Tienes derecho a tu obituario
Le sucede a todo el mundo.
Mueres y, por grande que haya sido tu vida y tu legado, sea amor, cariño, una novela o una fotografía (o la suma de todos), solo vivir en lo inmediato te da derecho a la presencia, al ser en su concepto metafísico. Y luego el olvido inmediato; tus gestos, tus palabras, con suerte, se adhieren en los recuerdos de otros, y allí permanecen, tinta negra sobre papel gris.
El gusano es el gran emperador de la dieta. Nosotros engordamos engordando animales, y así estamos gordos para los gusanos. El rey gordo y el mendigo flaco son dos viandas posibles: dos platos, la misma mesa. Ahí se acaba.
Hamlet, William Shakespeare
¿Y entonces? ¿Eso es todo? ¿Vivir y morir, y luego nada? Me he preguntado siempre: si somos materia, átomos, quarks, y una serie de partículas subatómicas cuyas leyes físicas me resultan complejas, ¿a dónde van a parar? ¿Se desprende la capa orgánica y con la materia qué sucede? Esta cuestión es probable que esté mal planteada por pura ignorancia sobre física clásica, cuántica, teoría del caos y no sé cuántas corrientes más.
Entonces, ¿vivir depara una urgencia? ¿Un aporte a la humanidad que nos prestigie? Unos pocos, elegidos por otros pocos y que dicen poseer el saber de toda técnica artística -vanguardias incluídas-, artesanos de lo que deleita mi espíritu, decía, unos pocos pueden trascender el tiempo y seguir vivos en la memoria indefinidamente.
La muerte es la ausencia de estar, la quietud frente a la inmediatez y la acción. Pero tienes derecho a tu obituario: unas líneas en un periódico local o nacional, impresas en rectángulo con tu foto del D.N.I. y una cruz negra y simple. Luego, más derechos: al olvido. La vida, que corre siempre, postergando la muerte, que le viene detrás y siempre la adelante, tortuga veloz de muerte, perpetuando el aquí, instante de acto, presencia.
Y en el momento final certezas, recuento de incumplidos, amor que se dejó en cuarentena para no usarlo nunca más. Tienes derecho a tu obituario.
[email_link]
Sin comentarios aún.
Añade tu Comentario