Blade Runner

Blade Runner comparte el trono de ser mi película favorita de todos los tiempos junto con Casablanca. Hay tanta información sobre la cinta, libros, blogs, o los propios documentales sobre cómo se gestó el proyecto que trae el pack de lujo en DVD (que recomiendo a los fans de la cinta), está tan diseccionada que es imposible asumir y condensar toda la información que genera y sigue generando. Entonces, me limitaré a lo realmente importante: porqué me parece una cinta fascinante y cuáles son, a mi juicio, los valores que la hacen inmortal. El primero y fundamental: que despierta algo en mí de una forma única y personal: el objeto de arte lo hago propio y lo asimilo, y forma parte de mí.

bladerunner_fLa película, obra maestra de la ciencia ficción y a la altura de Metrópolis o 2001: una odisea del espacio (a las que le debe una gran influencia, recordar, por ejemplo, las maquetas que hizo Lang para recrear la ciudad),  está basada en la novela de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas electricas? La novela es mucho más existencialista que la cinta, que aunque, por supuesto, tiene ese existencialismo como una de sus características que la hacen, en su género, peculiar, no alcanza el nivel de profundidad de la novela.

Pero Blade Runner no solo tiene unas connotaciones existenciales, sino múltiples, y el nivel de matices, como en toda obra maestra, es casi insondable, y varía con cada visionado, aportando matices nuevos: religión y filosofía van de la  mano y, por ello, aúna interrogantes humanas como el sentido de la vida, el porqué de la existencia y otras preguntas metafísicas que forman parte de nuestras inquietudes más primitivas. El concepto de libertad, el libre albedrío, el futuro en referencia al pasado, son otras de las características que considero fundamentales de la cinta. Y, resumiéndolas o como concepto global, el amor a la vida como idea central que subyace en toda la cinta.

bladerunnerdeckardrachaelLa interpretación de Rutger Hauger, dando vida al Nexus-6, para algunos sobreactuada, me parece magistral. El punto de locura y sobreactuación, a mi juicio, está justificado porque, de esa forma, la mente del Nexus-6 es como asimila y neutraliza el concepto de una muerte segura e inevitable; no es ésta razón, en ningún caso, una justificación, sino un convencimiento. Y, sin embargo, es Harrison Ford al que creo que le falta cierta madurez actoral para que su personaje alcance más profundidad (es conocido que no se encontraba nada cómodo actuando y que deseaba terminar el rodaje cuanto antes): se lo da el contexto de la cinta, todo lo que sucede a su alrededor lo sobrepasa, y es en ese mundo de lluvia, de mezcla de razas (que, en aquella época, se concebía como una mixtura con los asiáticos, cuando en aquella época era todo New Age (la música de Vangelis) y descubrimiento de lo oriental), donde se fabrican animales sintéticos, donde se implantan recuerdos a seres artificiales y el hombre juega a ser Dios, donde, como si fuera puesto por el dedo de Dios, Deckard, el Blade Runner que retira replicantes, tiene su historia de amor. Aún con todo, el personaje de Harrison Ford es tan absorbente que hay que reconocerle una interpretación brillante en la mayoría de las secuencias -por ejemplo, cuando Rachel, interpretado por una hierática Sean Young, entra en su casa por primera vez-.

Según veas la edición original, la internacional, la del director o la definitiva, la cinta cambia. Sobre todo, la voz en off de Harrison Ford le da un encanto especial, y aunque me quedo con la versión que no la posee por montaje y por añadir escenas maravillosas. Con todo, se hace complejo revisar una cinta ya que el objeto en sí, la obra de arte, evoluciona hacia otras latitudes según la forma final que le da el artista; en este caso, el director, Ridley Scott, que no ha vuelto a alcanzar, ni de lejos, la precisión y la belleza de Blade Runner. Y no le culpo: solo algunos pocos genios, como Miguel Ángel o Shakespeare, inmortalizaron una y otra vez la genialidad y el talento en sus creaciones.

Me resultan estremecedoras esas escenas largas, heredadas, a mi juicio, de 2001…, donde el saxo y los sintetizadores de Vangelis recrean atmósferas maravillosas, que enmarcan el ritmo y los sentimientos de los personajes, y te transportan a ese mundo de un futuro no tan lejano, como suele ser habitual en la ciencia ficción, sino un futuro próximo, palpable, donde el caos, el barullo, la sobrepoblación y el valor de la vida marcan un estilo de sociedad diatópica. La escena de la asiática ingiriendo una pastilla de forma mecánica es todo un alegato contra la sociedad moderna y el estilo de vida que hemos creado.

