{"id":10224,"date":"2012-02-13T09:30:07","date_gmt":"2012-02-13T09:30:07","guid":{"rendered":"http:\/\/poesiamas.net\/blog\/?p=10224"},"modified":"2012-02-13T09:30:07","modified_gmt":"2012-02-13T09:30:07","slug":"las-nuevas-monarcas-periodismo-mujeres-y-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/2012\/02\/13\/las-nuevas-monarcas-periodismo-mujeres-y-poder\/","title":{"rendered":"Las nuevas monarcas: periodismo, mujeres y poder"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Resulta curioso, cuando no grotesco, la repetici\u00f3n de ciertos paralelismos en los juicios de valor que se hacen cuando las mujeres tienen poder en el \u00e1mbito profesional. Son tan o m\u00e1s cuestionadas que los hombres o, al menos, los periodistas y opin\u00f3logos se sienten m\u00e1s fascinados por buscar la cara oculta de estas nuevas monarcas del siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Las facetas privadas<\/strong> de Abramson contrastan claramente con la imagen de &#8220;dama de hierro&#8221; que, dice Mayer, suscitan todas las mujeres en puestos de poder. Todas las mujeres que tienen autoridad en grandes organizaciones se debaten con la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo dirigir a la gente sin ser vistas como antip\u00e1ticas, &#8220;c\u00f3mo ser jefas sin ser mandonas&#8221;, en palabras de Mayer. &#8220;Pero, aunque Jill es consciente del problema, no est\u00e1 demasiado preocupada por \u00e9l&#8221;. En eso, su aparente seguridad en s\u00ed misma le es muy \u00fatil, esa actitud franca que vi en mi entrevista con ella y que Mayer presenci\u00f3 cuando trabajaban juntas en su libro hace casi 20 a\u00f1os. [&#8230;]<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>[&#8230;] Nada m\u00e1s tomar posesi\u00f3n en septiembre, se propuso limpiar las altas instancias de direcci\u00f3n en el peri\u00f3dico para transmitir el mensaje inequ\u00edvoco de que el pasado era el pasado y ahora era ella la que mandaba. Sin embargo, una cr\u00edtica que se le hace es que, en su intento de hacer exhibici\u00f3n de fuerza, ha mostrado debilidad. En la redacci\u00f3n existe una opini\u00f3n de que se ha rodeado de personas leales a ella, y eso ha provocado una acusaci\u00f3n que suele hacerse contra los pol\u00edticos, la de que ha escogido como lugartenientes a hombres y mujeres que dicen que s\u00ed a todo, y no a los m\u00e1s apropiados para el trabajo. Si eso es cierto, y algunos en el peri\u00f3dico lo discuten, es una visible maniobra de poder que muchas veces delata una inseguridad de fondo. Una inseguridad a la que ella, resulta, no es del todo ajena. El verano pasado se quebr\u00f3 durante un instante el barniz de persona dura que se esfuerza en ense\u00f1ar: se le escap\u00f3 en una reuni\u00f3n con periodistas de los medios de Nueva York que s\u00ed estaba inquieta por c\u00f3mo iba a hacer su nuevo trabajo. &#8220;Quiero hacerlo bien&#8221;, dijo, &#8220;y a veces me preocupa que no voy a ser capaz&#8221;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><em><a href=\"http:\/\/sociedad.elpais.com\/sociedad\/2012\/02\/11\/actualidad\/1328983998_889315.html\" target=\"_blank\">En la c\u00faspide del periodismo<\/a>, entrevista sobre la nueva directora, y primera mujer en ocupar el cargo, del New York Times, Jill Abramson, realizada por John Carlin.