Etiquetasexo

1
Y si la mayoría fuéramos hombres
2
Qué hace que los hombres poderosos actúen como cerdos
3
Seducir a una mujer: la incongruencia femenina
4
Anamorfosis
5
Transgresión
6
Me orino, me masturbo, me descomo
7
La excitación sexual produce el corte de digestión
8
Sexo en el taxi
9
La cara: un corazón hambriento
10
Formulario de juegos eróticos número IX

Y si la mayoría fuéramos hombres

Los investigadores suelen hablar de las mujeres que faltan en Asia como una consecuencia de la tradición a favor de los varones. «El desequilibrio es una consecuencia del progreso económico, no de las tradiciones retrógradas», asegura Mara Hvistendhal. Países como India y China, viendo las poblaciones pequeñas como el camino para el desarrollo económico, motivan (o fuerzan) la baja natalidad.[…]

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Qué hace que los hombres poderosos actúen como cerdos

No sé, pero una vez le pregunté a un hombre poderoso si era cierto que se comportaba como un cerdo con las mujeres. Me dijo dos palabras al respecto. -Oink, oink.

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Seducir a una mujer: la incongruencia femenina

En una noche de la que no quiero acordarme estaba un treintañero subido a un taxi de vuelta de una noche de fiesta y le dice un taxista, como el bolero: Tres cosas hay que darle a una mujer para seducirla, y con esto las tendrá a pares detrás suya.

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Anamorfosis

En la cultura general se tiene la certeza, como otras tantas que se repiten como verdades irrefutables que desvían nuestro natural escepticismo, que el círculo es la forma perfecta. Esta idea tiene más de teoría estética que de certeza; porque, para mi teoría estética particular, es la anamorfosis de la elipse la forma perfecta.

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Transgresión

¿Quién no tiene en sus recuerdos esos besos voraces entre lenguas que, utilizando de pronto sus propiedades de músculos, dotadas de una longitud y de una fuerza de adherencia monstruosas, se exploran entre sí y también el relieve completo de la boca y los labios del compañero, y que confieren pleno sentido a la expresión «morrear»? ¿Ese alarde obsceno no[…]

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Me orino, me masturbo, me descomo

Estaba casado con una mujer lo arbitrariamente hermosa para que, a pesar de su juventud insultante, fuera superior a su juventud su hermosura. Ella se masturbaba cotidianamente sobre él, mientras besaba el retrato de un muchacho de suave bigote oscuro. Se orinaba y se descomía sobre él. Y escupía -y hasta se vomitaba- sobre aquel débil hombre enamorado, satisfaciendo así[…]

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La excitación sexual produce el corte de digestión

«Estábamos sentados cenando, Alf, y no pude evitarlo… si la vieras comprenderías lo que quiero decir. Empecé a magrearla debajo de la mesa, justo mientras el chalado de su marido trinchaba la carne. Joder, ya sabes cómo suceden esas cosas… no tardó en sacarme la polla y se puso a hacerme una paja. ¡Y así estábamos cuando ese gilipuertas tenía[…]

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Sexo en el taxi

Dijo Martina Klein que un lugar maravilloso para tener sexo es en un taxi. Afirmo la primera parte, es decir: hay quien tiene sexo en un taxi. Soy taxista. Y mi infortunio comenzó en la calle 14, Rue del Percebe. En un giro malévolo del destino una clienta fija llamó a la empresa de Radio Taxis donde trabajo. Todo comenzó[…]

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La cara: un corazón hambriento

¡Qué curiosa la relación entre las mujeres y nosotros, los hombres! Rodeados por ellas en todas nuestros ámbitos -pareja, amigas, aventuras ocasionales, abuelas, primas, hermanas, vecinas, etc.-, nos resulta cómico que tengan prejuicios sobre nosotros cuando cada una ellas te confiesa: Yo soy diferente a las otras. Y, sin embargo, a nosotros nos niegan la entrada a ese club de[…]

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Formulario de juegos eróticos número IX

Juego nº 1 En las dunas de Maspalomas, hacia el mediodía, en la zona nudista. Silvia irá sola hacia uno de los cobijos en forma de concha para evitar las miradas indiscretas y que se sitúan al azar por la playa mientras yo permanezco oculto tras la duna más cercana. Sólo llevará puesta la parte de abajo del bañador, que[…]

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