11_bladerunner_dc2Una de mis escenas favoritas, de las muchas que posee la cinta, es la del unicornio, que ha generado polémicas y que no aparece en todas las versiones de la película. Por más que la reviso, no encuentro esa simbología de que Deckard es un replicante o podría serlo, sino, más bien, una mezcla entre la realidad y la ficción de la narración, una referencia más a los sueños, que está presente en toda la película. Como queda insinuada, la belleza reside, precisamente, en la multiplicidad de puntos de vista.

La música, desde luego, ocupa un lugar fundamental en el concepto y en cómo transmite su mensaje la cinta. Adoro esa crítica de lentitud que le achacan algunos: en este mundo todo lo que no llega de forma inmediata no es válido. Un valor que sí defiende la cinta de Ridley Scott.

Y, cómo no, no quiero cerrar mi pequeña reseña sobre Blade Runner sin hacer hincapié en lo fundamental: la historia. Un policía retirado, dedicado a eliminar seres artificiales, a imagen y semejanza del hombre, con superpoderes y limitados a vivir por un periodo de tiempo. El hombre jugando a ser Dios. Y, entonces, Deckard, el protagonista, sufre una catarsis: el amor aparece en su vida. Y comprende, entonces, el valor de la misma. Simple, directo, doblemente hermoso.

Para mí, desde luego, es una cinta indispensable en el cine y una de las dos mejores de la historia. Sé que elimino a Ciudadano Kane, que no menciono a John Ford y que probablemente Kurosawa y Billy Wilder deberían estar en el trono bicefálico junto con Blade Runner y Casablanca. Pero no lo están. Si tienes la oportunidad de verla en un cine, aprovéchala. Lo más probable es que, cuando acabe la cinta, te sientas, como decía Platón de los poetas, poseído, arrebatado.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

11 Comentarios

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  • Suscribo tu reseña, Jules. Una obra de arte sin paliativos. No se puede decir más en una hora y pico de metraje. Nunca un portazo cinematográfico, a excepción, por ejemplo, del juego de puertas de La soga de Hitchcock, suscitó tantas promesas, tantas preguntas.

    Se podrían analizar los aspectos técnicos, narrativos y visuales sin agotar la imaginación, pero para mí, después de tantos años, revisiones y descubrimientos, lo más milagroso, si se puede llamar así, es que te la crees.

    Esa ciudad en penumbra, lluviosa, que parece engullir a los personajes, ese vivir en un futuro frío, abotargado, amoral, caótico, sucio, y en el que, de pronto, queda un reducto de belleza imperfecta encarnada en robots que piensan, aman y retan a una civilización ‘humana’ sin valores ni creencias.

    Uff. En fin, no hay nada que no creamos que sea verdad allí y cuando termina, como espectadora que te abandonas seducida por lo que estás viendo, ya no eres la misma.

  • ¿Te gusta Blade Runner? Si al final me vas a caer tan bien que te regalaré por el cumple 😀

    Pues tu comentario, de alguna forma, complementa lo que dije y has aportado matices interesantes (a mi humilde entender), sobre todo esa parte que comentas de la ciudad en penumbra, y que se relaciona con mi visión de la ciudad, de esta ciudad en que vivo ahora, y que entronca con el título del blog.

    Sí, tengo el estuche de lujo en DVD y creo que al menos una vez al año la veo. Siempre me parece que remueve alto dentro de mí cuando la veo y me deja hipnotizado. Y como tengo 4 versiones más diversión 😀

    ¡Un besote y gracias no solo por el comentario sino por dejarte caer de vez en cuando y comentar lo que te apetece! 🙂