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->La entrevista no tiene desperdicio y mis impresiones sobre la misma, tampoco. En primer lugar, tengo que advertir que hasta que no vi el nombre del periodista hab\u00eda pensado que la entrevista, desarrollada como una narraci\u00f3n m\u00e1s que como una relaci\u00f3n cl\u00e1sica de preguntas y respuestas, la hab\u00eda realizado una mujer. En esto, tengo que decir que me sorprende gratamente el ojo cl\u00ednico de Carlin. Por otra parte, hace que los juicios negativos que desarroll\u00e9 sobre la supuesta autora se vean ahora amplificados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para quien no lo sepa, Carlin escribe art\u00edculos deportivos en El Pa\u00eds, principalmente hablando de f\u00fatbol. Es autor de la novela <em>El factor humano,<\/em> que fue llevada con \u00e9xito al cine (<em>Invictus<\/em>). Como lector habitual de El Pa\u00eds, tengo que decir que puedes encontrar art\u00edculos de Carlin alabando a Mourinho, el entrenador del Real Madrid de f\u00fatbol, as\u00ed como una larga lista de art\u00edculos muy agresivos donde lo tacha de buf\u00f3n, entre otras lindezas; es decir, da bandazos. En el \u00faltimo art\u00edculo, usa una historia de ficci\u00f3n para re\u00edrse -de forma burda- del \u00faltimo y recientemente dimitido seleccionador ingl\u00e9s, Fabio Capello, y de su forma autoritaria y petulante de dirigir a la seleccion de f\u00fatbol de su pa\u00eds. Carlin me parece esa mezcla peligrosa entre periodista y escritor, y no soy precisamente fan suyo, ni todo lo contrario: me suele dejar tibio. He le\u00eddo sus art\u00edculos de opini\u00f3n por aquello de &#8220;la \u00f3ptica extranjera&#8221;, pero considero que un periodista es periodista cuando ejerce como tal y que no deber\u00eda dejarse arrastrar tanto por su tendencia a la narrativa de ficci\u00f3n. S\u00ed, a veces tiene su gracia, pero por entendernos: soy m\u00e1s de Ram\u00f3n Lobo o de Enric Gonz\u00e1lez, porque cuando leo o me compro El Pa\u00eds es para leer periodismo, y cuando quiero cuentos me voy a una librer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dec\u00eda, antes de saber que era un hombre quien hab\u00eda realizado la entrevista -y tiene su importancia-, ya hab\u00eda ido sumando ciertos aspectos negativos del reportaje. En primer lugar, no me queda claro si es un reportaje sobre la directora del peri\u00f3dico de referencia internacional, el <em>New York Times<\/em>, o bien era un reportaje sobre un periodista, John Carlin, hablando de una tercera persona, Jill Abramson. Se podr\u00eda haber titulado: &#8220;Metaperiodismo: sobre c\u00f3mo un periodista entrevista a otro periodista&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, mezcla aspectos de su vida privada que, partiendo de que no cita en ning\u00fan momento que son amigos \u00edntimos, son insuficientes para deducir un an\u00e1lisis psicol\u00f3gico que se basa, cerca ya del final del reportaje, en una posible debilidad que oculta Abramson bajo una apariencia de fortaleza. A esta impresi\u00f3n se le ha a\u00f1adido, y en este trabajo de campo period\u00edstico no tengo ninguna objeci\u00f3n, l\u00edneas de opini\u00f3n de sus colaboradores o trabajadores del peri\u00f3dico. Pero, tras se\u00f1alar las dos posturas -siempre son dos, qu\u00e9 de cosas nos ense\u00f1aron los griegos-, decide apostar por la l\u00ednea de investigaci\u00f3n u opini\u00f3n en la que se deja un atisbo de duda sobre su capacidad de liderar un peri\u00f3dico de tanta importancia, como si el hecho de tener dudas en un puesto de responsabilidad como ese no viniera con el cargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar, todo el reportaje est\u00e1 permeado por su visi\u00f3n, la suya particular, la de Carlin, que remata, por si no nos hab\u00eda quedado claro, en dos p\u00e1rrafos finales opinando sobre el periodismo del Times, su direcci\u00f3n y el