Trompazo in Paris
Ah, súper divertido. Resulta que me voy por el pavimento acondicionado para bicicletas de la Avenida Marítima -bordea la costa de la capital-, un muro ancho y blanco y tras él, la mar; a mi izquierda, seis carriles, tres en dirección al puerto, tres hacia los municipios del Sur. Y escuchaba tan tranquilo mi carpeta de Varios en el MP3,[…]
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¡Sirven para algo los dados! Pues sí, es el destino cruel que se venga sobre mí, sin ir más lejos.…