Elegía del Mal
RAE.
malvado, da.1. adj. Dicho de una persona: Muy mala, perversa, mal inclinada. U. t. c. s.
Lo explicó bien Bataille: “en el Mal, hay siempre una tendencia hacia lo peor“. El Mal se ha estigmatizado: porque está siempre, y permanece en la esfera de las cosas. No es excluyente; se puede hacer el Bien y el Mal al mismo tiempo. No hay que recorrer un camino fatigoso. El Mal es una elección que requiere el mismo gasto calórico que el Bien.
¡Cuántas veces uno se admira por la mezquindad, la ruindad o la maldad ajena! Y sin embargo, corremos a explicar al actor o actriz de tal acción el porqué de su error. ¡Cómo has podido!
Y nos congratulamos de nuestro consejo. ¡Como si el único camino posible fuera el Bien! Pues el Bien lo rige todo, porque creemos que nos regocija por dentro y nos da felicidad. El Bien es la vara de medir. ¿Las varas de medir no son acaso rígidas e inflexibles?
Cuando ese actor o actriz nos mira extrañados, meditamos: ¿acaso necesita que se lo explique? Al igual que yo, es capaz de ponderar las acciones que comete. ¿Por qué, nos preguntamos entonces, elige el Mal?
Porque puede. ¡Poder elegir lo que deseamos es una sensación tan reconfortante!
¿Es esta la única razón? No. En el Mal se encuentra un regocijo diferente al que se siente al hacer el Bien, pero igual de gratificante que acompañar a cruzar a una viejecita o reciclar basura en casa. ¡Haciendo el Mal nos sentimos bien!
Pues estructuramos nuestra sociedad sobre el Bien, es que el Mal es una aberración.
Pero nadie dijo que no podríamos ser felices en el caos, ¿le dimos alguna oportunidad? El hombre es un animal de costumbres.
¡Ay, el Mal! ¡Ya no miro pidiendo explicaciones y engullendo horas y horas de por qués!
Ya va siendo hora de que asumas que te has vuelto adicto y que vuelves al Mal de vez en cuando, a sabiendas de sus efectos perniciosos sobre los demás o que te afecten los daños colaterales -pero, en tu caso concreto, puede que ese riesgo, además, te suponga un aliciente-.
Vigila la nuca del que te antecede.
El camino del Mal lo recorre infinidad de gente.
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que ni a cuento vienes con este post ahora que me estoy terminando el primer volumen de Mundo del Río, de Farmer, el titulado A vuestros cuerpos dispersos 🙂
.-= Último artículo del blog de a.c…. Ciclos en la gestión del conocimiento =-.
@Ángel: Buscaré a ese autor por curiosidad en la Wikipedia porque no me suena de nada. Podrías dejar una reseñita un día o un comentario por aquí en un artículo en plan nota o postdada, así me comentas qué tal es -imagino que es poesía-. ¡Un abrazo!. Editado: Vale, es ciencia ficción. Adoro el género. 😉
hola julio! claro, mira aquí, lo escribí hace días:
http://blog.artecar24.com/2010/01/vuestros-cuerpos-dispersos.html
saludoooooooooos!!! 🙂
@Ángel: Pues sí, completito y además comentas hasta los anexos. Yo soy fan de la literatura de ciencia ficción. Ubik me parece la releche; de Asimov, es Dios, y no me he leído los de Canción de Hielo y Fuego porque me da a mí que no e iba a gustar -cuando todo el mundo dice lo contrario-, porque es como otro Macondo, según cuentan, pero en plan clanes y eso. Bueno que el día que lo coja ya hablaré. Y eso, Philip K. Dick y Asimov en plan “todo lo que encuentre me lo leo”. De Asimov es complicado porque es como Lope de Vega pero en científico, pero tengo sus cuentos completos -el Tomo I-, alguno de Fundación, el de Yo Robot, etc. Me parece un escritor a la altura de los grandes cuentistas por más que digan que su género es literatura menor. No me lo parece. 😉