{"id":11538,"date":"2012-05-18T02:43:48","date_gmt":"2012-05-18T01:43:48","guid":{"rendered":"http:\/\/poesiamas.net\/blog\/?p=11538"},"modified":"2012-05-18T02:43:48","modified_gmt":"2012-05-18T01:43:48","slug":"vencerse-a-uno-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/2012\/05\/18\/vencerse-a-uno-mismo\/","title":{"rendered":"Vencerse a uno mismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/512px-Russian-Matroshka_no_bg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11540\" title=\"512px-Russian-Matroshka_no_bg\" src=\"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/512px-Russian-Matroshka_no_bg-300x240.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" \/><\/a>Acompa\u00f1ado de la sinf\u00f3nica <em>&#8220;<\/em>Telegraph Road&#8221; &#8211;<em>Love Over Gold<\/em>, Dire Straits, 1982-, hoy voy a apartar la literatura y voy a contar una historia de superaci\u00f3n. \u00bfNo han tenido nunca algo importante que hacer que hayan pospuesto o que hayan pensado que no podr\u00edan conseguir por alg\u00fan impedimento que se les antojaba imposible, que hab\u00edan dejado a medias, etc.?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estaba ayer en la ULPGC para una certificaci\u00f3n de ingl\u00e9s y hab\u00edan decidido que se realizar\u00edan las pruebas en el Aula de Piedra del Rectorado. Apenas hab\u00eda tenido tiempo de meditar aquella tarde hacia d\u00f3nde me dirig\u00eda, lo que hab\u00eda significado ese coqueto sal\u00f3n de actos para mi vida: si sobrevolara la ciudad, ver\u00eda aquella edificaci\u00f3n como un tatuaje de piedra, incrustado en la anatom\u00eda de la capital, y esta una extensi\u00f3n de m\u00ed mismo. Mientras permanezca el edificio ubicado f\u00edsicamente en el mismo lugar, el s\u00edmbolo habr\u00e1 viajado del pa\u00eds de las ideas a la realidad isle\u00f1a; la ciudad, un anexo de mi piel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos intuiciones me sorprendieron mientras aguardaba el comienzo de las pruebas. Apoyado en una pared de la terraza exterior del aula, que da justo a los jardines del rectorado, y sobre la que ca\u00eda una sombra de refugio en una larga y c\u00e1lida tarde de primavera, hab\u00eda acudido a la prueba con unas gafas de sol, una camisa de dise\u00f1o indescriptible y en tonos blancos y azules de Desigual, el bolsito negro cruzado, un pantal\u00f3n corto azul y zapatillas rojas, cruzada de bandas negras y blancas<em><\/em>. Se notaba mucho nerviosismo en el ambiente. Escuch\u00e9, antes de dar una vuelta para distraerme -y por si me entraba la risa si continuaba escuchando la conversaci\u00f3n- a un treinta\u00f1ero diciendo a unos amigos que no hab\u00eda de qu\u00e9 preocuparse, que \u00e9l conoc\u00eda gente que hab\u00eda obtenido el certificado sin apenas saber ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera intuici\u00f3n que me asalt\u00f3, mientras paseaba y le miraba el culo a las chicas buscando uno que me sedujera, fue la ausencia de ansiedad, nerviosismo o cualquier otra emoci\u00f3n negativa.\u00a0 Estaba tan c\u00f3modo que me comenzaba a aburrir por la espera. La diferencia con mi \u00faltimo a\u00f1o y medio de carrera es brutal, me dije, mientras mi cerebro indagaba el por qu\u00e9 de ese control emocional. Me di cuenta de la magnitud de las presiones que padec\u00ed, que era capaz de describir ya por aquel entonces, pero que hasta que no volv\u00ed luego a un estado de sosiego mi cerebro no fue capaz de evaluar; las ra\u00edces de las presiones, propias y ajenas, se hab\u00edan ido abriendo paso por mi vida, afectando a mi car\u00e1cter de forma muy negativa. Una presi\u00f3n atroz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, ya ni me acordaba de lo que era asistir a una examen con esa tranquilidad. Fui -mejor dicho, tras lo visto: era- de los que, sacando buenas notas, mi mente -y por reflejo, mi cuerpo- padec\u00eda