Una madre escribe el epitafio de su hijo

El SEAL Kevin Houston murió en un accidente de helicóptero en Afganistán junto a otros 29 soldados estadounidenses.

Esto fue lo que dijo su madre tras conocer la noticia.

Él nació para hacer este trabajo. ¿Si pudiera hacerlo todo de nuevo y tuviera una opción para que sucedieran las cosas como lo hicieron o trabajar en el McDonald’s y vivir hasta los 104 años? Él lo haría todo de nuevo.

Mataron a mi hijo mientras de alguna broma se reía. Me hubiese gustado saber qué era, pues tal vez pueda servirme el día en que las bromas falten.

Epitafios de la guerra (1914-1918), Rudyard Kipling.

Este epitafio de Kipling me vino como un flecha a la memoria al leer esta noticia. Creo que es maravilloso por el tropo irónico con que representa el dolor. De sus otros poemas, que me gustan casi todos, relacionados con la guerra hay varios pero Danny Deever me parece estremecedor, una novela contada en unas cuantas estrofas. Es tan plástico que en una noche de pesadilla se podría insertar uno en medio de las respuestas del Sargento Bandera:

«¿Qué es aquello tan negro contra el sol», dijeron las Filas en Desfile.

«Es Danny que pelea duro por la vida», el Sargento Bandera dijo.

«¿Qué es aquello que gime allá arriba?», dijeron las Filas en Desfile.

«El alma de Danny que ahora pasa», el Sargento Bandera dijo.

Una madre jamás debería sobrevivir a un hijo. ¿Y qué va a decir la mujer? Lo que dijo o una mirada sorda de dolor, como testimonio de la búsqueda de respuestas a lo que no lo tiene, y que también es otro maldito epitafio.

Imagen: http://www.orato.com/world-affairs/4000-us-soldiers-dead-iraq.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

13 Comentarios

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  • Quizás el velo que cubre nuestros sentimientos cuando se producen situaciones tan reales y trágicas, es el mejor modo de afrontar la desgracia inminente , que seguramente nos hará ser otra persona distinta para poder seguir en éste mundo.
    Buen artículo querido Julio 🙂

  • Pues aquí estamos de luto. En mi barrio el domingo un tipo mató a los gemelos (de diez años) hijos de su pareja…y estamos un pelín alterados todos porque aunque no les conocíamos, que algo así ocurra no tan lejos de tu casa… el hecho de tener al pequeñuelo me hace ponerme en la piel de la madre y en lo que tiene que estar pasando, prefiero no pensar en los niños, en el miedo que pudieron tener, en lo que sufrió el segundo al saber que él próximo era él…en fin, que el dicho de «una madre nunca debería sobrevivir a un hijo» creo que a veces es lo único que se puede decir…

    • ¡Qué me cuentas! Tengo que escuchar o leer cada cosa que bueno. Esto es como la realidad para los suecos, que se han dado cuenta que el mundo ha seguido girando y ellos se han topado con la realidad de la delincuenca; o pregúntenle al loco que disparó a los 90 y pico noruegos. En fin. Esas cosas despiertan el instinto de protección, sabes, si pasara cerca de mi casa también se quedaría uno medio raro porque indica que las cosas no tienen por qué pasar siempre en los telediarios, ya me entiendes, como si las cosas pasaran de puertas para adentro. Un tío mío que trabaja de enfermero en urgencias me dijo una cosa que se me ha quedado grabada: la gente piensa que el ataque al corazón le va a pasar siempre al vecino, nunca a ellos, y vienen a consulta diciendo «pero si esto nunca me había pasado antes». Y claro que no, pasa cuando tiene que pasar, igual que el accidente con el coche o que el cielo se te desplome en la cabeza como a Astérix. Digo yo por qué nunca se les ocurrió que el cielo se desplomara en la cabeza y ver a Astérix y Obelix sujetándolo y a Panoramix preparando el remedio mágico para volverlo a poner en su sitio, sería una buena historia. Un besote. 😀

  • En México ya tenemos huérfanos y viudas, padres (como Javier Sicilia) de la guerra que han visto caer a sus hijos como parte de los «daños colaterales» de la guerra que Calderón se inventó. El movimiento del poeta Sicilia está plagado de padres y madres que piden justicia para sus hijos fallecidos y cuentan de forma desgarradora sus historia de vida. Es leer la prensa, leer los periodicos, escuchar a los amigos y sentirse profundamente abrumado por la pena ajena, que al final es de todos.

    • Es que lo que sucede en México tiene tela. Una amiga chilanga me contó que ha tenido tres secuestros express de esos en taxis. Hay que tener estómago para vivir ahí, ya en lo de Ciudad Juárez ni me meto porque es tremendo. Un beso, chida, me gustó lo de Sicilia, no lo conocía, gracias por compartirlo. Un besote.

  • Me ha conmovido, mucho. Me ha hecho pensar en mi madre y en mi hermano. «Una madre jamás debería sobrevivir a un hijo», qué cierto es esto.
    Gracias 😀
    Un besote!

  • Excelente comentario , estoy de acuerdo con su punto de vista espero sigan aportando temas como este voy a seguir pendiente de este blog saludos

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