Érase una vez que se era

robert-downey-jr-cryingÉrase una vez que se era un joven escritor al que le costaba amar a las mujeres. De hecho, no se había enamorado nunca, pero había sentido esa emoción con mucha intensidad a fuerza de leer muchos libros y cuentos sobre el amor. Pensaba que sabía más del amor que nadie en el mundo y, sin embargo, no había conseguido enamorarse nunca.

¿Cómo puede ser, se preguntaba desanimado, que pueda sentir  esta fuerza arrebatadora en mi pecho cuando leo Madame Bovary, los sonetos de Shakespeare, los versos de Neruda, las leyendas de Bécquer y, sin embargo, una mujer de carne y hueso no despierte en mí sino puro desinterés?

Era un escritor al que le gustaba inventar historias fantásticas y de misterio, y era famoso por ello; pero, lo que nadie sospechaba era que, escondida en una carpeta de color lila, en el tercer cajón de su escritorio, bajo cientos de hojas de relatos inacabados, había un cuaderno donde escribía una preciosa historia de amor.

Este es el lugar indicado para guardarlo, se decía al acabar de revisarla cada noche. Bajo los incompletos; pero algún día la terminaré, y la pondré en el cajón de los acabados, justo un cajón encima. Era un escritor famoso, pero ni la fama ni el dinero le interesaban ya. Toda su vida era que, algún día, pudiera subir la carpeta lila al segundo cajón.

El joven escritor había ideado un mundo maravilloso en su cuento pero, influído por sus relatos de fantasía, se encontraba incapaz de concluírla, pues nunca había experimentado ese tipo de sentimientos tan profundos y se encontraba desorientado. En su cuento, claro, contaba la historia de un joven escritor que se enamoraba de una famosa bailarina, y el escritor no era otro que él mismo. De esto ya se habrán percatado ustedes.

Si yo pudiera, decía, haría que la luna cantara, bailaría sobre un elefante, y conseguiría que ella me amase por lo que yo soy. El escritor pasaba largas noches escribiendo y corrigiendo su cuento de amor, y a cada instante rodaban lágrimas por su rostro. Su mente imaginaba la historia como si estuviera sucediéndole a él a cada instante: tal era la fuerza y la pasión de su escritura.

¿Y acaso no le sucedía, pensaba? ¿No es el mismo sentimiento, se decía enjugándose las lágrimas con la manga de su brazo, el de mi personaje que el mío, aunque el mío sea un alarde de imaginación?

Sin embargo, pasaban los años y el joven escritor nunca concluía su cuento, ni lograba enamorarse de ninguna mujer. Estaba atascado en una escena concreta. Algunas noches, cuando el invierno era muy frío o el calor del verano sofocante, la recreaba en su mente fantasiosa, y por algún misterio  de esos que hacen el mundo extraordinario, una noche ordinaria toda la danza se convirtió en realidad allí mismo.

El joven escritor se asustó las primeras veces, y dejó de imaginar la escena durante unas pocas noches. Pero luego insistió: se escondía bajo las sábanas o miraba a través de los dedos semiabiertos con que tapaba su rostro asustado.

A la tercera noche consecutiva que se apareció la escena en su habitación, asomó la cabeza con determinación. Mas comprendió todo. El sentimiento desconocido era, sin embargo, tan poderoso en su mente, que era capaz de recrear el pasaje aquel con todo lujo detalle: con sus personajes, los rojos y los azules, el vestuario noble y elegante, la música una fragancia,  el jazmín y la yerbabuena coloreando los sentidos, el joven escritor y ¡su amada! ¡Era tan perfecto! ¡Poder repetirla siempre que él lo quisiera! A la noche siguiente, retocaba su cuento con lo que recordaba de la noche anterior para, a continuación, volver a revivirla.

Y he aquí que nosotros, esta noche, gracias a otro prodigio inexplicable de este mundo, tenemos la suerte de poder asomarnos a su ventana; seremos espectadores discretos de este prodigio sublime: y tal vez podamos averiguar porqué el joven escritor se sentía incapaz de continuar su maravillosa historia amor.

