Indignados: el Quincemayismo (15M)

Cartel de la Revolución Rusa

Así lo definió Jose Luis Sampedro, tan lúcido e inteligente. En gran medida, este artículo está afectado por vídeos suyos, así como por lecturas de pensadores como Arcadi Oliveres o Ignacio Ramonet. El Quincemayismo debe explicarse y trasladarse a todos, como ocurrió con las vanguardias -el Surrealismo, por ejemplo-. Todos estos movimientos generaron ideas sobre el arte que se plasmaron en libros, esculturas, pinturas, revisiones de la realidad bajo nuevos valores y puntos de vista.

Como le comentaba @looneytunes03, me molesta del Quincemayismo los slogans. Estas consignas me suenan huecas, artificiosas, como quien glosa un hermoso amanecer: llena el espíritu un instante, pero la gracia estriba en saber por qué cae el sol y dónde se oculta.

Además, me cuesta imaginar que en este nuevo siglo, caracterizado por la adicción a la información -poseerla, crearla, compartirla-, haya quien no haya tenido noticias y tenga sus propio criterio sobre el Quincemayismo, siendo como es un movimiento creado y expandido a través de Internet. No vaya a pasar como con los pitagóricos y las masas de imbéciles.

Me parece de más ayuda promover el por qué del sistema: su armazón ideológico, por qué se ha llegado a un opuesto de ideologías fizquierda/derecha amparado en la lógica griega del ser/no-ser, falacias sobre conceptos artificiales como «economía sostenible», «aldea global», etc., y recomendar la lectura de Marx, Montesquieu, Rousseau, Keynes, etc. No está de más meditar sobre la oscura idea de la Democracia: en qué consiste, por qué se creó, cómo se articula hoy día, etc. etc.

Porque todos sabemos crear eslóganes maravillosos. Estos te frustran o, peor, te calman el apetito unas horas, como el Biomanán, pero yo hablo de  preparar una buena cena de ideas: primer plato, segundo. Y tú pones el postre y el vino.

Quejas aparte, me da la sensación de que, como poco, nuestra generación va a pagar las consecuencias para mejora de la siguiente: somos una generación para el sacrificio. Grosso modo, se trata de un cambio de sistema que conllevaría un cambio de hábitos -y ya sabemos lo que cuesta cambiar la costumbre-.

Cuando se sepa que hay que transformar el mundo en algo que no se conoce a muchos les entrará el temor. Y hasta que no comience a rodar -porque, de momento, lo que rueda es la fantasía de ese mundo idealizado- no sabremos cómo irlo ajustando. Vamos poco a poco: primero mejorar esta realidad y luego ya iremos viendo cómo se gestiona la nueva.

En modo egoísta, me gustaría reencarnarme dentro de cien años a ver cómo ha evolucionado el Quincemayismo o su herencia. Quizá haya que esperar ocho o diez generaciones para comenzar a ver cambios efectivos. El primer cambio debe darse en la escala de valores: poner en valor lo que nos hace humanos-.

-Pero danos una alegría, hombre.

¿Una alegría? Más tuvieron que esperar los vasallos para acabar con el feudalismo o los burgueses para acabar con las monarquías absolutas. ¿No es nuestra obligación dejar un mundo mejor para los que vendrán a sucedernos?

¿Boicotear el sistema, comentó Sampedro, al que disculpó Gabilondo en el vídeo que enlazo al principio de este artículo? Gabilondo, quién te ha visto y quién te ve. Por supuesto que boicot: no hablo de quemar papeleras o de cometer actos ilegales. Boicotear el sistema también es cambiarlo por otro mejor que puede empezar desde nuestra relación con nuestro entorno.

Salir a la calle a decir que es nuestra es boicotear el sistema porque al sistema no le gusta que le rechisten; decir no al plan Bolonia aunque ya funcione para suprimirlo,  exigir referéndums en aspectos vitales como las ayudas a la banca y según en qué condiciones, cambiar el modelo electoral, etc. Las iniciativas originarias del Quincemayismo son un boicot.

Un ciudadano informado es un ciudadano peligroso porque es poco alienable y es escéptico.

