De una rota yo.

Hola,

Soy yo otra vez, pero hoy no te escribo para volver a comerte la cabeza con todo lo que siento y esas cosas, porque ya me he cansado de intentarlo. Hoy te escribo para decirte que me rindo, que ya no puedo más y que desearía nunca haber malgastado todo ese tiempo hablando contigo o pensando en ti. Que desearía nunca haberme preocupado por todas esas veces que me ignorabas. Que desearía también nunca haberme emocionado cada vez que me hacías sentir especia y nunca haber creído nada de lo que me dijiste. Que desearía nunca haberme esperanzado contigo. Y sobre todo, que desearía nunca haberlo intentado una y otra vez sabiendo que llegaría siempre al mismo sitio. Porque al final de todo, la que siempre termina dañada no eres tú, soy yo.

Y es que es ahora, después de tanto tiempo, es cuando una rota yo decide pararlo todo y pasar página, así que ¡Bravo! Lo conseguiste, me rompiste. Y ya es hora de buscarse a otra muñeca de trapo con la que jugar a la vida perfecta.

Y desde lo más profundo de mi ser, te deseo la peor de las suertes. Gracias por los buenos momentos, y por los malos también porque me han hecho madurar.

Hasta nunca.

De una rota yo.

2 Responses to De una rota yo.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.