{"id":11663,"date":"2012-06-08T20:47:46","date_gmt":"2012-06-08T19:47:46","guid":{"rendered":"http:\/\/poesiamas.net\/blog\/?p=11663"},"modified":"2026-02-10T15:59:16","modified_gmt":"2026-02-10T15:59:16","slug":"las-aventuras-de-chloe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/2012\/06\/08\/las-aventuras-de-chloe\/","title":{"rendered":"Las aventuras de Chlo\u00e9"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Chlo\u00e9, una pelirroja a la que la naturaleza le hab\u00eda dibujado una sonrisa tan acaramelada como la de Regina Spektor, balanceaba graciosamente un pierna sobra la rodilla de la contraria, ensimismada en esas rutinas enojosas de su cotidianidad. La devolvi\u00f3 al mundo real el tintineo de la cucharilla contra la taza que deposit\u00f3 el camarero en su mesa. Mir\u00f3 aquella galletita de chocolate con desd\u00e9n; le hubiera gustado encontrarse cualquier otra, e incluso pens\u00f3 que hubiera sido divertido que la hubieran sorprendido con otro tipo de pasta, tal vez un barquillo, o, por qu\u00e9 no, una piruleta gigante que descompensara la realidad precisa que la rodeaba: las mesas del interior tan bien alineadas, las paredes de madera con l\u00e1minas gigantes de Kandinssky o Pollock; las se\u00f1oras y los maridos tomando el caf\u00e9 en silencio con esos trajes de estreno de tarde de viernes, las chicas lanzando risas y aspavientos al aire, que hac\u00edan llenarse el aire de hormonas como si fueran esporas sobrantes de su condici\u00f3n cruda y juvenil; y apenas, por lo que pudo detectar, alg\u00fan soltero de mediana edad con el que valiera la pena coquetear dejando caer un poco m\u00e1s el escote de su blusa de gasa de delicados tonos azulados&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00f3 varios sorbos de aquel delicioso caf\u00e9 con ron jamaicano y, dispuesta a quedarse en aquel rinc\u00f3n pr\u00f3ximo a la barra, como un fuerte que resistiera a las miradas reprobadoras que parec\u00edan inquirirle con su soledad, su lejan\u00eda del bullicio, la protesta de su voluntad a quedarse encerrada en casa, aquella jaula de cemento y objetos, crey\u00f3 ver a un hombre que la observaba. Es muy torpe, sentenci\u00f3 Chlo\u00e9, que le ve\u00eda hacer el siguiente movimiento: pasaba una hoja del peri\u00f3dico, le\u00eda la hoja de la derecha, le\u00eda la hoja de la izquierda, y al volver a pasar la hoja, la miraba. \u00a1UUUps!, se ha dado cuenta de que lo miraba&#8230; y&#8230; Vaya, no ha cambiado la rutina. \u00bfUna variable en este sopor\u00edfero mes, quiz\u00e1s?, se dijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chlo\u00e9 se incorpor\u00f3 para ir al ba\u00f1o. Estuvo dubitativa; \u00bfy si lo interpreta como desinter\u00e9s? Estos hombres, ya sabemos c\u00f3mo son, unos absolutos cobardes, hay que ponerles la alfombra y un letrero bien grande en la puerta\u00a0 que diga: \u00a1pero entra, imb\u00e9cil! Pero Chlo\u00e9 ten\u00eda que rodar su silla, y en su convicci\u00f3n sobre las relaciones con los hombres se negaba a dar m\u00e1s facilidades de las que cualquier mujer de una casa decente suele ofrecer, as\u00ed que la excusa perfecta era ir al ba\u00f1o, retocarse, tal vez soltarse otro bot\u00f3n de la blusa, y ofrecerle a aquel hombre una perspectiva como Dios manda. \u00a1Ella era una pelilrroja despampanante, por supuesto! No eran pocos los hombres, la mayor\u00eda aburrid\u00edsimos y con un futuro prometedor, que la intentaban seducir -unos pocos, los m\u00e1s guapos y canallas,con \u00e9xito en esos encuentros espor\u00e1dicos en parques, muelles, casi siempre en coches de clase media-, y no era inhabitual que en sus paseos por el malec\u00f3n los hombres se viraran -ella los ve\u00eda a su espalda, a trav\u00e9s del espejito con que se retocaba, y le produc\u00eda esa sonrisa suya tan peculiar-, o bien que se desviaran de su caminar agitado para acercarse a su vera y piropearla o insuarle sexo, un sexo descrito muy brevemente pero que a pesar de esta brevedad llevaba el signo de algo s\u00f3rdido, animal, y que&#8230; no pod\u00eda evitar que este pensamiento la iluminara ah\u00ed adentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando volvi\u00f3 del ba\u00f1o, con su minifalda negra, sus