periodismo actual, siguiendo la l\u00ednea de narraci\u00f3n period\u00edstica y no de entrevista, que es lo que a m\u00ed me parec\u00eda interesante. Yo quer\u00eda leer las opiniones en una larga e interesante entrevista, con unas preguntas adecuadas, las necesarias y las ingeniosas, las que permitan reconocer algo m\u00e1s del personaje y si pudiera ser de la persona -algo muy complicado, porque el personaje se suele comer a la persona-, y me encuentro con un encargo de El Pa\u00eds a John Carlin: &#8220;Johnny, ve a Nueva York, entrevista a la nueva directora, y luego escr\u00edbelo como quieras&#8221;. Abramson habr\u00e1 pedido copia del reportaje y habr\u00e1 pensado que Carlin podr\u00eda trabajar en un blog, cosa que Carlin le reprocha con acierto -habla sobre c\u00f3mo controlar la calidad de los contenidos en un blog, y me alegro, pues es algo que ya coment\u00e9 aqu\u00ed alguna vez-, aunque no s\u00e9 si Carlin maneja HTML5 y es algo que a Jill le vuelve loca -se entiende que un reportero del NYT es conveniente que domine el lenguaje y tenga conocimientos sobre multimedia para manejar su blog, si llega la ocasi\u00f3n-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejemos los puntos negativos, por ahora. En cuanto a los dos primeros p\u00e1rrafos que abren este art\u00edculo, me sorprende, como dije en el segundo punto, no ya que haya trabajadores que consideren que expresar dudas sobre la direcci\u00f3n de un medio adjudique, de inmediato, un atisbo de incapacidad sobre el autor, en este caso autora, de dicha declaraci\u00f3n espont\u00e1nea y sincera, sino que, adem\u00e1s, se enjuicie negativamente un aspecto fundamental como es el equipo de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCuando lleg\u00f3 el nuevo director a El Pa\u00eds, se fue rodeando de su equipo de trabajo y hubo cambios en diversas \u00e1reas del peri\u00f3dico, o el equipo es el mismo desde su llegada al cargo? \u00bfCuando un ministro sustituye a otro, incorpora a su equipo a los cargos de confianza? Como Carlin es un periodista deportivo, hag\u00e1moslo en modo de deporte: \u00bfcuando Florentino P\u00e9rez lleg\u00f3 al Real Madrid, los empleados del club vieron como un signo de debilidad que hiciera una &#8220;limpia&#8221; con los cargos del presidente anterior o como un signo de fortaleza y sentido com\u00fan?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo, las personas te\u00f1imos de valores los actos de los dem\u00e1s, y les damos un significado dentro de nuestras normas vitales, muchas de ellas conformadas por nuestra pertenencia a una cultura y una educaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 le aporta a la entrevista que haya escrito un libro sobre su mascota? S\u00ed, queremos conocer al personaje, pero aparte de la rumorolog\u00eda y las impresones subjetivas del entrevistador, que son \u00fatiles como percepci\u00f3n de ese periodista, tambi\u00e9n querr\u00edamos haber le\u00eddo sobre c\u00f3mo funciona el peri\u00f3dico, qu\u00e9 aspectos han cambiado y est\u00e1n cambiando seg\u00fan su visi\u00f3n, qu\u00e9 opina ella de la llegada de una mujer a un puesto como el suyo, etc. Y si no queda claro, que repregunte, que va con el sueldo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es como la observaci\u00f3n de que los adjetivos que usa durante la entrevista son rigurosos y formales, salvo uno que repite al final, &#8220;fant\u00e1stico&#8221;, y de cuya descripci\u00f3n sem\u00e1ntica tengo mis serias dudas. \u00bfAcaso no es habitual, en una persona con una alta formaci\u00f3n cultural, que viene dada tanto por sus cargos previos, donde ha