Blogs: veracidad y futuro

futuroLos blogs tienen, a priori, dos valores que los alejan de una utilidad real, aparte de que son dos valores que definen internet. Por un lado, la veracidad de la información que se distribuye. Por otro lado, el nivel de calidad de esa información.

Un claro ejemplo es la Wikipedia, a la que enlazo de vez en cuando en mis artículos -pero procuro enlazar fuera de la Wikipedia, por no hacerla canónica-. Estos son contenidos muy básicos, que forman parte de lo que se puede denominar «cultura general». Los detalles de estos artículos de la Wikipedia pueden ser erróneos, no estar actualizados con la frecuencia necesaria, o bien ser sesgados. Esta opinión es frecuente entre profesorado universitario, incluso en quienes defienden internet como un medio útil para difundir el conocimiento. Por un lado, los artículos no son sometidos a un comité de evaluación (expertos en la materia) y ofrecen demasiada importancia a teorías polémicas y, a menudo, bastante estrafalarias.

Una enciclopedia (griego: ἐνκύκλιos παιδεία [enkyklios paideia], ‘instrucción en un círculo’ ) es un compendio exhaustivo del conocimiento humano. La enciclopedia reúne y divulga datos especializados o dispersos que no podrían ser hallados con facilidad y que presentan un importante servicio a la cultura del hombre moderno.

El futuro valor de la Wikipedia pasa, irremediablemente, por la asesoría de expertos en los distintos campos que trata. Si la Wikipedia plantea dudas -no quiero decir con esto que toda su información deba ser puesta en duda, pero sí ponderada y cubierta con rigurosidad en los libros clásicos-, no digamos la opinión en blogs. Sobre todo cuando los blogs son, a menudo, altavoces de información que ha sido, a su vez, procesada por otros blogs sin contrastar su información.

De ahí que muchos expertos en internet hayan comparado los blogs con las «cartas al director» de los periódicos, donde cada carta es una opinión libre de un lector, que puede haber contrastado la información sobre la que opina en un grado que desconocemos. Esto es aparte de lo poco o mucho que haya acertado en su comentario.

Otro aspecto que me resulta interesante es la apuesta de futuro de los blogs. Para mí, tiene sentido el blog en cuanto a bitácora personal, aunque el autor del mismo sea un especialista en su área. Es un medio para compartir opinión/información -ambas al mismo tiempo- de forma inmediata y fomentar ese aspecto social de participación. Pero también considero que cada aportación a la opinión/información es válida por sí misma, independientemente de cuántas opiniones suscite en un momento dado, o de cuántos lectores tenga. No comparto la opción de muchos blogueros de cerrar comentarios en cuanto pasa un corto periodo de tiempo -una semana, supongamos-. Esa información no deja de estar obsoleta, o acaso una crítica sobre El paraíso perdido de Milton tiene un periodo de validez.


Lo que ocurre es que existe una mayoría de blogueros que se dedican a difundir noticias con fecha de caducidad (se lanza la Beta de Windows, Microsoft permite descargar gratis la Beta, Microsoft lanza al mercado Windows x.xx) o bien pretenden estar en una «normativa» tácita que no aparece por ninguna parte, porque precisamente esa es la principal atracción de internet -y de publicar una bitácora-: la libertad de expresión (medio y forma).

Una bitácora no debería ser medida por el impacto de participación que genere. Esto puede ser válido para los periódicos, magazines, etc., un medio de saber a cuántos llega y establecer tarifas publicitarias. Pero, a priori, el que escribe en un blog no tiene un interés crematístico tan agudo -aunque ya sabemos que hay quien crea blogs para ganar dinero, una opción más del mercado-.

Al contrario de lo que suelo leer, no comparto la idea de que la tecnología no va por delante y nosotros corremos como endemoniados a ponernos al día con las nuevas alternativas. Hay que hacer un uso razonable de las mismas, y usarlas como herramientas que faciliten que nuestros artículos puedan ser accesibles a un número mayor de lectores. ¿Por qué? Por vanidad, porque consideramos que el mundo tiene que saber lo que escribimos y opinamos, porque tenemos necesidad de compartir con los demás y somos seres sociales, porque ganaremos más dinero con Adsense. Seal cual sea la motivación, es interesante, por ejemplo, que los artículos aparezcan en tus mensajes de Twitter porque ahí encontrarás otros lectores potenciales, gracias a tu habilidad social para conocer gente.

