10 razones para no salir con un escritor

Es mejor prevenir que curar, suele decirse. Aquí se exponen, como modesta contribución social,  las diez razones objetivas para no salir jamás con un escritor.

1. Si habías comprado una lencería monísima, de esas que resucitaría a los muertos, no dejes a su alcance una edición descatalogada o la última obra de uno de tantos autores que le vuelven loco. Entre un libro y tú, no hay color.

2. ¿Te gustan los ciclotímicos? Un escritor puede pasar, incluso en el mismo día, de la euforia a la depresión por culpa de lo que no consigue hacer con un Din A-4.

3. Si te gusta la tortilla de papas y salir por las noches a cenar con los amigos, olvídate de salir con un escritor. El sólo va a escuchar jazz, asistir a performances en salas de arte, ver cine de autor -o alguna estadounidense para criticarla a gusto- y prefiere ir a meditar a la playa o pasarse la noche leyendo un ensayo de Barthes.

4. Los escritores son inmaduros. Como pasan más de la mitad de su tiempo en el mundo de la ficción, están un poco más para allá que para acá, con lo que su inteligencia emocional no está muy desarrollada. Sí, pueden describir escenas con una profundidad asombrosa, son capaces de observar y plasmar otras épocas con precisión de cirujano, pero en el día a día son patosos. Manejan mucho mejor otras vidas que las suyas propias.

5. Los escritores son egoístas. Un escritor no quiere ser leído: quiere ser el más leído. Un escritor no quiere que le comprendan: quiere que le lean. Y ganar premios. Esto genera un reacción de protección desmedida hacia todo lo suyo.

6. Los escritores son competitivos. Utilizan el humor negro, mordaz, inglés, o el que tengan a mano según su personalidad para destacar con lo que ellos llaman «humor intelectual», que suponen una realización de buenas maneras que los eleva a una categoría social especial. Eso sí, son tan snobs que solo quieren ganar en lo que consideran importante. No van a mover un solo dedo por ganar algo en lo que no creen.

7. Los escritores son malhumorados. Un escritor enfadado es una persona de la que estar bien lejos cuando estalla. Pueden herir con facilidad ya que son grandes observadores y casi seguro han descubierto tus puntos débiles.

8. Los escritores son narcisistas. No hay nada que anhele más un escritor, después de ganar premios, que el halago. Pero no cualquier halago: debe ser un halago que parezca espontáneo, que le deje en buena posición, que puedan devolver con una falsa modestia bien calculada. Y lo peor de todo: no tienen límite. Podrían estar halagándolo todo el día y su ego tiene las tragaderas de Gargantúa.

9. No puedes hablar de cosas banales. Si te gustan los cotilleos, la vida social del país, los rumores, el día a día, a un escritor lo vas a aburrir muchísimo. Probablemente pensarás que te está escuchando, pero lo que está es terriblemente aburrido, y pensando en no dar opinión alguna para no prolongar más esa charla que lo tiene en un sinvivir.

10. Si por alguna razón no te importa ninguna de estas razones y te gusta un escritor, te daré una última. Los escritores son infieles; todos los pecados, como dijo Wilde, están primero en nuestra mente. En una actividad imaginativa como es la escritura, y sumando que los hombres pensamos casi todo el tiempo en sexo, no es difícil imaginar los desastrosos resultados que tiene para una relación estable que una de las partes sea escritor. Adoran tener groupies y no es descabellado pensar que muchos se hicieron escritores para follar con jovencitas adorables que serían capaces de cualquier aberración que les pidieran porque el escritor las hace conmoverse con sus palabras.

Si, a pesar de todas estas razones, te vuelve loca un escritor, déjame añadir que, a pesar de todas estas contraindicaciones, te entiendo. Son atractivos, sugerentes, oscuros, sexys, imaginativos, independientes, complicados, liberadores y aventureros, y esa fuerza arrolladora que los empuja hacia adelante es casi irresistible. Son los escritores de la literatura del mal; son Nick Cave escribiendo morbosas novelas; así que si te has topado con uno y has probado el fruto prohibido que te aconsejaría no probar, solo me queda desearte suerte. Mucha suerte.