piernas largas y torneadas, un peque\u00f1o brazalete de oro adornando su tobillo derecho, los zapatos con tacones de diez cent\u00edmetros y de un turquesa que hac\u00eda una estupenda combinaci\u00f3n con los tonos azules de su blusa, no ser\u00eda exagerado decir que los hombres de la cafeter\u00eda, como en una coreograf\u00eda de un musical, hab\u00edan girado su cabeza al verla salir del ba\u00f1o; tal era la expectaci\u00f3n por ver moverse a Chlo\u00e9. Los grupitos de chicas j\u00f3venes, que se hab\u00edan percatado de la presencia de la pelirroja nada m\u00e1s entraron a la cafeter\u00eda, comenzaron a hacer m\u00e1s ruidos y aspavientos, y hasta una se levant\u00f3 y pidi\u00f3 algo en voz alta, nadie entendi\u00f3 muy bien qu\u00e9, pero fue suficiente para devolver la atenci\u00f3n a su mesa. Conforma de haber quebrado aquel instante, se sent\u00f3 satisfecha y sigui\u00f3 hablando con sus amigas como si tal cosa, mientras los hombres se miraban y se preguntaban qu\u00e9 demonios hab\u00eda preguntado aquella muchachita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chlo\u00e9, que llevaba el pelo recogido en un mo\u00f1o y la hac\u00eda parecer una secretaria en su hora de descanso, aprovech\u00f3 para girar la silla hacia la derecha, de tal forma que el hombre, que a\u00fan segu\u00eda all\u00ed y no apartaba su mirada, pudiera contemplarla en todo su esplendor. Ella hac\u00eda como que miraba distra\u00edda a todas partes; sus ademanes a la hora de tomar caf\u00e9 no dejaban la menor duda de que era una mujer con clase pero sin resultar cursi. Se sec\u00f3 los labios con la servilleta y, como si retocara sus labios, pas\u00f3 un dedo de forma leve por los mismos, mientras los entreabr\u00eda. Aquello, pens\u00f3, deber\u00eda gustarle. Mir\u00f3 de reojo. Aquel hombre la miraba, s\u00ed, pero no sent\u00eda que, en concreto, la mirara a su rostro. Chlo\u00e9, que siempre se sentaba con las piernas cruzadas\u00a0 y no dejaba de balancearlas nunca, aunque ella no era consciente de esto, pens\u00f3 que tal vez el \u00e9xito radicaba en su escote. Ten\u00eda un pecho en apariencia peque\u00f1o, lo que le permit\u00eda llevar su ropa con elegancia; nada le quedaba mal. Sin embargo, era un pecho consistente, carnoso, lo suficiente para que los hombres desearan lanzarse sobre ellos a la menor oportunidad mientras ella sonre\u00eda de aquella forma tan amorosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, no; aquel hombre, que segu\u00eda leyendo el peri\u00f3dico y bebiendo lo que parec\u00eda whisky con ese extra\u00f1o procedimiento, ya no miraba su escote. Ahora estaba segura&#8230; \u00bfTen\u00eda la mirada inclinada&#8230;? \u00a1S\u00ed! Ahora fue evidente, pens\u00f3&#8230; Me mira las piernas, claro&#8230; Se sonri\u00f3 a s\u00ed misma, como si hubiera resuelto un enigma que la fortaleciera por dentro. \u00bfY ahora qu\u00e9?, se dijo. Chlo\u00e9 tom\u00f3 otro sorbo largo de caf\u00e9, que ya estaba acabando y, sincronizada con el momento en que ella sab\u00eda que el hombre mirar\u00eda al pasar la hoja de la izquierda, descruz\u00f3 las piernas, cont\u00f3 uno, dos, tres&#8230; y las volvi\u00f3 a cruzar del otro lado. \u00bfQu\u00e9 hace?, se dijo Chlo\u00e9, ahogando una carcajada de triunfo. \u00bfSe ha quedado mir\u00e1ndome fijamente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si le hubiera preguntado una amiga, en una situaci\u00f3n similar, las probabilidades de que, en aquel momento, aquel hombre se hubiera levantado y se hubiera acercado con su vaso de whisky en la mano a su mesa, le hubiera dicho que, como buena matem\u00e1tica, las probabilidades tend\u00edan a menos infinito. Pero eso fue exactamente lo que hizo aquel hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfPuedo sentarme? -dijo, con una sonrisa que intentaba ser amable, aunque Chlo\u00e9 not\u00f3 que la hac\u00eda con seguridad-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Ya me iba -dijo Chlo\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Solo ser\u00e1 un instante&#8230; Me llamo Julio -dijo el hombre, sent\u00e1ndose a la mesa y dejando all\u00ed su copa de whisky-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Sabe que todos