una tortura medieval la v\u00edspera y las horas previas al examen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sent\u00ed la serenidad, en aquel paseo circular y azaroso, que te da el saber que se cumpli\u00f3 el objetivo que te hab\u00edas trazado. Que, para lograrlo, hubo que superar una serie de circunstancias adversas -cuya narraci\u00f3n me dar\u00eda para una trilog\u00eda-. Estos sacos de lastre desprendidos sirven, como ustedes habr\u00e1n concluido ya, para sentirse muy bien con uno mismo y para mirar hacia adelante con ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tarde de aquellas en las que cog\u00ed la bicicleta, ya con el t\u00edtulo de licenciado en el bolsillo, estaba por la d\u00e1rsena interior del muelle deportivo. Se hab\u00eda puesto a chispar; anunciaba lluvia. De forma inesperada, aparece un conocido corriendo en la acera de enfrente, a la altura de un conocido club mar\u00edtimo. Nos paramos; se acerca y el saludo, que iba para unos segundos, se extiende un cuarto de hora. Este chico sol\u00eda coincidir conmigo en la biblioteca, que ya era mi segunda casa por aquel entonces; yo, concluyendo la carrera; \u00e9l, prepar\u00e1ndose unas oposiciones. Sol\u00edamos hablar sobre todo de ese estadio en el que nos encontr\u00e1bamos: que si hay convocatoria en tal sitio para unas oposiciones, que si la documentaci\u00f3n, que mira qu\u00e9 cabrones, lo que le hicieron a un amigo&#8230; Siempre me preguntaba cu\u00e1ntas me quedaban para acabar, y la \u00faltima vez que nos vimos solo eran dos ex\u00e1menes, los dos \u00faltimos. Me dese\u00f3 suerte, yo a \u00e9l con su oposici\u00f3n. Pero, como me dec\u00eda casi siempre, no s\u00e9 si por alguna convicci\u00f3n que ve\u00eda en mi cara al cont\u00e1rselo, me dec\u00eda que ese paso era muy importante, que \u00e9l, como muchos otros amigos, no ten\u00eda t\u00edtulo universitario que le aumentara alg\u00fan punto en las oposiciones y que, aparte de eso, lo que estaba haciendo me iba a cambiar la vida por lo que significaba: no rendirme. Y nos d\u00e1bamos constantes \u00e1nimos en aquellos encuentros espor\u00e1dicos por m\u00e1s que, como dec\u00eda, compart\u00edamos biblioteca y podr\u00edamos haber coincidido a diaro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues aquella tarde que anunciaba lluvia me pregunt\u00f3. Le dije que ya era licenciado, con una sonrisa; le pregunt\u00e9: hab\u00eda sacado su plaza. No estaba fijo, pero era un comienzo. Y, despu\u00e9s de preguntarle por c\u00f3mo fue todo y darle la enhorabuena, a punto de salir hacia casa ambos para evitar la lluvia torrencial que caer\u00eda un par de horas m\u00e1s tarde, me coge del hombro, me para la arrancada de la bici, y me dice que lo que he hecho tiene mucho m\u00e9rito, que eso no lo hace cualquiera, nadie insiste tanto tiempo con algo que se le resiste, recuerdo sus palabra casi textuales, y que eso que hab\u00eda conseguido era m\u00e1s que un t\u00edtulo, que se me iba a quedar para toda la vida. Yo le agradec\u00ed lo que me hab\u00eda dicho y nos despedimos definitivamente, tras recomendarme unas pautas por si quer\u00eda opositar y en que pod\u00eda contar con \u00e9l para ayudarme a prepararme si eleg\u00eda una oposici\u00f3n similar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 curioso, verdad, que a veces aquellas personas con las que nos tropezamos a lo largo de una \u00e9poca parece que nos miren a los ojos y nos lean la vida&#8230; y otras pasen tanto tiempo con nosotros, piel con piel, y sean unas desconocidas o no sepan c\u00f3mo leernos por dentro o c\u00f3mo hacernos felices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda intuici\u00f3n fue la de volver al sal\u00f3n de actos donde se celebraron los actos donde me hab\u00edan entregado los premios literarios. El primero, el de narrativa, es el que guardo con m\u00e1s cari\u00f1o. Me acuerdo de