La ciudad y el verano: el chuloplaya

kinghtEstaba en Las Canteras este mediodía -como estoy reblanco, busco las peores horas para estimular, de paso, mi sadomasoquismo-. Sé que definir el día como precioso es vago. La flor era preciosa, mi mujer estaba preciosa, la casa es preciosa. ¿Y si digo que era una playa de diez billones de billones de euros? Pues así de preciosa estaba.

Y entonces, apoyado en los codos y escuchando el Tourist de St. Germain, los ecos del pasado verano vuelven de inmediato: el olor a mar, la visión sedante de las olas turquesas estallando en la orilla, la rutina de usar los pies como excavadoras para enterrarlos… Y es que en esta playa de Las Canteras tenemos de todo, desde balneario a papeleras, el Teide recortado allá al fondo, a la izquierda, sobre el horizonte, y mujeres infartantes rebozadas en aceites y cremas…

Y estaba yo en esta idílica contemplación cuando mi vista recuperó otro eco: con su paso largo y su escora aleatoria, el amigo chuloplaya va refrescando los pies en la caricia del mar de la orilla.

¡Si no has cambiado nada! ¡Y la falta que te hacía! El amigo es ya un casicuarentón, bronceado desde antes del comienzo del verano -porque se entrega en cuerpo y alma a su profesión-. Su físico -y aquí radica por lo general la visión estándar del chuloplaya-, se corresponde con un chuloplaya más tipo Rodríguez, un clásico español pre «fiebre gym».

Sus piernas no son raquíticas, pero si demasiado delgadas,  en rebeldía con su torso y espalda. Sigue usando un tanga que le hace un culo pitufil -no, hombre, no es azul: es mínimo-. En cambio, sin tener un cuerpo moldeado, sí que posee una caja torácica prominente, que agudiza el efecto de las piernas-verguillas.

El vello se le reparte generoso -otro rasgo más de su denominación de origen ochentera- y nos deja una definición aproximada: es un chuloplaya demodé.

Ahora, como antaño, lleva una bolsa pequeña, mochilera, en el hombro. Es un hombre, digamos, de convicciones profundas.gafas

Todo esto no tendría mayor importancia si no fuera porque nuestro amigo chuloplaya sigue necesitando un estilista.

  1. Aún quedaba por reconquistar Granada y ya usaba estas gafas.
  2. Sigue llevando el abundante pelo entre ondulado y rizado recogido en una coleta. Y como es moreno de piel y de cabello, se dijo: voy a darme mechas rubias con agua oxigenada.

Yo lo acepto como parte del mobiliario urbano y estoy pensando seriamente en recoger firmas para que el Gobierno de Canarias, Costas o la autoridad competente lo reconozcan como endemismo.

El objetivo de Harry Potter es acabar con Lord Voldemort… El chuloplaya se exhibe de punta a punta; entonces se detiene y se sienta en cuclillas, la bolsa misteriosa en la arena, seduciendo a ésta o aquella incauta, impresionada por su tanga azul fluorescente y su pose de Michael Knight.

Ya le veo irse en dirección norte, a la zona de La Cícer, con su paso largo, su escora intermitente, orgulloso como un pavo real.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

5 Comentarios

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    • ¡Hola! Pues te diré algo más: la Presidenta de la Asociación de Vecinos me diría a mí exactamente lo mismo. Cuando me tocan los OO, salto 😀

      ¡Un abrazo desde Las Palmas! Te seguiré la pista a ver con qué me sorprendes el próximo día 😀

  • Eso de playa nudista no sucederá en este siglo, pero en todo caso no pasaría nada. La veo demasiado pequeña para dividirla en dos, y entonces los marroquíes que se ponen en corro en la barandilla a mirar ya sabríamos en qué zona se iban a poner. Los he vuelto a ver hoy. Mira que son indiscretos.

    Lo mejor para no tener imágenes en la cabeza es no pensar. 😀

    ¡Un saludo y gracias por el comentario! 😀

  • Debe de existir una versión mucho más enervante que el relativamente benigno chuloplaya.
    No quiero crispar, así que me limito a nombrarlo.
    El chuloplayanudista.

    • Jajajaja

      ¡Hola! A mí no me crispa el sentido del humor. Ese chuloplaya que dices tiene que ser de miccionar y no echar gota. 😀

      Muy bien visto. ¡Un saludo! 😀

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