Cómo destruir el DF

Cómo

destruir

el DF

A Aline le parece que mi apartamento es muy original y acogedor. Todo en él es tan íntimo, dice… si viera los desfiles de gente entrando y saliendo en los momentos más inoportunos. Un lugar así sería ideal para una mujer que quisiera tener una aventura, ¿no? ¿Y hay muchos en los alrededores? Por supuesto, lo preguntaba por pura curiosidad… Hablamos de Miriam. Me gusta llamarla Mirius, le digo. Pues la llamaré Mirius, responde Aline. Está muy contenta de haber venido. Cómo es que no había venido antes a visitarme. Es muy tímida, en el fondo. Volvemos a hablar de Mirius. Dice que son cosas de enamorados. Le digo el qué. Ah, eso de que no te mexicanices demasiado. ¿Te molesta eso? Son cosas de ella. No, me rio, me parece tonto. Viviendo en el Lost Paradise difícilmente. A ella, dice Aline, le va la marcha. Tipos duros. Que no le pidan perdón continuamente. Eso es de chamacos. Le gusta que le hagan burla, jugar. Le gusta la diferencia. Es mi mejor amiga, dice Aline. La adoro.

Aline quiere conocer Las Palmas mejor y tiene una lista de preguntas larguísima. ¿Dónde es esto? ¿Dónde se encuentra eso? ¿Cuál es el mejor barrio para tal y cual cosa? ¿Qué zonas son las peligrosas? ¿Cuánto cuesta cenar en un buen restaurante? ¿Los taxistas, estafan a los turistas? Y se pasa la primera media hora en mi casa garabateando en una libreta todas las respuestas. Aún tiene mucho que ver de Las Palmas antes de volver al DF, exclama, y quiere conocer la ciudad desde todos los ángulos posibles. A ver, ¿dónde se compran esas horribles tarjetas?

Le digo dónde puede comprar fotos indecentes… Me enseña una foto suya de cuando fue a Barcelona, muy indecente, según ella, lamiendo el bigote de Groucho. Aunque no comprendo cómo es -llegó hace cuatro días- que aún no se ha encontrado con los expositores de postales que abundan en el parque Santa Catalina, o en la lujosa recepción de su hotel. Creo que se hace la despistada. Después le comento que hay muchas de esas -las postales- con chicos y chicas desnudos, en actitud provocativa, estampas de las playas en atardeceres o a pleno sol, bajo palmeras que no son canarias, sino sacadas de un fotomontaje de Miami o Brasil… ¿Son tan obscenas como dicen?… ¿o son simplemente risque? Nunca ha visto ninguna, por supuesto… ¿qué? ¿Le gustaría ver algunas? Oh, ¿tengo? Vaya, le da vergüenza… pero es parte de la vida, ¿no? Si los otros turistas las compran, por qué ella no va a poder aunque sea verlas… Sí, tiene que verlas; debe completar su educación…

vinosSe ruboriza nada más echar un vistazo a la primera. Un tipo rubio y musculado, muy bronceado, con un tanga ajustado y una polla gorda que abulta exageradamente, posa junto a una moto acuática. Oh… son bastante fuertes, ¿no? Las mira muy deprisa y después vuelve a contemplarlas todas, muy despacio… Le entra calor, mira a la ventana y se afloja la blusa. Bebe muchos vasos de vino…

Después de eso, hacerla salir de su ropa no resulta demasiado difícil. Un poco de magreo y está dispuesta para todo… o eso cree. Una vez que he metido una mano bajo su falda, la cosa va sobre ruedas. Abre los muslos, cuando se los toco, y me deja quitarle las bragas sin ni siquiera arquear las cejas. Y se ha introducido de verdad en el espíritu de esas fotos, la muy puta… está tan jugosa entre piernas, que tiene las bragas empapadas, suficiente para poner tieso el cuello de mi polla, con o sin faja. Con las medias y los zapatos puestos parece más grande que nunca…

Aline rueda por el sofá, mientras la magreo. ¡Oh, qué pensaría Mirius, qué haría, si la viera ahora! Me mete la mano en los pantalones y me agarra la minga. ¡Qué pensaría Mirius! Tendría que darle vergüenza, la verdad… venir aquí para que yo me la folle y dejar a la pobre Mirius en el DF. Debería estar con ella bebiendo mezcal y no dándole aquí al asunto con su amigo… no la desengaño… pero estoy convencido, le digo, de que Mirius debe haber sacado a alguno de sus amigos del armario empotrado y está disfrutando con él… el politólogo, el cantante, el alemán o un curador famoso y guapo…

