Archivo2010

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La estación intermedia
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La desconfianza
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Uno que fue feliz
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Tudo em sua vida
5
El cuentacuentos llegó

La estación intermedia

Si no te exiges, porque no te exiges. Si te exiges demasiado, llama raudo al psicólogo porque puedes crearte un desequilibrio emocional. El tiempo se vuelve loco y en vez de placidez en el trópico hace un sol picón y un aire fresco,  pero en cualquier momento llegan nubes llenas de polvo africano mezcladas con tormentas semitropicales y vientos de[…]

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La desconfianza

La desconfianza viene y se te infiltra en la médula para parasitarte; luego se te hace la mente cinematógrafo y recreas películas inverosímiles. No importa: pasado un tiempo, el que el propio tiempo necesite -es un tiempo ajeno a ti-, ese  gusano huirá a través de tu boca como un aliento maldito que no te pertenece.

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Uno que fue feliz

Un estremecimiento se iba revelando: un salto al vacío de la mente en el que no encontraba ningún deseo formal para el año que estreno. Por un instante temí lo peor: que se me acabaran las iniciativas originales. Al parecer no tener deseos excitantes o responsable no sólo no está de moda sino que, ademas, angustia. Pensé que si, por[…]

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Tudo em sua vida

Eu quero ser sua canção Eu quero ser seu tom Me esfregar na sua boca Ser o seu batom…

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El cuentacuentos llegó

¡Rayos, centellas, luceros valientes! Colas de dragones, dientes de ñú, pies de ardillas y cola de avestruz. Gira la estrella, y gira la alquimia: viene la magia a contarnos cosillas. Nobles y oyentes y gente pudiente; pobres, mendigos, y todo indigente; casas reales de reyes y zares; gente achacosa y con sed viciosa: acérquense raudos; dejen al niño dando la[…]

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