{"id":6087,"date":"2010-05-13T08:00:00","date_gmt":"2010-05-13T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/poesiamas.net\/blog\/?p=6087"},"modified":"2026-02-08T15:58:22","modified_gmt":"2026-02-08T15:58:22","slug":"new-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/2010\/05\/13\/new-york\/","title":{"rendered":"New York"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/gramola.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6088\" title=\"gramola\" src=\"https:\/\/escribocreativo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/gramola.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"240\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un sue\u00f1o que tuve, conect\u00e9 el walkman sin ninguna idea prefijada. Los pasos segu\u00edan unos a los otros en un ritmo acompasado, y las l\u00edneas de las baldosas ca\u00edan tras del tal\u00f3n. No cuento nada nuevo si te cuento que, desde esta l\u00ednea, la ciudad trans\u00eda gris, los autom\u00f3viles se cruzaban en todas direcciones, los reba\u00f1os humanos giraban en sentidos inversos. El gran Bob me avisaba de aquel fastuoso <strong>lento tren<\/strong> que llegaba a la estaci\u00f3n.<br \/>\nYa dentro de aquel lujoso tranv\u00eda travestido de coctelera humana Mr. Paul Simon marcaba el camino a <strong>Graceland<\/strong>. Afuera, Annie Lennox cantaba sobre <strong>la lluvia que viene de nuevo<\/strong>, cayendo sobre su anguloso rostro, como l\u00e1tigo de siete cuerdas levantando peque\u00f1as part\u00edculas brillantes de cristal, y mis im\u00e1genes reflejadas todas al tiempo en los claroscuros.<br \/>\nM\u00edster Mark Knopfler arrastra su voz atabacada como un Lou Reed acountrysado que inquiriera sobre su <strong>Romeo y Juliette<\/strong> particulares, aunque ya hac\u00eda tiempo que no pensaba en ella. Leonard, el poeta que pudo conquistarla en un bareto sucio y azul de lo m\u00e1s ins\u00edpido, insist\u00eda en que <strong>\u00e9l era su hombre<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><br \/>\nCuando por fin bajo en la estaci\u00f3n 29, una manifestaci\u00f3n de <strong>super vagabundos<\/strong> sindicados me aconsejaban que no fuera por atajos, que viviera la dicha y alegr\u00eda como aquellos viajeros de Canterbury que sugirieron algo sobre la identidad humana al gran bardo de Strattford-upon-Avon. En definitiva, que tomara el largo camino a casa. Pero no era all\u00ed hacia donde me dirig\u00edan los talones, las l\u00edneas de las baldosas cayendo detr\u00e1s de ellos.<br \/>\nLos Talking Heads me machacaban continuamente con su letan\u00eda agotadora pero cautivadora, un canto zen: puede que me encuentre con una hermosa mujer, en una hermosa mansi\u00f3n, con un largo coche, y me pregunte c\u00f3mo llegu\u00e9 a esto. <strong>Una vez en la vida<\/strong>. La ciudad se pon\u00eda de largo y los faros segu\u00edan alimentando las mentes de aquellos que necesitan m\u00e1s horas de vida, o los pobres viciosos de soledad que deambulan no digo que perdidos porque esa imagen ya la le\u00ed hace tiempo; tendr\u00e1n m\u00e1s perspectivas, intuyo.<br \/>\nVan Morrison sigui\u00f3 a aquellas cabezas parlantes: me dec\u00eda que podr\u00eda encontrar, <strong>bajo la luz de la luna<\/strong>, a esa chica de ojos casta\u00f1os, enamorarme de ella, en las sombras del atardecer, y as\u00ed fue. Pas\u00f3 justo a mi lado. Apenas la retuve en la mirada. Luego me content\u00e9 con el contoneo de sus vaqueros ajustados.<br \/>\nVangelis lo fue pincelando todo de forma m\u00e1s indefinible; el temblor de la mente no era de miedo, ni de dicha, sino de sorpresa, o tal vez una estupefacci\u00f3n que delimitaba mis pensamientos, en un vagar que siempre esperaba algo, maravilloso o terrible. Era un creador de atm\u00f3sferas: y el saxo <strong>cant\u00f3 mi amor a Rachel<\/strong> mientras repon\u00edan en un escaparate de televisores a aquella fantas\u00eda de Blade Runner que a veces so\u00f1\u00e9 poder revivir.<br \/>\nNo sin verg\u00fcenza atraves\u00e9 todas las calles: a\u00fan ten\u00eda cosas que hacer y siempre he perdido mis combates contra la pereza, que encaja mis golpes y se levanta una y otra y otra vez. La nieve ca\u00eda en la mayor helada que se recordaba, pero los recuerdos viajan tan raudos que qui\u00e9n sabe, tal vez no hiciera tanto, tal vez el o la que midi\u00f3 aquella temperatura iba en mangas de camisa, o en sujetador. No me dejo sorprender por nada. Apago el walkman y todo sigue diferente para permanecer igual. Ya no me desespero. Knopfler gritaba la consabida estrofa retenida en alg\u00fan rinc\u00f3n tras la frente: aqu\u00ed estoy de nuevo en esta vieja ciudad, y <strong>est\u00e1s tan lejos de m\u00ed;<\/strong> d\u00f3nde estar\u00e1s cuando el sol cae, est\u00e1s tan lejos de m\u00ed. A lo mejor resulta que el amor, ese idealismo barato por recurrente, es todo lo que importa en la vida, y como necesito algo m\u00e1s fuerte que el vino en tetra-brik, me basta por este d\u00eda. New York, radiante, engull\u00e9ndome como el viejo Pantagruel.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LO FATAL <\/strong><\/p>\n<table align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"100%\">Dichoso el \u00e1rbol que es apenas sensitivo,<br \/>\ny m\u00e1s la dura piedra porque \u00e9sa ya no siente,<br \/>\npues no hay dolor m\u00e1s grande que el dolor de ser vivo,<br \/>\nni mayor pesadumbre que la vida consciente.<br \/>\nSer y no saber nada y ser sin rumbo cierto,<br \/>\ny el temor de haber sido y un futuro terror&#8230;<br \/>\nY el espanto seguro de estar ma\u00f1ana muerto,<br \/>\ny sufrir por la vida y por la sombra y por<br \/>\nlo que no conocemos y apenas sospechamos,<br \/>\ny la carne que tienta con sus frescos racimos,<br \/>\ny la tumba que aguarda con sus f\u00fanebres ramos,<br \/>\ny no saber ad\u00f3nde vamos,<br \/>\nni de d\u00f3nde venimos&#8230;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Rub\u00e9n Dar\u00edo <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><em>Listado de canciones referenciadas en el texto<\/em><\/span>:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">1 Bob Dylan: Slow train coming.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">2 Paul Simon: Graceland.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">3 Eurythmics: Here comes the rain again.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">4 Lou Reed: Romeo had Juliette.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">5 Leonard Cohen: I&#8217;m your man.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">6 Supertramp: Take the long way home.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">7 Talking Heads: Once in a lifetime.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">8 Van Morrison: Moondance.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">9 Vangelis: Blade Runner Love Theme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: x-small;\">10 Dire Straits: So far away.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><strong>Imagen: <a href=\"http:\/\/viajespolares.blogia.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">viajespolares.blogia.com<\/a>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[email_link]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un sue\u00f1o que tuve, conect\u00e9 el walkman sin ninguna idea prefijada. 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