nos miran, verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Qu\u00e9 m\u00e1s d\u00e1 lo que opine el mundo -respondi\u00f3 \u00e9l, esta vez con una sonrisa que intentaba ser seductora-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Yo tambi\u00e9n he visto Casablanca -dijo ella, pero sin ser demasiado brusca, concluyendo la frase con esa sonrisa suya tan caracter\u00edstica-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfC\u00f3mo te llamas? Me llamo Julio, encantado -dijo el hombre, que se levant\u00f3, le di\u00f3 un beso en la mejilla, y se volvi\u00f3 a sentar-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Chlo\u00e9, encantada -dijo ella, que comenzaba a sentir una sensaci\u00f3n extra\u00f1a con aquel desconocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No he podido evitar mirarte desde all\u00ed. No te he quitado ojo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfAh s\u00ed? -dijo ella- Pues no te confundas conmigo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Sabes que te he estado mirando. Cada vez que pasaba la hoja, te miraba. Sin embargo, estoy seguro de que no sabes qu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfY qui\u00e9n te ha dicho que me gustar\u00eda saberlo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No sab\u00eda que mirarle los pies a una mujer era algo tan ofensivo&#8230; Los llevas al aire, \u00bfno? Adem\u00e1s, quer\u00eda ver el color de tus u\u00f1as&#8230; azules, \u00bfeh? Un color precioso. Tienes los pies m\u00e1s bonitos y sexys que he visto en mi vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chlo\u00e9 se maldijo a s\u00ed misma, rompi\u00f3 una rama de fresno sobre la cabeza de aquel tipo, arroj\u00f3 la mesa sobre \u00e9l, incendi\u00f3 el local y desapareci\u00f3, o eso querr\u00eda haber podido hacer, porque aquel tipo se hab\u00eda metido en su mente, hab\u00eda conectado las clavijas y le hab\u00eda arrancado una de las sonrisas que hab\u00eda estado reservando para el d\u00eda de su boda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Gracias -dijo, porque era lo \u00fanico que pod\u00eda decir-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfPuedo? -dijo Julio, acercando su silla frente a la de ella, de tal forma que su espalda casi los tapaba a los dos. La cafeter\u00eda hab\u00eda asistido , con el disimulo de su ajetreo y sus charlas intrascendentes, al encuentro, pero ya todo hab\u00eda vuelto a su justo lugar y los grupos de jovencitas parec\u00edan m\u00e1s activas y sonrientes que nunca, una vez que la pelirroja hab\u00eda cazado a uno y dispon\u00edan del resto para ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Bueno -dijo Chlo\u00e9, estirando una pierna, que qued\u00f3 sobre la rodilla de aquel desconocido-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Julio tom\u00f3 los tobillos como si estuviera ante una pieza de porcelana. Pas\u00f3 los dedos por el empeine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Tiene una forma preciosa -dijo, mir\u00e1ndola a los ojos fijamente-. Es lo m\u00e1s bonito que he visto en mi vida -continu\u00f3, y solo hac\u00eda falta mirarlo al rostro para darse cuenta de su ensimismamiento-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pas\u00f3 sus dedos por el l\u00e1tex fr\u00edo y deslizante. Entonces, sin avisarla, sac\u00f3 el zapato azul y dej\u00f3 el pie al aire. Chlo\u00e9 no dijo nada porque, en realidad, no sab\u00eda qu\u00e9 decir o qu\u00e9 hacer. Aquel hombre estaba adorando su pie y a ella no solo no le incomodaba, sino que, adem\u00e1s, eso que le estaba sucediendo romp\u00eda la arquitectura preestablecida del d\u00eda, los horarios, las personas an\u00f3nimas que se cruzaban por la calle, las clases en la universidad, la llamada nocturna de su madre, la soledad de su cama al amanecer, y s\u00ed, sent\u00eda que le gustaba y que por nada del mundo iba a estropear aquello diciendo algo inadecuado. Julio recorri\u00f3 entonces los dedos azules, m\u00e1s bien chatos, y pas\u00f3 su mano por la planta, con sumo cuidado. \u00bfQu\u00e9 es eso que he notado?, se dijo Chlo\u00e9. \u00bfCosquillas? No, no, espera, lo vuelve a hacer&#8230; No son cosquillas, es como una peque\u00f1a descarga el\u00e9ctrica&#8230; \u00bfMe est\u00e1 gustando?