lo mal que lo pas\u00e9 con el discurso -esto de los discursos p\u00fablicos no es lo m\u00edo, as\u00ed que tranquilos que no me voy a presentar a ninguna alcald\u00eda- para que a posteriori me confirmara un periodista, en el c\u00f3cktail para autoridades e invitados que se hab\u00eda preparado al acabar el acto, que hab\u00eda dicho exactamente lo que se deb\u00eda decir, a su juicio, y no toda esa pompa ostentosa de quien gana un premio. Como todav\u00eda no acababa de digerir lo que hab\u00eda pasado, y flotando en la nube del acto, le d\u00ed las gracias con la misma sonrisa con la que se las di a un se\u00f1or con traje y corbata que me pregunt\u00f3 por d\u00f3nde se iba al servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enredados en los tejemanejes de la propia vida, nos metemos en rutinas; abstra\u00eddos por el trabajo, el estudio, las ocupaciones diarias, apenas tenemos tiempo de meditar sobre nuestra felicidad, y el tiempo se nos come el pensamiento. Y por eso algunas decisiones tardan en llegar o se posponen, pero al final sucede lo de siempre: que si somos fieles a nuestra naturaleza, reventamos por todas partes, como una liberaci\u00f3n, un estallido, como la obra de Faulkner: somos el ruido y la furia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me viene a la cabeza, mientras concluyo este texto, la imagen una mu\u00f1eca <em>matrioska<\/em>, esas que tienen una m\u00e1s peque\u00f1a dentro cada vez que la abres, y es como si hubiera habido una rebelde y que, atascada, hubiera tenido que enfrentarme con ella -conmigo- y romperla porque no me dejaba avanzar. Y m\u00edrame aqu\u00ed ahora, concentrado y vital, tras el v\u00eda crucis de los \u00faltimos a\u00f1os de mi vida, hago recuento mirando el monitor mientras escribo al ritmo de &#8220;Telegraph Road&#8221;, con la orquesta de los Straits rugiendo en una canci\u00f3n brillante, con un par de premios que \u00a1qui\u00e9n me iba a decir que los iba a ganar!; Alan Clark al teclado, dibujando castillos en el aire, y la carrera terminada, \u00a1con un par!; Pick Whiters a la bater\u00eda, que resuena como una tormenta de verano y el m\u00e1ster, los cursos, los idiomas, \u00a1un m\u00e1ster!; Mark Knopfler puls\u00e1ndome la m\u00e9dula como si esta fuera la tercera cuerda de su Stratocaster y, \u00a1recontrajoder!, con mi primer libro de relatos en la imprenta<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a1MI PRIMER LIBRO DE RELATOS EN LA IMPRENTA!<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY todo esto? \u00bfEn serio, t\u00edo? Are you kidding me? Are you kidding me, motherfucker?!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y que todo esto me pase en la ciudad de un bill\u00f3n de sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Telegraph Road - AMAZING AUDIO!! - Mark Knopfler - Live 2005\" width=\"602\" height=\"452\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/gjJzlIedCuo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><strong>Imagen: User:FanghongDerivative work: User:Gnomz007 [<a href=\"http:\/\/www.gnu.org\/copyleft\/fdl.html\">GFDL<\/a> undefined <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/3.0\/\">CC-BY-SA-3.0<\/a>], <a href=\"http:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File%3ARussian-Matroshka_no_bg.jpg\">undefined<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[email_link]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acompa\u00f1ado de la sinf\u00f3nica &#8220;Telegraph Road&#8221; &#8211;Love Over Gold, Dire Straits, 1982-, hoy voy a apartar la literatura y voy a contar una historia de superaci\u00f3n. \u00bfNo han tenido nunca algo importante que hacer que hayan pospuesto o que hayan pensado que no podr\u00edan conseguir por alg\u00fan impedimento que se les antojaba imposible, que hab\u00edan dejado a medias, etc.? 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