aprendido a manejar un lenguaje formal y muy conciso, y los a\u00f1os de experiencia en su labor period\u00edstica, que use una serie de adjetivos cultos y neutros y que en su mente, de forma espont\u00e1nea, para enriquecer el discurso, o como muletilla habitual, use este adjetivo? Lo veo m\u00e1s como aprovechar un final de entrevista para colar la publicidad de la calidad de su peri\u00f3dico, &#8220;tenemos un peri\u00f3dico con una informaci\u00f3n fant\u00e1stica&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por no hablar de esa an\u00e9cdota final en la que describe un momento en que se &#8220;quebr\u00f3&#8221; -f\u00edjense qu\u00e9 literario- y reconoci\u00f3 a otros colegas que ten\u00eda dudas. \u00bfHabr\u00eda dicho Carlin de un hombre de su edad, 55 a\u00f1os, que se &#8220;quebr\u00f3&#8221; al reconocer que ten\u00eda dudas sobre su nuevo cargo y esperaba hacerlo bien? \u00bfPero por qu\u00e9 se ha extendido en nuestro imaginario colectivo que la actitud ideal de una mujer en un cargo de importancia debe apoyarse en la de Margaret Thatcher? Se puede ser profesional; se puede llamar la atenci\u00f3n a un trabajador por un error de bulto o uno menor, seg\u00fan el grado y el momento; se puede uno equivocar en las formas y, sobre todo, se puede ser persona, porque el periodismo es una actividad humana (\u00bfcu\u00e1l no la es?).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo \u00fanico que dijo fue &#8220;hola&#8221;. No t\u00edmida, <strong>sino segura de s\u00ed misma<\/strong>, estuvo sentada durante toda la entrevista <strong>con las piernas cruzadas como un hombre<\/strong>, el tac\u00f3n del zapato derecho sobre la rodilla izquierda. Muy de vez en cuando soltaba una risa <strong>seca<\/strong> y ligera, pero, por lo dem\u00e1s, se mantuvo <strong>serena<\/strong> como un <strong>monje<\/strong>, o una <strong>monja<\/strong>, salvo por el traje elegante y discreto que llevaba y el ancho pa\u00f1uelo de seda en unos tonos verdes y violetas <strong>propios de la vidriera de una iglesia<\/strong>. Me sent\u00e9 en otra silla, en perpendicular a ella, y le pregunt\u00e9 sobre su libro, el primero que ha escrito <strong>por s\u00ed sola<\/strong> [&#8230;]\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sab\u00eda que hab\u00eda formas masculinas o femeninas de estar sentado. Sabemos que hay etiquetas en seg\u00fan qu\u00e9 niveles empresariales te muevas, donde esta urbanidad es tan absurda como los manuales para se\u00f1oritas de los a\u00f1os sesenta. Es obvio que a Carlin le record\u00f3 a una monja, una mujer con un rostro hier\u00e1tico, que se sienta como un hombre y que dice un seco &#8220;hola&#8221;, como si tuviera evidentes problemas para comunicarse con los dem\u00e1s o mantuviera una distancia emocional y f\u00edsica con su interlocutor. Algo, por lo dem\u00e1s, nada raro cuando viene un peri\u00f3dico extranjero para conocerte y eres la primera mujer en un cargo tan tradicional en el, probablemente, peri\u00f3dico m\u00e1s prestigioso del mundo occidental. Parece querer decir Carlin que esta actitud es negativa -de hecho, no hay nadie que me vaya a convencer de que esa descripci\u00f3n es as\u00e9ptica-, y que deber\u00eda haber sido una rubia de cuarenta y dos a\u00f1os, sonriente, afable, amable, encantadora, discreta, muy inteligente, lista, veloz en la respuesta, con un traje elegante -nadie reprocha a una mujer que, dado su cargo, sea elegante en su vestir- y con unas tetas maravillosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puedo dejar de darle vueltas al texto. Lo he vuelto a releer antes de comenzar a escribir este