La vorágine informativa: sintomatología y su tratamiento

sun-logo_792190a«Despacio, que tengo prisa», podría ser un buen lema para el periodismo y los blogs. Así se demostró en el artículo Falsedades, inventos y refritos en la aldea global, que publicó El País el pasado domingo, 12 de julio, en su edición impresa.

Que lo diga la Defensora del Lector no me da más razón; en artículos anteriores ya había comentado que la calidad debe primar sobre la inmediatez en los contenidos. Pero los argumentos de Milagros Pérez Oliva son contundentes:

¿Qué hace que un diario como EL PAÍS pueda ser citado con seguridad por el resto de la prensa cuando publica una noticia en exclusiva? Su credibilidad. La presunción de veracidad, es decir, el convencimiento de que se nutre de fuentes solventes y de que las noticias que publica son rigurosamente contrastadas. Aunque intangible, ése es el principal capital de un diario, y se gana con el esfuerzo continuado de todos sus profesionales. ¿Puede perder un periódico credibilidad si él mismo ofrece como fuente de sus informaciones a medios que no tienen esa misma credibilidad? ¿Es suficiente en estos casos con citar la fuente?

El artículo hace mención a tres incidentes: uno, la autopsia de Michael Jackson lanzada de inmediato al mundo virtual por The Sun, que era falsa; dos, un reportaje falso a Penélope Cruz, que aún advirtiendo su agente de su falsedad, se publica; y tres, un plagio de un reportaje de The Guardian.

La calidad y la veracidad de la información no deben ir de la mano de la inmediatez. Como lector, espero que los diarios digitales, a pesar del  medio vertiginoso en el que están imbuidos, verifiquen la información y la contrasten debidamente. No se trata de una apuesta por ver quién lanza primero la noticia; se trata de dar la correcta y mantener al mundo informado.

Que, en un mundo tan globalizado, un medio de comunicación pretenda ser el primero en dar catorce o dos noticias es prácticamente imposible. Un lector no acudirá, o no debería, a un medio determinado porque la noticia se la den antes, sino porque sea, en efecto, cierta.

Una de las razones que esgrimen en El  País para dar la noticia es precisamente su rápida difusión en el mundo virtual:

La noticia de The Sun sobre la autopsia se propagó rápidamente por la red y EL PAÍS no podía dejar de darla. Éramos conscientes de que a las dos horas podía ser desmentida, pero también podía ser verdad. En un medio on line, la información se va dando y modificando constantemente. Lo importante en este caso es darle al lector elementos para que pueda valorar la fiabilidad de la fuente. En este caso lo hicimos advirtiendo de que se trata de un diario sensacionalista.

Vemos cómo los periódicos son -se me había olvidado- empresas, y tienen que funcionar, y dar beneficios. Esto es: que una noticia se propague por la red hace inevitable que un periódico digital la publique.

Esto, desde luego, deja en muy mal lugar no sólo el periodismo digital, sino el periodismo en general, y genera, de nuevo, mi duda en cuanto a la viabilidad de los blogs como medios adecuados para dinfudir la información: son medios para difundir opinión a través de la información. La información es otra cosa y debería ser manejada por periodistas.

Me temo que este mal endémico de que sólo vale lo inmediato se ha propagado, en efecto, por el mundo virtual, como una peste, y que es sólo reflejo hiperbólico del mundo de allá afuera.

Un último pensamiento: generar la necesidad de la información, esto es, la necesidad de disponer en todo momento de ella y de forma inmediata, es una necesidad creada por la publicidad y los mass media. No necesitamos, para vivir, saber constantemente todo lo que sucede en el mundo. Ni tenemos la capacidad de asimilar toda esa información, ni el tiempo.

Tendremos que aprender, al igual que ha hecho la Ecología con  el medio ambiente, a manejar la información y a tomarla en pequeñas píldoras, aprender a no sentirnos apabullados y a no tener la necesidad de sentirnos en una marea de palabras que golpeen nuestra mente hasta dejarnos atolondrados.

Michael Jackson no iba a estar menos muerto si me entero de su fallecimiento cuatro horas más tarde. ¿No?

[email_link]

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

2 Comentarios

Deja un Comentario
  • De las cosas que comentas empezaré por decirte que comparto la opinión de que un blog es una herramienta de opinión y tal vez de divulgación pero no de información.
    La credibilidad de El País no se verá afectada porque de vez en cuando metan la pata, que la meten. La cuestión está en la inmediatez de la información y en la incapacidad de retractarse de una información errónea anterior. En esto las ediciones digitales pecan casi todas por igual porque con solo refrescar la noticia asunto terminado.
    Ese es un mal de nuestro tiempo como en otros tiempos lo fueron otros. No es lo mismo dar una noticia en un medio escrito donde lo que se dice queda «congelado» y en el que sólo cabe la posterior rectificación que el medio electrónico en el que no se deja rastro del error excepto que lo captures al momento y lo guardes como prueba.
    Un saludo y hasta pronto.
    .-= Último artículo del blog de Josep Julián… Elogio de la rutina =-.

    • ¡Hola Josep! Gracias por tu comentario.

      Sí, la credibilidad de El País no quedará afectada, desde luego, pero a mí no me interesaba tanto el asunto de la credibilidad puntual como la influencia del «corre corre» de estos tiempos y del mundo virtual sobre el periodismo en general. Mala influencia, por otra parte.

      En lo demás veo que coincidimos, haré visita obligada a tu blog.

      ¡Un saludo! 😀

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright ©  La ciudad creativa