¿Sexo en verano? 15 juegos playeros

couple-kissingLa playa ofrece un sinfín de posibilidades de juegos sexuales. Podemos disfrutar de los rayos del sol, que pintan un bronceado estupendo en la piel; refrescarnos en el agua mientras las olas nos mecen.

Los ruidos se transforman en sonidos; estamos tal y como somos, frente a la visión de nuestro cuerpo real, no el cuerpo que permanece oculto durante el resto del año.

¿No es este ambiente de relajación un marco ideal para practicar juegos sexuales con tu pareja o tu aventura del momento? A continuación, quince propuestas.

  1. La playa es un lugar perfecto para el juego de la seducción y las caricias. Mientras le pones crema a tu compañero -esto es casi una obligación-, tus dedos pueden abarcar esas zonas erógenas, como los pechos, realizando un masaje sutil y efectivo según la postura.
  2. También podemos participar de la seducción provocando a nuestro acompañante, cada uno busca su momento: por ejemplo, hay formas y formas de untarse crema sin por ello tener que resultar soez. «¿Qué miras? Aquí no hay nada que hacer», dile, con el rostro y tu actitud mostrando señales contrarias.
  3. La playa es un lugar propicio para las caricias sin avisar, los besos en el cuello, y como en la playa lo hace casi todo el mundo ¡nos apuntamos al bombardeo! Imagina a toda esa gente en mitad de la calle haciendo lo mismo. Hala, todos al cuartelillo y en fila de dos -porque en fila de uno hacemos el trenecito-.
  4. Cruzados en la toalla, con tu cabeza apoyada en sus rodillas, puedes recorrer los muslos con mucha sutilidad. Acariciar la parte interior se considera zona de alto voltaje y, si en un arrebato de pasión, tus dedos anular y meñique encuentran un resquicio en el bañador o tanga, ¿cómo no aprovecharlo? «No me digas que te gusta esto», con rostro perplejo, mientras torturamos dulcemente. Si eres hombre y logras, de paso, introducir algún dedo y realizar un movimiento rítmico  mientras con tu dedo pulgar cubres el clítoris, te has ganado el cielo.
  5. Cualquier excusa para rozarnos uno sobre el otro, sin agobiar, es válida. Estírate para coger la crema que justo está en su lado, y aprovecha para plantarle tus pechos en su rostro; o, si eres hombre, mira fijamente a sus ojos, pasando por delante de su rostro, mientras haces como que la vas a besar. Si lograr resistir ese beso y le pasas luego la mano rozándole desde la nuca hasta donde la espalda pierda su nombre, prepárate. Conste que te he avisado.
  6. El agua es un lugar ideal para los juegos. «¿Vistes tiburón XVI? ¿No? Porque la vamos a rodar ahora». Todo lo que está oculto bajo las aguas, permanece oculto a los ojos de los hombres.
  7. Para el sexo en el agua en playas muy pobladas, recuerda que el truco es el movimiento de los hombros. Si los mantienes lo mas estáticos posible, igual no logras engañarlos, pero recuerda que el jefe, familia y amigos también van a la playa. A los Elvis, recordarles que es un movimiento de pelvis. A las Marilyns, aunque se sufra, prohibido saltar.
  8. Para las atrevidas, recordar que también pueden hacerse felaciones bajo el agua, aunque sean de corta duración y que lo que queda bajo las aguas permanece oculto… eso, eso.
  9. Por sorpresa, acércate a su oído y, sin venir a cuento, susúrrale con tu voz natural que no sabes qué te pasa hoy, pero desde el polvo de esta mañana te mueres por otro buen rato de sexo duro. «Cielo, ¿me voy al agua o qué?».
  10. Masajéale los pies.
  11. Jugar al tetris: engancha los muslos con las entrepiernas y a rozarse que pica.
  12. El sexo sabe diferente en la playa que en cualquier otro lugar. El contexto es inigualable: pero también hay que tener cuidado con la arena, que puede convertirse en un papel de lija si uno se despreocupa demasiado del tema. Posturas y tiento son necesarios para no acabar con un recuerdo incómodo… y doloroso.
  13. Para los exhibicionistas de pro, entre las dunas siempre puede haber un hueco interesante desde el que ver y ser vistos. Estoy convencido de que van a levantar unos cuantos aplausos del respetable.
  14. Dile que te cuente qué fantasía ha tenido siempre ganas de hacer en la playa. En ese diálogo no tengas dudas: eso es sexo oral. Déjate sorprender: si das a la gente la oportunidad de hacer y decir lo que desean, vas a ser el hombre o mujer más envidiados del mundo.
  15. Este último no es un juego; es una realidad: ¡lo rico que es tener unos cuantos orgasmos y luego ir al mar a rebozarnos de su frescura! Qué más quieres pedirle a la vida.

¿Y tú, qué juegos playeros propones? Seguro que tienes unos cuantos en mente, pero podrías compartirlos con el personal, ¿no? ¡Que yo también quiero ampliar mis perspectivas! 😀

P.d.: Lo del cuidado con las ETS y usar el preservativo, a estas alturas, está de más, pero lo recuerdo para que no me acusen de libertino. 😀

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

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  • La 10 es la mejor. Ni punto G ni niño muerto, nada como un masaje en los pies 😀

    Añado:

    16. Para incursiones playeras nocturnas, no hay mejor refugio de miradas indiscretas que una barquita de pesca tendida boca abajo en la arena.
    .-= Último artículo del blog de Farándula… Tortura maniquí =-.

    • Así me gusta, aportando al pueblo. 😀 Así que la diez, con diferencia. No eres boba tú ni nada. 😀

      Por cierto que con tu aportación número 16 me ha dado por pensar que, tal vez, uno se vuelve imaginativo por aquello de la necesidad. Y luego, no tanto aburguesamiento, sino que no entiendes porqué cambiar la comodidad de las alcobas -por cierto, ya no se dice alcoba, y es una pena- por la sensación de esguince de tobillo mientras te acomodas en un coche.

      Y como dice la canción: no te olvides la toalla cuando vayas a la playa, uoo, shalalá, yeyeyeyé… Puturrú de fuá, eso sí que es un nombre original. Qué tiempos, Puturrú de fuá, Glutamato Yeyé, Kaka de Luxe… No me gustaba ninguno, pero me encantaba que hubiera esa fantasía en los nombres. 😀

  • A ver, yo tengo las hormonas muy disparatadas y revoloteándome todo el día. Así que está bien responder y tener espíritu crítico, burlón, juglaresco, erótico, y tal. 😀

    Ahora, me cortas el rollo con lo de las branquias. ¿No se supone que también fuera del agua hay que aguantar la respiración? 👿 😀

    Me acabo de ganar un gallifante por el chiste, lo sé 😀

    ¡Beso!

  • Querida yomisma: no provoques. No es difícil imaginar en qué situación se podría dar que costara respirar. Dos pistas: tapar la nariz, y la segunda es una cuestión física: tamaño de la cavidad bucal y del plátano, respectivamente. 😀

    Si es que hay que explicarlo todo. Y bueno, era broma, creo que ahora que la he explicado me he ganado dos gallifantes.

    ¡Un saludo! 😀

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