Pero creo que, como un virus que se reproduce, no tiene sentido socializar de forma infinita y conectar como un ente abstracto los artículos. No sé lo que opina la mayoría, y no me interesa: en democracia, las minorías son efectivamente desplazadas. A mí me interesa determinado contenido -por lo tanto, soy excluyente- y resultaría muy agobiante tener ochocientas respuestas de cada artículo, a quienes no puedo responder. Ni por tiempo ni por ganas.

Dudo que el futuro de los blogs pase necesariamente por adaptarse a las nuevas redes sociales, la web semántica o lo que quiera que los creadores de información propongan. Será la sociedad quien decida -si la dejan de bombardear con iniciativas- al igual que la lengua evoluciona gracias a los hablantes -lentamente, por suerte-.

La magia de la bitácora es que permite que cualquiera, en cualquier lugar, pueda exponer lo que desea con un cierto desarrollo (nada de twitteos) y que permite difundir una opinión/información que tiene valor por sí misma, no por el valor real intrínseco (veracidad, calidad de la misma) que posee.

Si uno quiere información sobre antropología, por ejemplo, localiza a Marvin Harris y lo lee. Pero antes puede pasar por una bitácora de un fan de la psicología y leer su opinión sobre sus obras y los comentarios que tiene esta opinión. Este es todo el valor de las bitácoras. ¿Van a desaparecer porque los nuevos tiempos van a crear nuevas opciones arrebatadoramente sugestivas? Díganle al equipo de desarrollo que dejen de actualizar WordPress. No necesito que venga un ingeniero en redes sociales para redistribuirme/rediseñarme/re-loquesea las opciones con mi bitácora o sobre el futuro de las mismas o de la red -¿futuro: hablamos dentro de 1 año, diez o quince?-.

Esto me recuerda a la idea de Rupert Murdoch de hacer pagar por tener acceso a la información en sus diarios en la red. El periodismo es nuestra opción frente al abuso de los poderosos y del estado. ¿Quién va a sustituirlo? ¿Se imaginan que uno no pueda invertir en información porque hasta la TV cueste dinero encenderla y viva durante, no sé, una semana sin saber lo que sucede en el mundo? Aunque sea visto de una forma parcial, sesgada o partidista, tenemos un indicio. El blog es un acceso gratuito a la información/opinión al instante.

Lo tengo comprobado: hace más la publicidad y difundiar la información de lo que es nuevo, útil y novedoso -es decir, crear la necesidad de usar esa tecnología- que lo desfasado de la que se usa en la actualidad (ejemplo: con licencia GNU, un diodo conectado a la frente transcribe nuestro pensamiento con un 90,3% de fiabilidad y no necesitamos teclear; si es menos esfuerzo, por lo tanto, debe ser bueno, y además flipas en colores, pero literalmente…).

La red se devora a sí misma a una velocidad meteórica -forma parte de su definición- y un producto que no  distribuya sucesivas mejoras y evoluciones (WordPress v1.o, v2.0, v2.6, v2.7.1) encuentra en breve tiempo una esquela mortuoria. Aunque funcione perfectamente y con alta fiabilidad.

Termino: esta publicidad de los creadores de opinión, curiosamente, se difunde por las redes sociales y los blogs que desean cambiar. Pregúntense, hagan listas, sean escépticos, como hay que serlo con los estados, da igual su color político. ¿Qué beneficios genera? ¿Es útil? ¿Mejora ostensiblemente lo que poseo ahora? Que el último modelo tenga asientos de cuero y setenta y cuatro válvulas no implica que mi viejo Renault no llegue al cumpleaños de mi abuela.

En primer lugar, resistir al invasor-creador de opinión, al bombardeo tecnológico, razonar y meditar, no tomar lo que se ofrece porque es gratis y a todos los demás -personas como tú- les parece fantástico.

En segundo lugar, hay que ser responsable con las informaciones a las que se dirige con los enlaces a los lectores y la que uno maneja. Tú decides. Lo único que tienes que temer es que el cielo se desplome sobre tu cabeza.

asterix-peleaBlogueros (Abraracurcix) contra Creadores de Opinión(Prorrománix)

Estamos en el año… después de Jesucristo. Todo internet está ocupado por los Creadores de Opinión. ¿Todo? ¡No! Una aldea virtual poblada por irreductibles blogueros resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil en los reducidos campamentos de FaceBabaórum, TwittAcuárium, GoogLaudánum y MicroPetibónum…

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

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