art\u00edculo, y a cada lectura me gusta menos. No s\u00e9 si decir que es tendencioso, ni que el art\u00edculo no es interesante, que lo es: hay mucho jugo que sacar. Pero me molestan mucho los estereotipos que se mantienen en esta sociedad, y que se vuelva a caer en t\u00f3picos, aunque sean insinuados, sobre el papel de la mujer en puestos de poder, el liderazgo entendido como alguien que no presenta fisuras por ninguna parte, la negaci\u00f3n del derecho a mostrar debilidad, dudas, o tan siquiera el derecho de pasar por un mal d\u00eda. \u00a1Ni eso tenemos! Una an\u00e9cdota como esa pasa de ser an\u00e9cdota a ser un s\u00edntoma, querido John, revisado por tu pluma. Una duda o un momento de incertidumbre son el paso previo a una certeza y una certidumbre. Y en esto nada tiene que ver ser hombre o mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de establecer una paridad. Cuando dicen en el art\u00edculo que en el NYT se decidi\u00f3 en su momento por promocionar mujeres, y que muchas tuvieron que ser despedidas porque no daban la talla o hac\u00edan el rid\u00edculo, me hace preguntarme cu\u00e1ntos hombres rid\u00edculos habr\u00edan pasado con anterioridad por esos cargos. Es este tipo de anormalidad en los argumentos lo que me exasperan. Por otra parte, me parece que, monja o demonio, que una mujer dirija el New York Times me da lo mismo que el que lo dirija un hombre. En todo caso, habr\u00e1 que ver lo que le interesa a la empresa. En el otro lado est\u00e1 el periodismo mundial y los lectores, que haremos el juicio posterior de si, con Jill Abramson, no se ha colapsado el mundo, ni ha sobrevenido una cat\u00e1strofe natural porque use un adjetivo &#8220;imaginativo&#8221;, porque reconozca en p\u00fablico el miedo o la responsabilidad que conlleva su cargo -que no es sino la certeza del peso de esa responsabilidad que cae un d\u00eda cualquiera, como una tonelada de plomo, justo antes de levantarla con los brazos y cargarla a la espalda, como nos da miedo tantas otras cosas de nuestra vida, unas mundanas, otras vitales-, o que escriba un libro sobre mascotas.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se atrevi\u00f3 a mostrar, en el mundo hasta entonces r\u00edgido y masculino de <em>The New York Times,<\/em> <strong>una sensibilidad manifiestamente tierna<\/strong>. (En el libro <strong>no se reprime<\/strong> de emplear expresiones como &#8220;adorar&#8221;, &#8220;locamente enamorada&#8221; y &#8220;pura felicidad&#8221; <strong>para describir su relaci\u00f3n con el perro<\/strong>).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bf<em>Una sensibilidad manifiestamente<\/em> tierna no es como decir <em>la chica guapa es bonita<\/em>? \u00bfY por qu\u00e9 habr\u00eda de &#8220;reprimirse&#8221;, John? \u00bfNo puede decir que adora a su perro como cualquier vecino que le habla a su perro como si pudiera entender lo que le dice? \u00bfTal vez deber\u00edas haber sopesado el uso de ese verbo, que tiene un matiz ciertamente peyorativo, y haber usado un m\u00e1s neutro &#8220;En el libro emplea expresiones&#8230;&#8221;, que hubiera dado un p\u00e1rrafo con la misma informaci\u00f3n <strong>pero sin tu subjetividad de var\u00f3n que <\/strong><strong>ya <\/strong><strong>pasa\u00a0 de los cincuenta a\u00f1os<\/strong>?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[email_link]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta curioso, cuando no grotesco, la repetici\u00f3n de ciertos paralelismos en los juicios de valor que se hacen cuando las mujeres tienen poder en el \u00e1mbito profesional. 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