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Julio mir\u00f3 por unos instantes a Chlo\u00e9, mientras masajeaba aquel pie desnudo con sumo cuidado, recorriendo sus huecos, estimulando las zonas m\u00e1s sensibles&#8230; Era evidente que no era la primera vez que lo hac\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-S\u00fabete la minifalda, as\u00ed no puedo levantarlo -dijo Julio como un operario le dice a su ayudante que faltan por llevar diez contenedores m\u00e1s al carguero-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs un loco? Que me levante la minifalda, en un lugar p\u00fablico como este&#8230; Chlo\u00e9 aguard\u00f3 unos segundos, iba a decir algo, y entonces&#8230; su cuello se contrajo hacia atr\u00e1s, como un breve latigazo&#8230; Mmmm&#8230; \u00a1Lo hab\u00eda sentido! Por Dios&#8230; Julio hab\u00eda cogido su otro pie, lo hab\u00eda apoyado en su otra rodilla, y tras quitarle el zapato, cuyo ruido al caer hizo girar las miradas, hab\u00eda comenzado a masajear ambos pies al mismo tiempo. Y esa sensaci\u00f3n comenzaba a ponerla caliente. Ella nunca hablar\u00eda as\u00ed a un hombre, no era de esas que les gustaba que la llamaran puta o zorra mientras lo hac\u00eda, no, eso jam\u00e1s, por m\u00e1s humillaciones que estuviera dispuesta a soportar con un hombre en la cama&#8230; Not\u00f3 que su respiraci\u00f3n se estaba agitando, que tal vez Julio se iba a dar cuenta de que sus mejillas se hab\u00edan sonrojado, y de que&#8230; s\u00ed&#8230; sus pezones estaban erizados de hac\u00eda ya tiempo y la blusa de gasa no ayudaba a disimularlo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-S\u00fabetela -dijo Julio, mir\u00e1ndola a los ojos, no como un ruego, ni como una orden, sino en el tono de un gu\u00eda que va mostr\u00e1ndote el camino hacia un rinc\u00f3n oculto de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chlo\u00e9 se subi\u00f3 la minifalda y no hab\u00eda terminado de hacerlo cuando Julio cogi\u00f3 su pie izquierdo, lo levant\u00f3 todo lo que pudo, con la rodilla ligeramente inclinada, y se meti\u00f3 el dedo gordo hasta el fondo. Chlo\u00e9 miraba aquello como un ni\u00f1o ante los ojos de un mago y la primera reacci\u00f3n de su cuerpo fue tragar saliva. Julio comenz\u00f3 a meter y sacar el dedo gordo de su boca; lo reba\u00f1\u00f3 en la lengua, dej\u00f3 caer saliva, y sonriendo con cierta malicia, dej\u00f3 que una gota cayera por el lateral para que Chlo\u00e9 la sintiera&#8230; y acto seguido sac\u00f3 su lengua untada en whisky y lami\u00f3 desvergonzadamente la gota de saliva en sentido inverso, hasta llegar de nuevo al dedo gordo, que volvi\u00f3 a hundir en aquella cueva que estaba mojada y caliente&#8230; S\u00ed, se dijo Chlo\u00e9, mientras miraba a Julio con su sonrisa acaramelada, mientras miraba a Julio con el asombro de quien mira a un hambriento comerse un filete, estoy iluminada por dentro, y por Dios, no quiero que pare&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=b3sSuJ6rkb4&#038;feature=related\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=b3sSuJ6rkb4&amp;feature=related<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Dedicado a: Araceli.<\/em><\/strong> \ud83d\ude00<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[email_link]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chlo\u00e9, una pelirroja a la que la naturaleza le hab\u00eda dibujado una sonrisa tan acaramelada como la de Regina Spektor, balanceaba graciosamente un pierna sobra la rodilla de la contraria, ensimismada en esas rutinas enojosas de su cotidianidad. 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Mir\u00f3 aquella[&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[260,585,1167,2827],"class_list":["post-11663","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-aventuras","tag-chloe","tag-erotico","tag-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11663"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11663\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23458,"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11663\/revisions\/23458"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}