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Sobre el Autor

Julio

La idea de este blog nació de la pasión por escribir y compartir con otros mis ideas. Me interesa la escritura creativa y la literatura en general, pero también la web 2.0, la educación, la sexualidad... Mi intención, en definitiva, es dar rienda suelta a mis pasiones y conocer las de otros; las tuyas. ¡Un saludo!

28 Comentarios

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  • 😮 (segunda sorpresa del día vía tu blog) me encanta eso de «Manejan mucho mejor otras vidas que las suyas propias» … pues la verdad…da miedo toparse con un escritor…
    Sabes que (esto ya parece una obsesión) esta es una de mis canciones favoritas de Nick Cave, sale en una escena súperimportante de, como no, El Cielo sobre Berlín. Besos, ojos verdes.

    • ¡No jodas! Bueno, soy un iniciado en Cave, y me ha cuadrado para algunos textos, pero no lo tengo como tú en la lista de mis súper favoritos. Por cierto, al final tendré que verla, jaja, no me quedará otra. Besos, ojos de caramelo. 😀

  • Jajaja a mí tb me ha encantado. Me he fijado en la misma frase. Me pirran los narcisistas. Suele ocurrir cuando te gusta complicarte la vida. Te retuiteo. Un abrazo. Y tranqui, que no me debes ningún café, ni siquiera virtual.

    • Me alegro mucho que te gustara. Yo leí tu relato al estilo Maupassant, ya me había leído El Horla y una colección de sus historias que editaron en bolsillo, muy pequeños -¿Valdemar?-. Es un pedazo de escritor.

      En cuanto al café, que veo que te gusta mentarlo, y teniendo en cuenta que según tú nuestro amor es imposible (sic): no te pongas nerviosa pensando que voy a coger un avión para ir a verte y tomarme un café contigo… Sería genial conocerme en persona, cierto pero… es que eso no te va a pasar en este siglo, tal vez el siglo que viene cuando me reencarne en ricachón (porque este siglo me tocó ir de pobre)… 😀 Y por último añado que me debes no unos cafés sino ya va para cena y masaje thailandés, completo, tanto me da virtual que de los otros, porque no va a pasar de ninguna forma, en ninguna de las tres dimensiones conocidas, ni siquiera en otra dimensión. También hago unos esquemas geniales para casos de dificultad con la ironía y/o la comprensión lectora, tú pregunta sin complejos, casos más difíciles lo han conseguido. 😀

  • Razones contundentes para no salir con un escritor, pero aún así es maravilloso obviar estas razones. Me han gustado los libros que citas, Rabelais con su «Gargantúa y Pantagruel» y Wilde con su «Retrato de Dorian Gray», a R.Barthes lo he leído poco.

    Un saludo.

    • ¡Hola! Sí, de Wilde puedo decir que me gustan con locura El retrato… y por supuesto sus obras de teatro, que tengo en una preciosa edición en inglés de Methuen, destacando para mi gusto La importancia de llamarse Ernesto (o de ser honesto, ese juego fonético tan trillado y tan comentado). Lo de Gargantúa fue por curiosidad, se hablaba tanto de la importancia de esta obra, que siempre aparece de lado tras las citadas de carrerilla -Ana Karenina, Crimen y Castigo, Ulises, Hamlet, Los cuentos de Canterbury, En busca del tiempo perdido, La Odisea, El proceso, El extranjero, etc. etc.- que me dije bueno, a ver. Es una obra genial, imaginativa hasta pensar que muy pocos escritores estarían a la altura de ese derroche de descripciones tan geniales y de esa riqueza léxica, narrada con maestría, la traducción tiene un ritmo genial -y supongo que el original también-, y ya sé por qué Rabelais es considerado un pedazo de escritor. Barthes es genial, sinceramente, en todo lo que toca, me parece uno de los grandes genios lingüísticos junto a Coseriu, Eco o el mismo Saussure. Un saludo. ¿No tienes blog? Es que me sale tu dirección de correo como si fuera un blog, pero con hotmail. Te lo voy a quitar por seguridad, porque lo metiste en la casilla de enlazar tu blog. 😉

