Espiando a los Reyes Magos a las 2:02

Lugar: España, Islas Canarias, Las Palmas de Gran Canaria, Zárate.

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Situación: Me encuentro oculto tras las paredes del barranco, junto a los contenedores de basura. Huele que apesta.

Preparación: Camisa y pantalón negros, playeras y calcetines negros, gorro rapero de color negro. Calzoncillos rojos -por aquello de la tradición-.

Descripción: Melchor ha sido el primero en bajarse del camello. Los otros dos, Gaspar y Baltasar, siguen montados. Parece que no se ponen de acuerdo. Melchor, que tal vez por ir en cabeza es un poco el líder, les hace un gesto para que dejen de hablar. Gaspar se baja del camello y saca de una gran bolsa que lleva a la espalda un colchón diminuto, que deja tras el camello de Baltasar  que mágicamente alcanza el tamaño de dos metros de largo por dos de ancho.

Baltasar se cae de espaldas.

«Y se cayó», reza la leyenda. Pues menuda gracia caerse así en cada parada alrededor del mundo.

Los tres camellos, guiados por una orden conjunta de los tres reyes, suben hasta el cielo y se sitúan a la altura de la última ventana de mi edificio, una torre de catorce pisos con tres alas.

Los tres reyes ascienden como si fueran transportados por una cinta mecánica invisible. A un chasquido de los dedos se abre la ventana. Uno de ellos entra con su bolsa de regalos, que no sería mayor de un metro, y tras unos pocos segundos sale afuera. Cierra la ventana y descienden los reyes a la siguiente vivienda.

Cuando acaban, hacen descender los camellos. En este tiempo han pasado dos rondas de la Guardia Civil y parece que o no los han visto o estaban absortos en sus pensamientos.

Sigo anotando los movimientos.

Cuando acaban en mi edificio, que parece ser el único del barrio que faltaba por atender, salen trotando a paso ligero hacia la bifurcación de salida. Baltasar parece discutir con Gaspar hacia dónde dirigirse ahora. Melchor los manda callar y agita en el aire un precioso reloj de arena, como indicándoles que el amanecer estaba cerca.

Volví a casa.

Me habían dejado mis regalos, claro, este año me había portado más que bien, aunque no era precisamente lo que yo pensaba: un set de vigilancia ultramoderno, con sus prismáticos nocturnos, su GPS y hasta un potentísimo grabador de sonidos de última generación.

Al final va a resultar que son unos cachondos.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

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    (/(_?_))_______¡Saludos!
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    🙂 Que conste que de Zárate se espia muy muy bien a todo aquello que pase o salga de nuestas aguas; ideal para vigilar cuando la llegada y los pasos de los Reyes Magos!!! Muy bueno!!
    Zárate…me ha recordado viejos tiempos! Fué mi primera casa justo enfrente de la iglesia por la entrada antigua; era un bajo, la tiramos toda abajo y le dimos una reforma de aupa!!! Después…ya nos mudamos para Telde y , actualmente vivo en lo más alto de nuestras cumbres!!! Nos vemos! De una canariona a otro canarión!!! Nuria; y como nombre de batalla Nyn!!! :-*
    *´¨)
    …¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨)
    (¸.•´ (¸.Nyn•*
    .-= Último artículo del blog de Nyn… ♥Sueños♥ =-.

    • @Nyn: Yo vivo en Zárate. Gracias por el comentari, Telde está muy bien para vivir, tengo familia allí y la verdad que tiene de todo. ¡Beso de un canarión a otra canariona! 😀

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