De curas pedófilos a homosexuales efebófilos

efeboEl Vaticano defiende que no tiene más casos de pedófilos de los que habría en otra institución.

¿Cómo intentamos modificar la realidad para crear una nueva? Fácil:  usemos la retórica. Si el observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, Silvano Tomasi, afirma que se trata de “homosexuales atraídos por adolescentes”, a un venusiano recién aterrizado en este planeta le resultaría muy claro que los adolescentes/efebos hacen algo que no está del todo bien: son un foco de atracción irrenunciable para los homosexuales y… los incitan.

Si el homosexual es un sacerdote,  parece colegirse de esta línea de razonamiento, son como el polen para una abeja. Sólo queda, por ejemplo, emitir una orden de alejamiento a estos efebos lujuriosos, o prohibirles la entrada en las iglesias, seminarios, etc.

La Iglesia Católica aborrece la homosexualidad. Sin embargo, cuando defiende a estos curas, parece transigir con esta abominación de la naturaleza, para compadecerse de ellos -una postura de lo más cristiana- y dirigirse al punto dos: los pobres curas homosexualitos (antes pedófilos) son víctimas de estos efebos dulces y delicados que los hacen pecar.

Y continuó Silvano Tomasi: “no se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80% y el 90% pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 años a los 17″. Algun efebo de su séquito -quiero decir, un joven seminarista- debería haberle susurrado que no continuara hablando.

Si existiera un caso de pedofilia en la administración pública, no me cabe duda de que los partidos políticos, de cualquier signo, aunarían fuerzas, denunciarían la situación, y el presunto sería “enemigo público número uno” por parte la Fiscalía del Estado.

La Iglesia Católica, Apostólica y Romana parece usar las mismas estrategias que las empresas cuyos jefes o altos cargos cometen mobbing, acoso sexual, despidos improcedentes o abusos de otro tipo. Primero, niegan la mayor; en segundo lugar, no permiten injerencias externas; y, por último, se contentan muchas veces con trasladar al presunto o a la víctima de sus abusos de cargo, región o, simplemente, le abonan una cantidad económica. Tal cual ha hecho la Iglesia Católica en  casos recientes en los Estados Unidos.

Hay que apartar a estos sospechosos de su cargo -¿por qué siempre tienen cargos influyentes?- y luego dejemos que la ley actúe con toda su dureza si debe hacerlo. La Iglesia lleva tirándose piedras contra su propio tejado demasiado tiempo y, en estos tiempos en que la comunicación y la imagen lo es todo -lamentablemente-, sigue empeñada en nadar contracorriente.

Pregunta: ¿tiene más millones de fieles la Iglesia Católica en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, y en clases sociales bajas o medias bajas, o es un tópico social? La intuición me dice que así es, pero tal vez la realidad sea distinta. En España, por ejemplo, parece que está tan imbuida en nuestra idiosincracia -y durante tantos siglos- que no creo que existan sesgos demasiado exagerados.

Fuente: Elpais.com

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

4 Comentarios

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    • @Ángel: pues yo me siento próximo a la línea de Descartes -eso de la ciencia empírica- y o bien es gente poco informada, pero los católicos que siguen las doctrinas de la Iglesia, digo yo que deberían seguir las de la religión. Quiero decir, para qué necesitan un Papa. Lees la biblia, entiendes su mensaje de forma individual, y luego puedes decir que eres católico pero que no compartes actuaciones de la Iglesia y las rechazas. Es que no creo que sea incompatible. La Iglesia, por así decirlo, tiene el monopolio de Cristo en la tierra. 😀

  • He estado dentro de la iglesia, bajo el amparo de los Padres Blancos Misioneros de África, y nunca he tenido o percibido problemas de esta índole.

    No obstante puedo decir que negué cualquier opción de entrar en su orden por tres razones:
    – voto de castidad (algo que no comprendo.¿Quien puede renunciar a su naturaleza hetero u homo?¿Quien puede renunciar a esa poderosa “madre naturaleza” que lucha por la perpetuación de las especies? Es un problema de no aceptación de nuestra propia naturaleza. Como si andásemos por encima de ella. Una falacia o, mejor, un autoengaño.)
    – respeto a la jerarquía eclesiástica (que ha perdido su norte “auto engordándose a sí misma”. Se ha olvidado, al menos en mi experiencia, de atender a los pobres frente a adornar los rituales eucarísticos y los templos -puro animismo.Una variante del “vellocino de oro”-). “Los sillones están muy bien donde están. Yo estoy arriba, soy el representante…” Como a muchas instituciones humanas:”El éxito personal les ciega” Es una variante de la palabra triunfo y su amplificación del propio ego.
    ¡El jerarca debería estar “al servicio de los otros”!
    Los responsables de la iglesia se han convertido en “Reyes”.¿?¿?¿? Como ejemplo pongo los tratamientos con los que hay que dirigirse a los “prelados” de la iglesia…No lo entiendo. En su “jerarquía” se han olvidado de su función y del nuevo testamento.
    – problemas familiares.

    En base a estas tres razones por las que no formar parte activa de la madre iglesia puedo decir aquí, en tu estimado blog, que EL VOTO DE CASTIDAD es un gran error.
    Y dicho voto es el que implica, cuando no se controla la libido, este tipo de irregularidades.
    Considero que la privación es un elemento perturbador. No se reconoce nuestra naturaleza sexuada.
    Y ya no es cuestión de matrimonio, reproducción,etc…Si no cuestión de sexo. Puro y sano sexo que hay que reprimir. Y la represión no es la clave; la clave es LA ACEPTACIÓN.

    Nos pasamos media vida RENUNCIADO a nuestra naturaleza amparados en convencionalismos y normas.
    ¡La naturaleza revienta esos moldes!

    Las instituciones no pueden actuar Contra Natura. NI tan siquiera la iglesia. Estamos obsesionados con los roles y nos olvidamos de que somos primates que se creen dioses. Pura ilusión.
    ¿Que hay heterosexuales salidos?
    ¿Que hay homosexuales salidos?

    Pues claro. El sexo es como una droga. Cuando se dispara la libido ¿Quien la para o controla?
    Si no lo hacemos pasan estas cosas y la iglesia intenta evitar el escándalo como puede. La iglesia es como una madre posesiva y sorda. No escucha porque lo de fuera es ruido.
    Pese a todo la iglesia que he conocido, Padres Blancos Misioneros de África, me ha aportado mucho y no me he acostado con ninguno de ellos durante los diez años que permanecí a su vera.

    Un saludo.
    .-= Último artículo del blog de Alberto Real… A-357 =-.

    • @Alberto Real: Bueno, he leído atentamente tu comentario y la verdad es que tiene que ser una gran experiencia. Yendo al tema del artículo, que tú no hayas percibido nada es más bien una gran noticia, y dentro de lo que cabe es lo que debería ser la normalidad. Pero no veo yo que aunque la Iglesia aceptara -que no lo puede hacer- las relaciones sexuales, tenga que ver con los pedófilos, la verdad. Es decir, esta gente seguirá abusando de su poder como se ha hecho en muchos países. Por ejemplo, el escándalo en Irlanda. Una cosa, entonces, es que seamos seres sexuales, y que cada uno se reprima cuanto quiera, y otra violar niños. Así que entiendo que digas que eso pase, pero yendo al fondo del problema no creo que atajara esa medida nada en absoluto con este tipo de desgracias. ¡Un saludo! 😀

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