Tú sabes cómo

La ventana la habías dejado abierta. Me fijé al pasar por debajo de tu piso, tras salir a toda prisa del trabajo, «A las 2 te digo», me habías escrito en el mensaje, y muerta de hambre y engullendo un croissant, con el bolso y las carpetas agarradas como podía, parecía una loca de esas que solo vive para trabajar… Visité tu barrio con el propósito de saber si nos veríamos por fin esta noche, ¡cómo iba a irme a almorzar con mi mejor amiga y pedirle consejo sin resolver esa angustia que me taponaba la boca del estómago…!

A solas en mi salón, tú sabes cómo, no finjas, ya lo has hecho otras veces… bébete, despacito, mi boca, anda, ven… Miro el reflejo de mis ojos en la araña de cristales que cuelga, y me devuelve otros mil ojos, acaso las múltiples yos desde mi adolescencia a mi actual plenitud de mujer treintañera, y veo, así, ahora, cómo al cerrar los ojos tu beso hace que estalle la imagen en mil pedazos…

Noto dentro tu sabor picante. ¿Cuál, me dicen tus manos calientes en mi espalda? Si lo sabes, ese sabor de chile, limón, pimienta y sal, que me deja encendida, los estás matando, hace unos días que ya solo reconozco el tuyo, como si el agridulce de los anteriores jamás hubiera sido registrado en mi paladar…

Tú sabes cómo, usando tus ojos verdes, enroscamos la lenguas, mordisqueas mis labios porque, bueno, piensas que me gusta, pero no, te digo con mis ojos, no, vuelve, vuelve dentro de mí… así… no te alejes ahora, lo estabas haciendo bien, tranquilo, no va a pasar nada, tan solo llévame contigo, llévame…. llévame…

No sabes, te digo desde aquí adentro (me oyes, siento que podrías oirme aquí adentro si quisieras poner tu oreja) mientras recorro tu espalda delgada, la de veces que he querido romper esa araña de muerte, ese vigía colgante, ese justiciero colgante de mis venidas y mis huidas, como un testamento de cristal de hueso de los pasos perdidos, narrados en las fatigosas mañanas en las que luchaba contra mí misma o conmigo; es igual de agotador…

Bébete, ven, despacito, mi boca, ven, bébete, ven, despacito, así, despacito, mi boca…

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

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