¿Amor a los 30? Diez requisitos mínimos para tener pareja
Cuando se llega a la treintena, no se desea tener pareja a cualquier precio. Es difícil ponerse de acuerdo, porque para cada cual hay cosas más importantes o prescindibles. Voy a arriesgarme a escribir las diez que, llegados a esta etapa de la vida, podrían ser por los que uno ya no desea pasar o bien que necesita como requerimiento mínimo.
- Mostrarme estupendísimo/a de la muerte para impresionarlo/la. Ejemplo: reírle los chistes malos o buscar continuamente puntos en común. Que le gusta esquiar, pues como no has esquiado nunca dices: tengo un juego en la consola de esquí que es mi favorito. Que le gusta el submarinismo, le cuentas que pasas horas mirando la pecera.
- Ocultar mi opinión para que haya malentendidos. Ejemplo: que quiere tener cinco hijos, no le digo que me quiero hacer la vasectomía/ligadura de trompas y que hijos no es un concepto que interprete bien mi lado izquierdo del cerebro. Que se lleva muy bien con “mamá”, no le preguntas cuál es el radio de su cordón umbilical (que no le cortaron nunca).
- Ser sinceros en momentos decisivos, y tener valor para afrontar lo que tenga que venir. Este punto está emparentado con el anterior, pero se refiere a cómo se encaran ciertas cosas de la relación: no queremos estar reeducando a estas alturas. Quién paga las roscas (palomitas) en el cine, si vamos a vivir juntos o seguimos viviendo en casas aparte, quién se encarga de comprar y quién de lavar, qué quieres de mí, etc. Y por favor, discusiones adolescentes, no (aunque añoramos la adolescencia).
- ¿Qué somos tú y yo? Si algo tenemos los treintañeros es que no estamos para tonterías. Oye, si estás conmigo, estás para todo; si no estás sino para alguna cosa, puede que le diga al chofer (con acento en la e) que pare la guagua que me bajo en la siguiente. Sea lo que sea, dime. Y lo quiero saber para ayer.
- No hay estrés por vernos a diario o por lo contrario. No hay pautas; la única pauta es que sigan existiendo muchas otras cosas (respeto, cariño, admiración, etc.) para que alimenten la pasión amorosa que me une a tí. Tendremos que encontrar nuestro sistema pero tiene que haberlo o esto no va a ninguna parte.
- Mi independencia no se vende. Me niego a tener que establecer nuevas pautas de una vida que vivo como deseo por tener que compartirla contigo. ¿Acaso no te gusté así, como era antes? No significa que no podamos negociar, pero recuerda: negociar es que yo doy algo a cambio de otra cosa, no que yo ceda.
- La maleta. No busques pautas o diferencias con tus relaciones anteriores. Tú vienes con un bagaje de atrás inamovible, tuyo, personal, maravilloso por desastroso que fuese. Demuestra que has aprendido de tus errores y no tengas miedo a afrontar desafíos: da la cara.
- Quiero que me quieras. Sí, quiero que me quieras, sin aduanas ni fronteras, porque sí, que me lo digas, que me acaricies, que me toques, que te comprometas, que mantengamos la complicidad, que no te escondas en la cueva o te líes en un discurso ambiguo.
- Me merezco sexo de calidad. Porque quiero mi cuerpo y me quiero a mí, y por respeto a mí mismo/a, necesito y exijo que seas un buen amante. Así que ponte las pilas.
- Que mejore mi vida. Si tengo a alguien, que sea para mejorar mi vida sin pareja, que me produzca beneficios espirituales, serene mi ansiedad, me dé alegrías y lugares de encuentro con sus desencuentros.
Y tú, ¿qué pides como mínimo?
Yo también pasado de los treinta, sin llegar a los cuarenta, que todavía quedan unos cuantos, desearía como pareja ideal:
1.-Que me impresione su inteligencia, no quiero a éstas alguras un nene lleno de tabletas en su abdomen, ni que esté depiladito, quiero un hombre con la cabeza muy bien amueblada.
2.-Que me demuestre, con argumentos que me estoy equivocando en algo, que no se calle y diga a todo que “sí”…que aburrimiento.
3.-Que haya desencuentros bien desarrollados, me explico, que las discusiones sean maduras, sinceras desde el primer segundo, y escuchando atentamente mi explicación y luego ser escuchado con atención en la réplica.
4.- Que sea lo suficientemente grandito para hacer conclusiones, que sea capaz de afrontar los problemas con madurez y aportando ideas ante los problemas.
5.- Espacio, que corra el aire como se dice por éstos lares, que ninguno deje de hacer cosas que les guste por la otra persona. Que no haya sacrificios personales por ambas partes.
6.- Llegar a un entendimiento hablado para una vida en común, si eso es lo que se desea. “Sacrificar” por ambas partes todo lo que sea necesario para vivir con la persona amada…que siempre se puede hacer. Aunue puede éste punto ser incongruente con el anterior, no lo és…
7.-Es bueno contar lo que han sido tus anteriores relaciones, eso sí, siempre que se haga de una manera constructiva y no para buscar comparaciones. La persona que conoces, la quieres o la amas con todo lo bueno y malo.