  • Querido Julio…me ha encantado…no sé si estabas verdaderamente poseído por el encanto de la película al escribirlo pero es, es maravilloso este artículo. Tenemos otra cosa más en común tú y yo. He estudiado la película infinidad de veces, desde el punto de vista estético, desde el técnico, comparando, en una asignatura de la facultad, los tipos de narraciones en el libro y en la película…y ¡como no!, la he disfrutado sólo por placer, sin intención de escudriñar… La ví por primera vez en el 93 sin la voz en off y sin el final feliz y sigue gustándome enormemente así, de hecho es la que siempre retengo en la memoria.
    Estoy de acuerdo contigo es eso de Hauer y de Ford, es más, Ford no me gusta como actor dramático…me gusta como Han Solo e Indiana Jones…pero más allá…buf -quizá en Único Testigo-
    A mí me encanta Daryl Hannah, nunca volvió a hacer un trabajo igual…me gusta más que Sean Young, esa manera de enfocar el personaje, en toda la película está horrorosa, con el pelo-peluca- corto, un maquillaje cercano a la muerte con el rostro pálido y los ojos negros-aunque la estética ciber punk en mi opinión le favorece muchísimo- y es curioso que fuese creada como objeto sexual, al contrario que Zhora que es una asesina y se dedica a la prostitución, sino recuerdo mal…
    Los tres personajes femeninos están tan bien definidos…toda la película es una crítica a la sociedad contemporánea y al modo de vida del primer mundo pero también la mujer…las tres son creadas por el hombre y para el hombre, incluso Rachel, aunque con fines muy diferentes, están subyugadas y las tres se rebelan contra su creador y contra lo establecido para con ellas. Una de mis escenas favoritas la de la casa de Sebastian, con todos esos muñecos, esa oscuridad, el hombre enfermo y solo, la mirada de lástima de Prys hacia su diseñador y hacia las creaciones «menores» de él…una pasión esta película…odría seguir horas…pero temo hacerme un esguince y no poder ir a trabajar mañana :p Besitos

    • ¡Gracias!, al saber que lo ibas a leer lo he releído y cambiaría algunos párrafos, el perfeccionismo es lo que tiene, aunque también perdería frescura. Comparto lo de Sean Young -sabes que luego se convirtió en acosadora en los rodajes, tiene esa leyenda negra, lo intentaba con cada actor principal con el que trabajó luego y por lo visto eso le afectó negativamente en su carrera posterior-, y me ha encantado todo tu comentario. Es muy grato compartir gustos con gente que me lee. Por cierto, como tengo la bitácora de mi abuelo no abandonada pero sí sin «nutrirla», a la espera de tiempo, te contestaré allí pero muchas gracias por echarle un vistazo y dejarme los comentarios. ¡Un besote grande! 😀

  • Ala! no sabía eso de Sean Young, pobrecilla…yo también aparqué la bitácora de tu abuelo algo en mi lectura porque requiere atención, continuaré cuando mi retoño se encuentre mejor que anda con las cosas del otoño :-(( – y de la guardería- fiebres, toses y demás. Muchos besos

  • También es de mis favoritas. Es magnética porque plantea más interrogantes que respuestas. Lo importante es lo que no se dice y es lo que te hace participar.

    Si tú tienes un sueño personalísimo y alguien lo materializa en un trabajo de papirofléxia (pajarita) ¿No te resultaría increíble que ese hombre conociese qué hay en tu mente?
    Por esa escena creo posible que el protagonista sea un replicante.

    • No, si al final resulta que los que nos leemos en el fondo tenemos muchas cosas en común, supongo que también pertenecemos a una generación, una cultura… y esas cosas. ¡Un abrazote! 😀

      Editado: por cierto, sí, bien visto, es cierto que sucede, pero yo creo que es un guiño rebuscado de la película, pero bien podría ser pero cuando veo la escena en el marco de la película lo veo como un momento de mezcla de lo real y lo onírico. ¡Seguro que no es así, pero bueno! 😀

  • Sí, Fran, eso parece. Por eso, dicen, que Ridley Scott introdujo el unicornio de Legend…
    «Ella no puede vivir, pero ¿quién vive?» Menuda frase, ni tan impactante como la de Roy, ni tan poética. Simple, pero igual de existencialista

    • Así es, Lucía. La película nos conmueve porque nos hace preguntarnos qué es el hombre. Si mis recuerdos fuesen implantados pero tuviese sentimientos, cuerpo y comprensión como los hombres sería un hombre y punto. La peli me indicó que lo único que tiene valor es que realmente se esté vivo y la vida es presente pues el pasado y el futuro son entelequias.
      Sin embargo, a mí me llevó a reflexionar sobre lo que pueda haber más allá de la vida y si los replicantes continúan su evolución (me temo que no), pero esto ya es harina de otro costal y sujeto a las creencias de cada cual.

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