Desde la Revolución Rusa no se ha producido ni una sola revolución importante en Europa contra el poder. ¿Alguien recuerda alguna de esa magnitud? ¡No hay revoluciones sociales de ese peso desde 1905! ¿A nadie le parece chocante este hecho, la idea de que durante más de un siglo no se hayan producido revoluciones sociales para cambiar el modelo -en este caso, capitalista-? Y mira que hubo un precioso crack del 29, pero ni con esas.

Debería hacernos pensar en el estado de apatía y frustración que tiene un tercio del mundo y en que nosotros mismos despreciaríamos a los habitantes de un planeta desconocido por no tener la mínima voluntad de rebelarse contra el sistema que rechazan. ¿Los otros dos tercios? Se mueren de hambre o son meros peones sin posibilidad de cambio.

El reglamento del mundo se ha estructurado acorde a las pretensiones  del poder, que ha ido aprendiendo cómo mantener un control social para evitar alternativas al sistema -control de las masas-. Sobre el neoliberalismo podría alumbrarnos Chomsky: si no lo has leído, cómo se logra el control de masas: Consentimiento sin consentimiento 1 y 2.

Quién sabe qué de nuevo traerá el Quincemayismo; tal vez un movimiento que solo sea el embrión de algo mayor. Tengo una sola certeza: voy a seguir peleando por el cambio desde mi atalaya.

Crazy: fragmento de la maravillosa película The Wall, un espejo de la realidad actual.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

6 Comentarios

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  • Yo tengo una costumbre, no sé si buena o mala, y es que antes de exigir a los demás me miro al espejo y me pregunto si, dentro de mis posibilidades, he hecho suficiente como para exigir a otros…

    Salu2

    • Me parece estupendo que hagas lo que te parece mejor. Tengo una costumbre, que es no moralizar sobre lo que hacen los otros, no sé si buena o mala…. Un abrazo. 😀

  • Llega un momento que una está harta de andar por su derecha, caminar bajo la lluvia cuando llevo paraguas alejada de la pared, dejar libre el asiento del autobús a embarazadas, personas mayores y enfermos, pedir dsculpas, dar las gracias, dejar salir antes de entrar y que cuando yo estuve embarazada no me ofreciesen la mayoría de lasveces el asiento, que cuando voy sin paragüas choque con algunos que ni se mueven al verme empapada, que pasen de mí en las puertas cuando voy a entrar y que me digan, que después me digan o intenten convencerme de que ésa es la actitud, dar sin pensar en recibir, trabajar por el bien de la economía y del país…
    No, no soy perfecta, no, seguramente algún día una anciana quiso sentarse y ocupaba yo el asiento, sí , seguramente pero una cosa es no darse cuenta, despistarse, ser una inconsciente y otra cosa es saber perfectamente qué es lo que se hace y por qué se hace y seguir mintiendo y seguir aprovechándose…

    • Suscribo ese comentario. Son unos aprovechados y unos mentirosos y cómo no te dejan el asiento, ah, vamos, que me entere yo que eso pasa otra vez y voy y les canto una folía. 😀

  • Ahora es el momento de dar un paso bien grande, pero con una mayor implicación. El tiempo justo antes de las elecciones. Más tarde todo sería estéril. La solución para un cambio, que empiece por este país, es terminar con el «equilibrio de la balanza». Ni para un lado , ni para el otro. Las dos opciones anteriores no se pueden sopesar. Se necesita algo más que una manifestación en espera. Una reacción ante las urnas, pero de todo el país. Si queremos, se puede logras. Si castigamos a un partido y votamos a otro, en diciembre no seremos más que historia.

    • Estando de acuerdo contigo en acabar con la bipolarización, hay que pensar que el sistema se ha ido fortaleciendo para que los 2 grandes sigan imponiéndose. Así que no es tan fácil, porque aunque los que estemos de acuerdo con el 15M votemos atomizando el voto en pequeños partidos, el PP mantiene sus 8-9 millones fijos e inamovibles y el PSOE otros tantos. Pasará como con las municipales, donde arrasó el PP. El voto del 15M no se notó porque ningún partido pequeño subió lo sufciente; es más, muchos perdieron cuota de votos. Creo que habría que mirar a 4 años vista, las generales próximas, y de aquí a esos 4 años establecer unos parámetros de actuación concretos. Difiero con Sampedro en que un partido político sería mala idea: es buenísima. Un abrazo. 😀

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