Siete almas

Siete almas (Seven pounds) es la nueva película protagonizada por el mediático Will Smith y la bellísima y excelente actriz Rosario Dawson (que, desde que la ví en La última noche, de Spike Lee, protagonizada por Edward Norton, siempre será Naturelle…).

Y si bien he dicho mediático no es sólo por el carisma de Will Smith y sus apariciones en filmes de éxito: también porque, con el paso de sus cintas, ha demostrado ser un actor con sobresaliente. Al menos, en gran parte de sus cintas de los últimos años así lo demuestra. Y en Siete almas, literalmente, se sale.

La película es conmovedora, está narrada con una lentitud maravillosa (con un comienzo extraño precisamente por la disposición de cómo quiere contarnos la historia el italiano Gabrielle Muccino), quizás abusando del humor negro fácil en algunas escenas pero que, con eso -y porque no le encuentro nada que objetar-, y la impecable fotografía, mantiene una tensión emocional maravillosa durante toda la cinta.


Pocas películas, en los últimos años, me han tenido con la mirada fija en la pantalla. Smith hace un trabajo encomiable de miradas, gestos, un personaje cerrado en sí mismo y que estalla en un momento dado porque hay fuerzas que brotan con una energía incontenible. Y Rosario Dawson, como siempre, convincente; tanto, que en algunos momentos me imaginé cómo sería el mismo personaje con Meryl Streep y llegué a la conclusión de que a Rosario, todavía, no se le ha dado el crédito que merece como actriz -que si lo se lo dan los directores que la eligen, en proyectos dispares y que va desde el cine indie a la superproducción-.

En definitiva: saca tu colección de pañuelos y ponte a disfrutar de una cinta que es pura magia. No te arrepentirás.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

5 Comentarios

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  • Smith y carisma son términos antagónicos asociados a este actor básico en registros, pero con el olfato justo para discernir entre las historias taquilleras y hacer caja de las que, como en este caso, le colocan en la terna de salida para los Globos de Oro y Óscares.

    No lo consiguió con aquel esperpento lacrimógeno de En busca de la felicidad y, según leo, vuelve al ataque. Pese a la buena crítica que le brindas, procuraré verla en casita, con pipas y cola.

    A saber. Si quiero un héroe humano o villano, ya está Daniel Graig (obviando al Mel de Braveheart); si busco un samaritano a lo James Stewart, el rey, sin duda, el histriónico Tom Hanks; si estoy con el cuerpo para tormentos sociales, me apunto a Sean Penn o Tim Robbins.

    Y así una lista que no incluye al tal Smith, por carecer de una trasfondo actoral o vital que explique su presencia en el cine más allá de su ego. Ahí están el malo sexy o galán rudo parco en palaras, Russel Crowe; el dulce pérfido últimamente reformado, Jude Law; el ‘negro’ inteligente, guapo, versátil y con clase, Denzel Washington; el gracioso, Ben Stiller y, para colmo, si una quiere darse un homenaje de nostalgia, ahí están haciendo de sí mismos, Pacino, De Niro, Redford o Nicholson.

    Por cierto, acabo de leer que Smith tuvo que pedir consejo a lo que queda de Tom Cruise para rodar una escena de sexo. Agg, pero si el sonrisitas siempre ha tenido problemas para hacer lo propio en toda su carrera!!

    Sin ir más lejos, en Risky Business, su medio estreno en solitario después de abandonar el Brat Pack pidió ayuda al libidinoso y mejor actor Rob Lowe. Y eso a pesar de que estaba enrollado con la espléndida Rebecca de Mornay.

    Después, su primera ex mujer Mimi Rogers contó en su día que una de las trabas de este ‘actor’ pasaba por estas escenas y, por eso, ella le acompañaba y aconsejaba en los rodajes. En fin.

    Para redondear, la peli que marcó su divorcio con Kidman giraba en torno a un tema: el sexo y sus variantes. Como sabes, en Eyes Wide Shut la pareja tuvo serios problemas para atender las exigencias de naturalidad requeridas por Kubrick.

    Bueno, creo que me he derivado un poco de Smith. Sólo decirte que esto es como todo. Te llega o no te llega. Y si a ti te llegó, perfecto. Es la magia del cine, como dices.

    • Sabias palabras (a veces, más que una opinión, parecen artículos, será innato o que piensas antes de escribir, tanto monta). Lo del carisma es un adjetivo erróneo: me refiero a «showman» porque cuando le hacen entrevistas en los Oscars se disfraza de Principito de Bel-Air 😉 . Carismáticos eran Steve McQueen, Paul Newman o Charles Laughton (que era un DIOS de la interpretación).

      Me quedo con los actores atormentados (y con James Stewart, me gustan el 90% salvo Qué bello es vivir 😉 ; Anatomía de un asesinato es una obra de arte).