Aline me baja los pantalones y me acaricia la pelambrera. ¡Oh, qué pelo! Le pasa los dedos y me hace cosquillas. ¿Y a qué no sé lo que le dan ganas de hacer? Pero antes de decírmelo, se pone tímida. Tengo que agarrarla y bajarle la cabeza…

Labios sangrientosSe pregunta si su pelo me pinchará en las mejillas. Es muy suave, dice. Se retuerce… está tan cachonda, que no puede hablar claro… pero aún así no se atreve a meterme eso en la boca… Joder, podría obligarla a tragarlo… Prácticamente, cualquier piba, si está bastante cachonda, abrirá la boca cuando sienta la punta de una polla en los labios… pero quiero que la coja ella misma… o que piense que es ella quien la coge… Estoy moviendo las caderas como si estuviera chingando despacio… Pero yo soy tan terco como ella… le lamo los surcos, le muerdo los muslos, pero nada de chupar su coño… lo beso… por qué no saco la lengua ahora, dice Aline, que acaricia mi polla, a pocos centímetros de su boca, con la palma de la mano… al final, la dejo sentir lo que quiere, le deslizo la lengua por los labios y adentro… los muslos se le abren de par en par, como una puerta de dos hojas que nunca volverán a cerrarse, y jadea cuando le chupo su sabrosa fruta caliente… me paro…

Le parece increíble que haya vuelto a pararme. ¿Cómo… oh, cómo puedo parar, cuando le da tanto gusto? A ver… se tumba de otro modo para que me resulte fácil… Aparta el cipote cuando se lo quiero meter en la boca…Quiere que le haga cosquillas en el recto, no sabe que ya tengo un dedo dentro, o sí lo sabe, y por eso me lo pone sobre aviso… Tiene el coño tan abierto, que cualquier cosa que salga debería de salir, pero no pasa nada… la empiezo a lamer de nuevo… ella entiende que sólo cuando hace lo que yo deseo, tiene su recompensa… así que se mete mi polla en la boca, pero tan sólo la punta hinchada y roja… luego, tenso los músculos… Aline contrae su coño y me lo restriega sin miramientos por la cara… yo espero a los primeros síntomas de su orgasmo mientras le lamo esa caverna deliciosa… quiero llenarle la boca con mi lefa cuando se esté corriendo…

Todo se detiene por un instante brevísimo… Aline parece presa del pánico… no puede creer que me ha chupado hasta el final y se ha llevado un sobresalto horrible. La lefa sigue entrándole en la boca y no sabe qué hacer con ella. Le grito que la trague… la amenazo con dejar de chuparle el coño si no lo hace… Le paso la lengua por el interior, mi nariz se hunde y el olor es tan fuerte que me parece que me voy a asfixiar en esa marea agria y mareante… Aline se decide: adentro va la dosis completa, y aún sigue chupándome la picha. Vuelvo a meterle la boca en la bonne-bouche y se corre ella también… está soltando jugos a litros…

parejasueloEn cuanto puede hablar, Aline dice que no va a volver nunca más a mi apartamento. No, esta vez ha ido demasiado lejos. ¿Me doy cuenta de que tiene una amiga que cree en ella? Tiene que pensar en ella. Mirius jamás le haría eso. ¡Una buena amiga no puede comportarse así!, etc…, etc…

Quiere marcharse al instante, pero no se lo permito. La convenzo de que puede tomar otro trago de vino, después otro más. Vuelve a coger las fotos. Me habla del DF, de las cosas que hace allí, pero no vuelve a nombrar a Mirius. Qué depravación hay en las Canarias… Desde luego, ella nunca ha hecho algo como lo que hemos hecho esta noche… ¿entiendo?

Le aseguro que entiendo perfectamente… y ahora, si tienes la amabilidad de venir a la alcoba… ¿o prefieres el sofá? Le parece que el sofá está muy bien, pero en realidad no debería… Pobre Mirius… Pobre Mirius, no está bien que la engañe así… y se tumba bocarriba y abre las piernas…

[email_link]

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright ©  La ciudad creativa