    • Me interesa y, por supuesto, en 2 segundos te pongo en mis enlaces, acabo de visitarte y es que ¡me encanta el cine! y tu blog tiene buena pinta, sobre todo por la contundencia de los análisis -se ve que te gusta, solo te digo que la profesión de crítico de cine está muy mal vista, casi tanto como la de literatura; hasta te puedes jugar el físico como digas que una que le gusta a la masa social es una pena, jaja, eres un hombre valiente 😀 -. Me ha gustado la de Kaurismaki y la de Un dios salvaje. Con lo que me gusta un debate de cine, jaja. Pues a lo que iba: ¿te leíste la crítica de Boyero sobre Le Havre en El País? Boyero es ese tipo de gilipollas que se lo ha montado para caer simpático, y es un mérito. Soy más de Pumares -será la edad, jaja-, otro soberbio, pero cuando habla me parece que aprendo más que con Boyero. Esto va en gustos, claro. He visto el reportaje y es insufrible. No vería esa película ni con cuatro botellas de vino -bueno, con cuatro sí, porque me quedaría dormido, una dormidera etílica se entiende-. Un saludo. Nos daremos alguna vuelta, pero ya te digo que soy de los diletantes cinéfilos, te piedad jaja. 😀

    • Sé frivolón. No me vuelve loco pero reconozco que tiene unas cuantas canciones geniales, me gusta la fuerza de su sletras pero eso sí: no me llevaría de viaje porque es oscuro/depresivo al máximo. Para gustos colores, si no te gusta me parece estupendo. 😀

  • Solo quiero decir esto: Been there, done that!

    Es verdad!! Cada palabra. Pero tal vez te falto algo: como son narcisistas, megalomaniacos, les gusta que los halaguen, tener groupies: no soportan que los hallas olvidado despues de un tiempo de terminar la relación (hallas sido tu o ellos la que la hallan terminado, no importa) así que te buscaran para recordarte lo que vivieron, en un lindo lenguaje te harán revivir los buenos tiempos. Hay que evitar caer, porque aca tienes 10 razones para no volver a creer.

    • Bueno, ser manipulador no sé si incluirlo en las características globales, jaja, pero podría serlo perfectamente. Creo que eso va más con la persona, y debe haber gente majísima que sea escritora y otros tantos muy cabrona.

      Lo mejor es huir como de la peste porque el ego no tiene límites, jaja. Por cierto, justo ha tenido que escribir esto uno que es de los majísimos, lo digo para que conste en acta, su señoría.

      ¡Un abrazo! 😀

  • El texto es muy divertido. Pero en este caso no estoy de acuerdo con la posible verdad que la broma contiene. Es más, me resulta una huachafería. Ser escritor no significa necesariamente tener que portarte como un imbécil con los demás. Y ser un cretino tampoco le asegura a nadie el cielo de la genialidad. Por lo menos en vida, a un escritor se lo mide por lo que escribe. De todas formas, tu Web ha sido un descubrimiento. Me gusta. Un saludo.

    • ¡Hola! Tuve que buscar huachafería y dicen en un blog que en Perú es sinónimo de cursilería. ¿Te parece cursi? Bueno.

      Estoy convencido de que no me he equivocado tanto como podrías pensar. No digo que para ganar el cielo literario hay que ser así, digo que, independientemente del talento y la capacidad de trabajo que se tenga, hay muchos escritores que cumplen bastantes de estas características, dicho todo con mi habitual ironía.

      Y como toda ironía, encierra una verdad. Esto también depende de cuántos escritores conozca uno y de lo que haya leído sobre ese mundo. Como dirijo mi revista literaria conozco unos cientos. No digo que todos sean así, pero hay rasgos curiosos que se repiten. Se puede ser escritor y una persona maravillosa, pero esa perspectiva no me parecía nada inspiradora para escribir sobre el tema.

