El arte de domar la furia de la mujer

shakespeareretratoSí, es un título que puede llevar a ciertas ideas preconcebidas. Una, que la furia o la rabia es propia de la mujer; o que el papel del hombre es el de domesticarla para hacerla más sumisa.

Ni la una ni la otra. Es, simplemente, una pequeña modificación del título de la obra La doma de la furia, de Shakespeare. Ayer acabé la lectura tanto de la obra mencionada en el artículo anterior, El mercader de Venecia, y ésta, que vienen en el mismo libro de Planeta.

Shakespeare siempre me enseña, y como sé que hay muchos hombres ansiosos por conocer cómo domar la furia –que no a la mujer– que reside en caracteres beligerantes, he aquí la receta de Petruchio.

Petruchio. Así, con mucha política, he comenzado mi reinado, y mi esperanza es terminarlo con éxito. Mi halcón [Catalina] está ahora hambriento y más que vacío [literalmente]; hasta que no baje no se llenará la tripa, pues si no, nunca haría caso de su señuelo. Tengo otros medios para dominar a esta ave de rapiña, para hacerla venir y conocer la voz de su halconero, esto es, tenerla despierta, como se tienen despiertos los milanos que revolotean y aletean y no quieren obedecer. Hoy no come carne, ni comerá nada; anoche no durmió, ni dormirá esta noche [de nuevo, literalmente, pues no la deja dormir]; igual que con la carne, encontraré alguna falta imaginaria en el modo de estar hecha la cama; y tiraré por un lado la almohada, por allá el almohadón, por allí la colcha, por el otro las sábanas: sí, y en medio de todo el estruendo, diré que todo se hace por amor y respeto a ella; y en conclusión, pasará toda la noche en vela: y si por casualidad da una cabezada, reñiré y gritaré, y la tendré despierta con clamor. Éste es un modo de matar a una esposa con la bondad; y así plegaré su humor loco y terco. Quien conozca un modo mejor de domar una furia, que hable ahora y hará una caridad.

A Petrucho le funcionó. Nunca me canso de aprender de los clásicos. ¿Tendrá éxito esta fórmula, trasladada con matices a nuestros días? 😀

[email_link]

Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

Deja un Comentario
  • Pues pienso que no tendría efecto para nada hoy por hoy.

    Los clásicos, yo estoy leyendo Las mil y una noches, y para nada tiene que ver mi primer libro que leí en este mundo, con las cosas que entiendo con más edad.

    Abrazo
    .-= Último artículo del blog de Jose Jaime… La libertad existe =-.

    • @Jose Jaime: bueno, supongo que todo, todo, no, pero que son fuente de sabiduría, para mí sí. A veces hay que cambiar alta tecnología por un puñado de tierra, pero básicamente viene a ser lo mismo. Se respeta tu punto de vista diferente, por supuesto. 😀

  • Querido Julio, aprovecho este comentario, para antes que nada darte las gracias por haberte hecho seguidor de mi blog, me hizo mucha ilusión. Sobre el tema que nos ocupa, se me escapan las palabras y tengo que hacer un esfuerzo para ordenarlas.¿ Nadie de tus comentaristas o tú mismo, ha oído hablar de relaciones entre personas, da igual del sexo que sean? ¿ Que es eso de domesticar, domar, consentir, por favor, tu te remitiste a autores de siglos pasados, que hoy día están totalmente obsoletos.! bueno!, estoy empezando a leer tus cosas y se me escapó este comentario, si cambio de opinión, según siga leyendo, te lo haré saber. Un abrazo.

    • ¡Hola! Pues ha sido un placer, tus poemas me gustaron mucho y me pareció que apoyar a un creador es algo a lo que hay que apuntarse.

      En cuanto a lo de los autores… ¿estás tan segura de que están obsoletos? Lo de domar, consentir, domesticar, son metáforas en la obra teatral. Yo no digo que tengan razón absoluta: sólo digo que es una visión de su época y que el esposo intenta una estrategia para que la mujer aplaque su cólera. Tratados hay sobre el asunto desde Boccaccio y sus cuentos sobre hombres y mujeres, o el mismo Chaucer. Pero si no estás de acuerdo y te parece fuera de contexto hoy día, ¡para eso lo escribo! Para que quien lo desee replique o lo traslade a nosotros.

      Un abrazo y gracias por el comentario. 😀

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright ©  La ciudad creativa