril, lo que supone que puedan subirlo más ahora con el argumento de que «subirá aún más»- y de ahí derivarán quejas del resto de lobbys. Como si lo viera.

El rumor que ha llegado al pueblo es que, desde 2000, una resolución de un tribunal europeo (desconozco si fue en Luxemburgo, pero algo he oído) declaraba ilegal que se considerara las horas de descanso y los turnos vacíos en horario laboral -turnos donde no desempeñas tu tarea y puedes descansar, como el desayuno o un descanso de media hora al mediodía- como descanso y que, por tanto, el resto del tiempo se puede trabajar.

A ver si me aclaro. Entonces, según la ley que intenta aprobar la Unión Europea, yo duermo, me levanto, voy a trabajar… y cuando llegue a casa, como, duermo, me levanto, voy a trabajar… y así hasta 65 horas…

Bueno, dicen que es negociable con el empresario. ¿Eso significa que un empresario va a decirme que o trabajo 65 horas o se busca a otro para mi puesto?

Yo propongo: darle azotes a los trabajadores, porque eso revitaliza el flujo sanguíneo y les estimula a trabajar más.

Me pregunto yo si esto de la esclavitud no estaba sancionada por la OMS, la ONU y Amnistía Internacional, entre otras.

Espero asociaciones, huelgas, manifestaciones, y demás en los países europeos, en TODOS, para demostrar a esos gobernantes que el pueblo decide a sus gobernantes para que preserven las libertades y derechos de todos, y no para que anden haciendo el gilipollas.

Ojalá el escepticismo fuera una enfermedad contagiosa.

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

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