La vida roja
Esta mano viviente, ahora cálida y capaz
de dar un apretón honrado, si estuviera fría
y en el silencio helado de la tumba,
tanto rondaría tus días y refrescaría tus noches de sueño
que tú desearías que tu propio corazón se secara de sangre
para que la vida roja corriera de nuevo por mis venas
y tu conciencia volviera a estar tranquila -mira, aquí está-.
This living hand, John Keats.
Imagen: runningonlovemailart.blogspot.com
[email_link]

Sin comentarios aún.
Añade tu Comentario