      Ya he visitado tu blog y te voy a agregar a mis enlaces para ir viendo lo que publicas. ¡Un abrazo! 😀

  • Es la definición que también aparece en la RAE, pero «cursilería» no engloba todo el sentido de la palabra «huachafería». No creo que lo que menciones sea cursi. Me refería más a la aspiración de los escritores a pertenecer a un estrato social o moral superior (aquel snobismo del que hablas), es decir a la inautenticidad y a la pose, que sin duda abunda, y no solo en el gremio de los escritores (lo que dices sería perfectamente aplicable al de los filósofos y antropólogos, por ejemplo). No hay que ser una persona maravillosa como escritor, eso sin duda sería aburrido, seguramente más que el lugar común del escritor maldito. Te puedo mencionar algunos ejemplos de escritores muy combativos a los que admiro, y que sin duda en vida fue gente fascinante, honrada y valiente: César Vallejo, Manuel González Prada y José Carlos Mariátegui; y por no mencionar sólo a los peruanos, creo, a pesar de su innegable malditismo que Bolaño fue un caballero, incluso a pesar suyo, y que Ítalo Calvino tuvo necesariamente que ser un buen hombre, al igual que George Orwell. Por eso creo que mi argumento se mantiene en pie: da igual el tipo de personas que los escritores sean. Precisamente por estos tiempos Andy Warhol que corren, en la literatura es mucho más importante la obra que dejan los escritores que sus características como personas o gremio. Un placer debatir con usted, maestro.

    • Estoy de acuerdo, pero bueno eso sería para cuando escribiera una artículo «en serio», digamos. Yo también separo la obra del escritor, que a veces consume su obra relegándola a un segundo plano por la vida tan peculiar que llevaba o su fuerte personalidad. Hay también casos en que se dan los dos a la vez, una fuerte personalidad y una obra genial, como en Goethe. Vallejo me encanta. Un placer debatir con usted también, profesor. ¡Un abrazo!

  • Sólo se expresa del escritor en género masculino o también esta el género femenino, con esas razones expuestas deja mucho que desear ser escritor o escritora; joder y no ser jodido,idealizar y no ser idealista, ser ambiguo o la vez real. que dices a eso.

    • Me vas a perdonar, Mercedes, pero no entendí la segunda parte de tu pregunta. En cuanto a la primera, las escritoras que conozco son casi todas encantadoras pero hay de todo, imagino, y pienso que el hecho de ser mujer matiza las cosas bastante. Es un texto con los rasgos algo exagerados -algo-, jaja, pero creo que se cumple el estereotipo más a menudo de lo que uno podría imaginar. Si me explicas la segunda parte mejor, con gusto te la contesto. Un besote. 😀

  • Maravilloso texto.

    Coincido con Laura, manipuladores con muchas herramientas.
    Van repitiendo que no se enamoren mientras colocan la soga en el cuello de su víctima (porque mientras se disfruta al escritor como hombre, también se le padece) y después con falsa sorpresa dicen «Jamás imaginé, que sintieras eso por mi».
    Hay que evitar caer, pero hay que caer alguna vez para saber que hay que evitarlo.

    Un gusto leerte.

    • ¡Hola! Pues un gusto que te hayas pasado y hayas dejado tu opinión. Parece que hay unas cuantas mujeres que han conocido este tipo de escritores, jaja, ya es mala suerte. Sí, hay que caer alguna vez, si no lo hicieran qué sería de mí, jajaja. Un besote. 😀

  • Dice mi mujer que se lo hubieses avisado antes. Ni hablar ahora ya no tiene retorno. Me ha encantado cómo lo has rematado, que si con esas «cualidades» no se pasan por alto las nimiedades anteriores pues que se busquen un abogado y ya está.

    • Jajaja, bueno, para tí sería super tortilla de papas, porque tienes super poderes, estás en otro nivel. Muy divertido tu blog y además escribes bien, me temo que te voy a añadir a mis enlaces para leerte de vez en cuando. 😀

  • Me parece un texto detestable,
    Si la intención era fastidiar, felicito al autor, lo hizo excelente.
    Por otro lado, si era en serio, me parece que el texto difama de una manera atroz, usando artificios de los más bajos que puede haber, mintiendo y generalizando de la manera más deleznable.

    • Soy el autor: si no eres capaz de distinguir entre un texto irónico y uno serio, es que tienes un problema de comprensión lectora agudo. Te dejo con la duda. 😀

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