      Veo que estás enamorada de Denzel, lo de inteligente te diré que el asunto es: que es tan buen actor que pone cara de inteligente, no más. Bromas aparte, respeto el gusto, pero en las 10 últimas, Deja Vú, Training Day, American Gangster (me encantó) etc. hace siempre el mismo personaje con apenas diferentes matices. Ya le vale.

      Es sabido que Cruise folla de puta pena, pobrecillo, y que por eso lo dejó la Kidman, Penélope (una vez estuvieron encantadas de tener productor) y Kate porque consiguió dejarla embarazada y el tio dijo o esto o me abandona. Tienes que ver en youtube las gilipolleces que hace en el Saturday Night Live y con Oprah Winfrey, me parto 🙂 . Lo de Kubrick lo sabía -menos mal que sé algo sobre cine que tú ya sabías, es un alivio- también que el 90% de los actores que trabajan con él deseaban… no volver a hacerlo. Y que algunos son perfeccionistas compulsivos y ven todo lo demás (personas incluídas) mero objetos para conseguir comunicar su idea.

      Al final cada uno se deriva al asunto que le llama la atención, una radiografía de nuestro pensamiento, y como dices esto del cine es como tantas otras expresiones personales, nunca se sabe qué bodrio puede llegar a gustarnos (no confesaré los míos, prefiero ir de cool y hablar de expresionismo alemán y de que veía a Garci en Días de Cine, que no tenía ni puta idea pero me reía un rato).

      Creo que, atendiendo a My Blueberry Nights y lo que comentastes sobre la cinta al acabar, Siete almas no te parecerá un bodrio lacrimógeno como su anterior cinta. Si no fuera el egocéntrico que es y alejamos la mirada de esos papeles de Bad Boy cool y de respuestas ingeniosas y chispeantes que le preparan los guionistas, y fuera un actor desconocido, estaría nominado a los Globos de Oro. También tengo mis prejuicios, pero esta vez no los quise tener y disfruté en mi house viendo la película pensando que le daría al avance cada media hora, pero no. Sólo quería ver una historia y me la contaron.

      Me da en la nariz que tú eres de Goddar, Truffaut y la nouvelle vague (por cierto, Rohmer y sus cuentos son un plomazo, no hay quien aguante 20 minutos de monólogo), y Baudelaire y Montaigne (tengo la colección de clásicos planeta y me los he leído a todos, desde Racine a Blaise Pascal) y esa panda, y cualquier día te van a dar la Orden del Mérito francesa como a Almodóvar o a Pérez Reverte 😉 Me encanta hablar de cine, gracias por tu comentario.

  • Uy, sí, me quedó un poco articulero. Parece que es innato pensar en lo que escribo y en lo que hablo…Cuando escribo lo que pienso da la impresión de que siento cátedra, ja, ja, pero noooo, es sólo una opinión de aficionada. ¿No ocurre que a veces los que piensas son convicciones o algo así y suena solemne?.

    Mi percepción de Denzel no es enamoradiza, sino fruto de una trayectoria como actor interesante opuesta a la Smith. Es cierto que se ha puesto muy serio pero tiene sus razones. Hasta los años 80 los actores negros ¿dónde estaban?.

    Después de Sidney Poitier, al que admiro y respeto por todo lo que hizo en un momento muy complicado en la industria, se mueren en casi todas las pelis de miedo, son los más crueles en las de matones y los más chistosos en las de polis o comedias insulsas.

    Denzel, entre otros, como el gran gran Forrest Whitaker o la bella y, sin embargo, magnífica actriz Halle Berry, intentan dar un toque de normalidad a todo este montaje. ¿Verdad que Luci Liu no hacía de oriental en Las Mujeres de Charlie? Era, simplemente, la morena.

    Muchos se lo deben Spike Lee, al sacarlos de roles secundarios, aunque proyecte un discurso radical contra el poder blanco en EEUU. También creo que La rosa de color púrpura de Spielberg removió conciencias y les abrió puertas como nunca antes.

    Y digo yo la posición de Lee ¿no es tan radical como que Michelle Pfeiffer rechazara hacer El Informe Pelícano porque tenía que besar a un negro?.

    Dicho esto, a mí me da igual si un actor/actriz es de un país, edad, género, raza. Lo que me chirrían son los estereotipos.Y no entro en el capítulo latinos porque es obvio. Eso es como pensar igual que hace 5 años, cuando parecía imposible que un negro podría presidir la Casa Blanca, je, je.

    Ah, sí, me encanta la producción francesa, pero sin dogmas. Queda mucho por ver. A veces los franceses son tan pestiños como toda la década de los 90 de Almodóvar. Y te das una vuelta por alguna del maestro Mastroianni o de la Magnani. :).

    Es un placer hablar de cine y desentrañar pelis intercambiando visiones dispares. Saluditos

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