La desconfianza
La desconfianza viene y se te infiltra en la médula para parasitarte; luego se te hace la mente cinematógrafo y recreas películas inverosímiles. No importa: pasado un tiempo, el que el propio tiempo necesite -es un tiempo ajeno a ti-, ese gusano huirá a través de tu boca como un aliento maldito que no te pertenece.
Primero debes escucharte mejor a ti mismo: por lo general, soluciona no pocos errores, y actúa como aspirina para los dolores de cabeza del espíritu. Ahora bien, yo no sigo nunca ninguno de mis consejos: quizás harás bien en no seguir tampoco los tuyos.
A LA MANERA DE BRECHT
| Vigila la nuca del que te antecede, mira cómo los pelos nacen de la carne y la gracia del hueso. Vigila la nuca del que te antecede. Vigila la nuca del que te antecede, |
Antonio José Ponte
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No es vida si se desconfia continuamente…un abrazo
@Alijodos: Exacto, no es vida, ¡más corto y preciso imposible! grin:
La desconfianza es uno de los defectos del ser humano, está ahí, y aparece no pocas veces, de ésas, la mayoría son ignoradas después de un par de susurros. Otras, se queda ahí, creciendo, y es entonces cuando uno corre el peligro de volverse paranoico.
Sin embargo, viendo como es el ser humano, la desconfianza es también una necesidad para la supervivencia. Y lo dice alguien que es una inocentona en ese aspecto. Todo es cuestión de equilibrio xD