Trompazo in Paris
Pues andaba yo mirando a este Pepone -un tío chulo y desagradable como jugador de baloncesto amateur, alto, fuerte, técnicamente muy bueno, pero insoportable como rival- aparcando y saliendo de su coche, y junto con él baja una chica gorda, con el pelo recogido y, siendo justos, muy fea. No es que me alegre por el chaval, me alegro por ella que le tocó un tio físicamente decente. Me regocijaba yo de esta venganza del destino, cuando me como los aparcabicicletas situados justo a la altura del Muelle Deportivo. La otra variante absurda hubiera sido la piel de plátano. El freno delantero quedó mal y mi rodilla derecha no tanto. El destino te advierte de que los pensamientos sobre venganzas también tienen justo castigo. Y yo que escuchaba tan tranquilo una de las versiones del Live in Paris de Supertramp. Vaya supertrompazo.
Portada de Live in Paris, Supertramp
“Este disco también tuvo gran aceptación comercial, destacando los arreglos del directo, especialmente evocadores al inicio, con el tema School y al finalizar, con Crime of the Century. Las diferencias entre R. Davies y R. Hodgson se van haciendo cada vez más marcadas. No es hasta dos años después cuando editan su último disco juntos.”
Wikipedia

Ay, Cielo, pero si te llegó el castigo divino, Karma o como lo querramos llamar muy pronto… eso fue casi al instante, Adorado!
Algo parecido me ocurrió en una ocasión cuando salí con mi hermano a comprar algo para merendar. Llegamos al sitio, estaba todo tan lleno que decidimos pedir los alimentos para llevar, en cosa de segundos, luego de pagar, se puso el cielo negro, negro, y una poderosa lluvia comenzó a caer sobre nosotros, no podíamos comer en el lugar porque estaba lleno, ni llevarnos las cosas porque el auto lo dejamos algo lejos. Luego de 15 minutos de espera a la atea de tu amiga Tania se le ocurrió decir: “Dios Mío, que pare la lluvia”. Apenas terminaba yo de decir esas palabras cuando rayos y truenos comenzaban a zurcar el firmamento!!!
Muaack
p.d. Qué cómo llegué aquí? Le di click a los dados de la sidebar 😛
¡Sirven para algo los dados! Pues sí, es el destino cruel que se venga sobre mí, sin ir más lejos. Lo tuyo es tremendo, ¡rayos y truenos! Jaja. Pues si has descubierto que tienes poderes inversos -se cumple lo contrario de lo que solicitas-, pídeme que me haga muy pobre. 😀