¿Y tú? ¿Ya sabes porqué era incapaz de continuar su cuento? 😀

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

15 Comentarios

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    • Jose, qué exagerado, pero gracias -qué puedo decir-, y a ver si me contestas qué puede ser lo que le bloquea al joven escritor… Yo daré al final mi teoría… 😀

  • Es una historia muy bonita, aunque a la vez un pelín triste, yo creo que es un soñador, y cuando soñamos, la realidad es bien distinta, en los sueños no hay defectos, ni imperfecciones,ni dolor y todo es maravilloso, pero en la realidad no..no, es que sea peor, pero no es igual a lo que soñamos, y de ahí su desilusión…Soñar es maravilloso, yo me considero muy soñadora también, pero corres el peligro de pensar que la vida es como tus sueños, y quedar atrapado en ellos…

    Un saludo!
    .-= Último artículo del blog de pili»cuchillita»… UNA PELICULA INOLVIDABLE =-.

    • Pili: gracias por tu teoría, la apunto, es un soñador y no distingue realidad de imaginación.. Atrapado en sus sueños… Sí, él lo está… ¡Un besote! 😀

  • POdrían ser tantas cosas….
    En fin, te cuento que desde el navegador Mozilla FireFox
    no se pueden dejar mensajes, por lo menos yo no puedo, tuve que abrir el #explorer# de otra forma no aparecen los campos requeridos obligatoriamente para dejar el comentario (email, blog).

    besotes! :-*
    .-= Último artículo del blog de Wilhemina… EPITAFIO A MI PADRE =-.

    • ¡Hola Wilhe! Pues raro, porque yo uso Firefox 3.5.2 y el tema que uso está optimizado para Firefox. Y sé que más gente usa firefox porque WordPress me dice desde qué navegador y sistema operativo comentan. No sé qué puede ser, ¡cachis!, siento que te pase ese lío, pero gracias por el comentario. Pueden ser muchas cosas, pero podrías elegir una cari, jajaja 😀

      Un gran besoooooooooooooooo, se te echa de menos en la revi Wilhe 😀

      P.d.: Acabo de salir del sistema, y visité el blog como invitado: me salen los comentarios con todos sus campos al final de los comentarios, y pude escribir uno y se publicó. No sé qué puede ser, pero desde luego a mí me va bien. ¡Un beso!

    • Pinkyrancher:

      A ver, pues claro que pregunto tu teoría. Si no creo yo que exista una única posibilidad. O sea, tú en positivo: le encanta tanto toda esa magia de revivirla que piensa que si no acaba el cuento, seguirá así indefinidamente. Y si acaba el cuento, igual se queda sin magia. Lo apunto. Gracias por tu idea.

      Si las historias de amor no tuvieran final nunca, no habría ex novios y ex novias, y lo divertido que es ponerlos a parir -¿cómo se dice en méxico, lo de hablar mal de los ex novios o de alguien en general?-. 😀

      ¡Beso! 😀

  • Yomisma:

    O sea, que tu motivo es que tiene miedo a enfrentarse con la realidad. Y que con eso tiene. Ok, lo apunto, ya van unas cuantas. 😀

    Dale recuerdos al traductor, dile que invito a cervezas, y que ando más liado que… ¿una cuerda en la pata sana de un cojo? 😀

    ¡Un beso! 😀

    • @AngelCabrera: Jaja. Vaya, le has dado una vuelta irónica, no sé si adrede o qué, pero te ha salido genial. Esa también la apunto, desde luego. 😀

      @Yomisma: Es un conformista, ¡otra nueva perspectiva! Esa también la apunto. Menudos versos has dedicado, ¿no? Dile al traductor que no sea tan fino, que ya hoy iba a buscar la palabra esa 👿 Por cierto, puede que aunque encontrara el amor real en su vida, prefiriera el imaginado porque es un fantasioso… Cosas más raras se han visto 😀 ¡Besoooooo! 😀

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