Quien no se consuela

La última vez nací en Escondido, California, en 1888, de descendientes de Pedro de Alvarado y esto, que haría desgraciados a tantos hombres, a mí me hizo feliz. Dejo, por mala costumbre, las cartas y los pensamientos sin firmar; como no he lanzado mi nombre al viento, nadie me invita a su hogar, por lo que no frecuento amistades.  Y no hay registros, recuerdos u olores del espacio que ocupé, aunque haya muchos a los que no he visto jamás que dan descripciones austeras sobre mí.

Sin embargo, soy muy feliz, ¡cómo no serlo! Se me atribuye un vasto conocimiento y algunas de las gestas más importantes de la historia de la humanidad. ¿A quién le preocupa entonces ser una sombra anciana y errante o que esté condenado a rencarnarme en las cenizas de otros? No pienso contradecirles. Que me llamen alegremente Anónimo es un pequeño precio a cambio de la inmortalidad.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

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