Para los que llegan tarde

El ñandutí (en castellano: Tela de araña) es un encaje de agujas que se teje sobre bastidores en círculos radiales, bordando motivos geométricos o zoomorfos, en hilo blanco o en vivos colores.
No vamos a homenajear a los impuntuales, que ellos se homeneajean a sí mísmos cada minuto en que nos dejan a solas. Hagamos los honores a los que llegaron tarde: a reconocer las espinas caprichosas de una rosa, tarde a compartir el espacio de la otredad; tarde a convertir el mundo en amigo compañero y tarde en hacerse soldado en reserva de esa palabra que suena libertad; tarde, tarde, tarde, en acabar sus proyectos, tarde en oler el almendor en flor, tarde en llenar de surcos las arenas de Las Canteras, tarde en llorar al compás de la risa de una niña; tarde, tarde, tarde…
Tarde tantos que llegaron tarde, tan tarde, acuciados por aquellos que desesperan en llegar a Ninguna Parte y que ya están más lejos de todos que de sí mismos… Tarde, tarde, tarde, aprenderás a desandar tarde, tarde ,tarde, con tus pies desnudos flotando sobre un ñandutí en el Atlántico, cuyo ritmo cimbreante es la tarde, tarde, tarde…
Aprenderás que hay muertos
Aprenderás que hay muertos diferentes
Los hay inquietos como luciérnagas ingenuas
despertando a la noche para un juego de luces que
….. solo existen en su sueño
y son tan inocentes que no debieran haber muerto
Los hay indiferentes como cruces caídas cara al cielo
porque no esperan ya ni el recuerdo que se echa
como un mendrugo al perro desahuciado
Muertos un poco locos de esperanza Los muertos
que creen en la palabra que les dieron
y que acercan su oído de arena a los vientos nocturnos
esperando escuchar su nombre en boca de otros muertos
Muertos de ceño torvo Los muertos acreedores
que no quieren saber que han muerto muerto muerto
y pegan sus manos como estrellas de un hueco mar
….. sobre el pecho del durmiente
y desvían un poco en el reloj del corazón la manecilla
Muertos ya todos polvo Muertos ciegos de muerte
….. Muertos de sí mismos vaciándose
que están ya más cerca que nadie de la vida
Josefina Plá.
Imagen: marisa-connuestrasmanos.blogspot.com.
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Estupendo, me ha encantado. Y sobre llegar tarde te lo dice el campeón del mundo (no tengo el trofeo porque llegué tarde a recogerlo). Y la de cosas que me he perdido por llegar tarde y lo tarde que llego a las siguientes por haberme perdido las primeras.
Me aplicaré 🙂
Salu2
Tarde llegué a aprender que yo puedo ir delante… ¿quepo en el grupo de los homenajeados?
Tarde, tarde, tarde, aprenderás a desandar tarde, tarde ,tarde, con tus pies desnudos flotando sobre un ñandutí en el Atlántico, cuyo ritmo cimbreante es la tarde, tarde, tarde… qué barbaridad mi niño…es precioso
¡Hola a todos! Gracias por los comentarios, entre la rehabilitación, el currele y las tareas pendientes, me da tiempo de publicar algo en el blog ¡y poco más!
Antes de responder individualmente, quiero decirles que la idea era un poema. Pensando en el ritmo, me vino a la mente este de Josefina Plá -al escribir lo de la tarde, tarde, tarde-. La idea era hacerlo en yambos y los versos finales en trocaicos -que es su opuesto, si no me equivoco-, pero demasiado tiempo me estaba llevando, así que me salí por la tangente y hala, prosa. 😀
@Markos: gracias, escritor. Tú por qué te crees que escribí esto, jaja, adivina… 😀
@Arima: Cabes y de paso me autohomenajeo yo también -qué palabro, autohomenajeo, no sé si está bien escrita, jaja-. Un besote.
@Lucía: ¡la barbaridad es tener amigas como tú, y encima que te levantan el ánimo -a falta de otros levantamientos! 😀 Besos besos besos 😀