8.-Demostrar amor públicamente, abiertamente y que no se cansen mis oidos ni mi boca al decirte lo que te quiero y te amo y viceversa. Que ya somos mayorcitos…
9.-Tenemos que dar por entendido que conocemos nuestro cuerpo y que tenemos todo el derecho de hacerle saber a la otra persona, todo lo que nos gusta y como nos gusta…En cuestión de sexo, cuanto más se hable mejor, y eso de descubrir juntos…uummmm…que maravilloso es.
10.-Por supuesto, en éste punto, saber que la persona que has escogido y te ha escogido para una vida en común, sea para enriquecerte personalmente y crecer juntos como personas y como pareja.
Estos son los puntos, viendo los tuyos, que al fin y al cabo, en otras palabras, los que ya pasamos de los 30, buscamos…
Un saludo.
El punto tres me parece a mí que está complicado jajaja, pero bueno, cuando leí tu punto número cuatro pues, ya, no sé yo, jajajaja, eso de la madurez, si es que por cada hombre inmaduro hay otras tantas inmaduras, y yo tengo un imán para atraer lo contrario de lo que me gusta… El resto de puntos es más o menos lo que yo había escrito, con tus matices, claro… un abrazo!! 😉
Eso está bien, me asustaría que estuvieramos de acuerdo en todo..jajajaja y por que me avala la experiencia de mi última experiencia( valga la redundancia) amorosa, que en mis treinta y picos han sido pocas, puedo asegurarte que se dan “discusiones maduras”…
Y sí, lo digo igual por hombres que por mujeres. Pero como el caso era poner lo que “yo” busco, pues ahí lo dejo, por si algún interesado, ya sabe las normas que tiene que cumplir.jajajajaja!!!!
Un saludo.
Discrepo. No por afición sino por convicción, ja, ja. ¿Cuándo los chicos pasan de los 30 no sufren el llamado síndrome de Peter Pan? La gran mayoría, igual me equivoco, dividen a la chicas en categorías. Amigas, las de una noche, las olvidables, las que son susceptibles de ‘tener’ como pareja o relación estable, etc, etc.
Creo, en cualquier caso, que para querer/amar a alguien hay pocas pautas, y los intercambios y cesiones si no equilibran la relación, la erosionan al modo que lo hace la gota malaya.
Como principio, parece evidente que si alguien no es maduro para llevar su vida, y si no le gusta, cambiarla, menos lo será para relacionarse con alguien con unos mínimos.
Con lo cual, cumplidos los 30 y más, hay chicos que saben bien quiénes son y lo que quieren, y otros que están perdidos buscando mitos en forma de relaciones ideales o perfectas. A eso lo llaman buscar la media naranja, no?. Horror! Buscar en el otro ‘cosas’ o indicadores de no sé qué. Pero, si la gracia es mostrarnos tal y como somos!! Y somos completos y enteros como personas antes de que apareciera, no?
¿Qué sentido tiene ocultarse finiquitadas la tonturas hormonales de la veintena? Moderarse un pizkito, sí, pero de ahí a ser la versión isleña de Doctor Jekyll….
Con todo, señor Escribidor, estoy de acuerdo con usted en que la ambigüedad, no expresar lo que se siente, el sexo de calidad (imprescindible a estas alturas) o no saber pasar página de relaciones anteriores conforman una serie de requisitos para mantener cualquier tipo de relación humana. Incluso, las de amistad.
En las amorosas, si los dos se inclinan por deseo, amor o sentimiento similar a estar juntos, lo esencial viene solo….
Básicamente, aparece como un Houdini lo que entiendo como treinteñera que constituye la base para pasar del ligue o tonteo a la relación: la entrega, entendida como acto interno de rendición de nuestras propias barreras o resistencias que construimos de manera inconsciente frente al otro. Se exluyen de esta palabra-acto las acepciones peyorativas cristiano-católicas asociadas.
Una entrega incondicional, pero negociada. ¿Y tal negociación (los puntos indicados por usted) no son, al fin y al cabo, exigencias?
Y (me) pregunto más: ¿En realidad no son barreras? ¿Por qué a los 22 no poníamos encima de la mesa tantos requisitos para estar con alguien? ¿Hemos cambiado nosotros o hemos edificado un fortín a nuestro alrededor para evitar daños colaterales? ¿No puede ser que cuando llega él o ella, en su caso, saltamos la muralla sin contemplaciones?
En resumen: Otra pregunta respondida. ¿No será que lo difícil no es que alguien cumpla los puntos enumerados, sino simplemente encontrar a alguien que nos provoque un vuelco emocional de verdad?
Mer (que sabe lo largo que ha quedado el comentario)
Pero no es exigencia verdad? ja !
A los 30 los chicos creen saberlo TODO, merecerlo TODO, sin dar mucho a cambio porque su ” libertad” y el no compromiso está en juego.
Es verdad, yo lo sé todo de todo e incluso en otras dimensiones. 😀
pasando como yo paso ya de los 30….puedo decir que….aún n sé lo que quiero!!!! manda narices…y eso que en teoría tenía que estar….”feliz” (?) :p
Sólo el Dalai Lama sabe lo que quiere. 😀
NECESITO ESTE DOCUMENTO DE EMERGENCIA POR FAVOR NECESITO AMOOOOOOORRRRR!!!!! SOY UNA PERSONA SERIA Y EMPRENDEDORA EN TODOS LOS ASPECTOS OPINO QUE EL AMOR SI EXISTE Y ES VERDADERO SOLO DESEO ENCONTRARLO